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Amnistía Internacional lanza una campaña en www.actuaconamnistia.org para pedir un mundo libre de ejecuciones

El mundo puede decir ¡No a la pena de muerte! con una resolución de la ONU

Nueva York/ Madrid.- En el Día Mundial Contra la Pena de Muerte, Amnistía Internacional (AI) insta a los gobiernos de todo el mundo a que voten a favor de la resolución de Naciones Unidas sobre una suspensión mundial de las ejecuciones que se debatirá durante el actual período de sesiones de la Asamblea General de la ONU.

El apoyo inequívoco de la Asamblea General a la suspensión mundial de las ejecuciones sería un impulso fundamental a la campaña en favor de la abolición de la pena de muerte. Tendría un peso moral considerable y un valor incalculable como instrumento de presión a la hora de pedir a los Estados retencionistas que cambien su actitud. “La resolución por sí sola no impedirá que un Estado lleve a cabo una ejecución, pero tendrá la gran autoridad moral y política que representa una presión internacional común”, asegura Esteban Beltrán, director de Amnistía Internacional en España.

Este nuevo período de sesiones supone una oportunidad histórica para dar un paso firme hacia la abolición y para ello la Coalición Mundial Contra la Pena de Muerte -un grupo integrado por más de 64 organizaciones de derechos humanos, incluida Amnistía Internacional-, moviliza a sus activistas. “Los gobiernos deben respaldar esta resolución y dar así un importante paso hacia el objetivo de acabar con la pena de muerte”, continúa Beltrán. Cualquiera puede sumarse a esta iniciativa para pedir un mundo libre de ejecuciones a través de: www.actuaconamnistia.org .

Última hora
Amnistía Internacional condena las 15 ejecuciones llevadas a cabo el pasado domingo en Afganistán. Después de la moratoria oficial establecida por el presidente Karzai, y en vista de que desde 2004 no se ejecutaba a ninguna persona, estos fusilamientos suponen la reanudación de esta terrible práctica. Entre los ejecutados se encontraba Reza Khan, uno de los condenados por el asesinato del periodista español de El Mundo Julio Fuentes.

Descienden las ejecuciones, pero las cifras siguen siendo alarmantes
Las estadísticas que maneja Amnistía Internacional muestran un descenso en los índices de ejecuciones documentadas en todo el mundo, de 2.148 en 2005 a 1.591 en 2006. No obstante, las cifras reales en ambos periodos son superiores a las que la organización ha podido verificar, ya que muchos gobiernos ejecutan la pena capital de manera secreta y no publican datos oficiales. Estos son algunos datos que aparecen recogidos en el Informe “Hacia un mundo sin ejecuciones” elaborado por la organización.


Sólo 25 naciones llevaron a cabo ejecuciones durante 2006 y seis acaparan el 91%
En estos momentos 90 países han abolido la pena de muerte para todos los delitos, otros 11 para delitos comunes, y 32 son considerados abolicionistas de hecho. Es decir: 133 países del mundo son territorio libre de la pena de muerte, por 64 que retienen la máxima pena en sus leyes. Y varios países más están a punto de abandonar la pena capital.

Sólo 25 naciones llevaron a cabo ejecuciones durante 2006. El 91% de todas las ejecuciones de las que se tuvo noticia fueron realizadas en seis países: China, Irán, Pakistán, Irak, Sudán y Estados Unidos de América. En el continente americano sólo ha habido ejecuciones en Estados Unidos desde 2003. Europa es una zona prácticamente libre de la pena de muerte, con la vergonzosa excepción de Bielorrusia. En África, sólo seis Estados llevaron a cabo ejecuciones en 2006. En Ruanda, el Parlamento aprobó legislación para abolir la pena de muerte en julio de 2007.

Malas noticias: reapertura del debate sobre la pena capital, ejecución de menores y lapidación
Sin embargo, a pesar de las buenas noticias no todo el camino está andado. Lamentablemente se ha vuelto a reabrir el debate en algunos países que habían renunciado a las ejecuciones, como ha ocurrido recientemente en Guatemala y Perú, o se han defendido peligrosas posturas como la de Polonia, que ha intentado impedir que se celebrara el día europeo contra la pena de muerte. En otros, por ejemplo Irán, el recurso a las ejecuciones se ha disparado y además se han retomado las ejecuciones por lapidación. Menores han sido ejecutados en Irán, Yemen y Arabia Saudita. Y el número de ejecuciones en China sigue siendo muy preocupante.

Algunos ejemplos
China. Amnistía Internacional calcula que durante 2006 fueron ejecutadas al menos 1.010 personas, aunque se cree que las cifras reales son muy superiores. Fuentes solventes sugieren que en 2006 fueron ejecutadas entre 7.500 y 8.000 personas. Sin embargo, las estadísticas internas sobre condenas a muerte y ejecuciones siguen clasificadas como secreto de Estado. Se sigue imponiendo y ejecutando la pena de muerte por unos 68 delitos, entre ellos algunos no violentos, como delitos económicos relacionados con drogas y corrupción. Se aprecia una tendencia positiva que podría reducir las ejecuciones y que puede estar relacionada con la celebración de los Juegos Olímpicos el verano que viene.

Irán. El pasado 5 de septiembre de 2007, 21 personas fueron ejecutadas, con lo que el número de ejecuciones registradas por la organización en este país este año asciende a 210. En 2006 se constataron 177 (el doble que en 2005), pero es probable que la verdadera cifra de ambos años sea aún mayor, ya que no se publican datos oficiales. Entre las personas ejecutadas este año figuran al menos dos que eran menores en el momento del delito por el que fueron condenadas y un caso de lapidación.

Estados Unidos. Hay aproximadamente 3.250 hombres y 50  mujeres condenados a muerte. En 2006 se llevaron a cabo 53 ejecuciones. Pese a estas cifras, la pena capital en Estados Unidos está “en su lecho de muerte”, según declaró el pasado 16 de diciembre Terry Davis, secretario general del Consejo de Europa. Hay señales que permiten el optimismo. Por ejemplo, la decisión de Jeremy Fogel, juez federal norteamericano que impuso una moratoria a las ejecuciones en febrero de 2006 en California, por temer que la inyección letal cause grandes dolores antes de causar la muerte, acaba de emitir otra sentencia en la que confirmaba sus sospechas. Además, el Tribunal Supremo ha aceptado analizar si esta forma de ejecución viola la Octava enmienda de la Constitución, que prohíbe los castigos crueles. Sin duda son pasos que propician el debate sobre la pena de muerte en una sociedad que la apoya mayoritariamente.

Irak. La pena de muerte se reintrodujo en agosto de 2000. Desde ese momento hasta abril de 2007, se ha condenado a muerte a más de 270 personas y se ha ejecutado al menos a un centenar (incluyendo a Sadam Hussein, anterior gobernante del país). Irak ha sido uno de los países con mayor número de ejecuciones registradas en 2006, alcanzando la cuarta posición por detrás de China, Irán y Pakistán.

Españoles condenados a muerte
Actualmente, hay dos ciudadanos españoles condenados a muerte en el mundo: Pablo Ibar, en Estados Unidos, y Nabil Manakly, en Yemen.

Pablo Ibar. Fue condenado a muerte en el año 2000 y está encarcelado desde 1994. La vida de Pablo Ibar depende del recurso que su nuevo abogado prepara para intentar que el juicio en el que fue condenado sea declarado nulo y vuelva a ser juzgado. El pasado 7 de septiembre de 2006, el Tribunal Supremo de Florida denegó a Pablo Ibar su petición de que se celebrara un nuevo juicio. Esto hace que tenga que replantearse su estrategia de defensa. La preocupación sobre el caso se centra en saber si se violaron derechos constitucionales tales como el derecho a una defensa activa; si se omitieron pruebas y testigos claves, y la validez de las pruebas presentadas en su contra, basadas en identificaciones dudosas.

Nabil Manakli. Ciudadano español de origen sirio, fue detenido el 18 de agosto de 1997 en Yemen, acusado de planear actos de sabotaje y asesinatos por un atentado con bomba ocurrido en Adén en julio de ese año. Fue inculpado junto con 27 personas más, algunas de las cuales, incluido él, fueron torturadas, según informes, para que confesaran. Desde el 11 de septiembre de 2003 está en riesgo inminente de ejecución. Han intervenido por él la Casa Real, el Gobierno anterior y el Gobierno actual. Durante la visita del Ministro de Asuntos Exteriores Moratinos en abril de 2006 el Ministro español planteó la cuestión de conmutar la condena a muerte a Manakli. Su homólogo yemení aseguró a la prensa que “Yemen había decidido tomar en consideración la petición española”. Sin embargo, a día de hoy no se han recibido novedades y el Gobierno español debe seguir mostrando su preocupación por este caso.