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El CNT debe proteger los indicios en la fosa común de Abu Salim

Las protestas de familias de víctimas de la matanza de Abu Salim propiciaron el levantamiento en Libia.

Londres.- La fosa común descubierta cerca de la prisión libia de Abu Salim, que podría estar relacionada con el homicidio masivo de presos en 1996, debe ser protegida de inmediato para preservar los indicios y garantizar la correcta identificación de los cadáveres, ha afirmado hoy Amnistía Internacional. 

 

El Consejo Nacional de Transición (CNT) libio comunicó ayer que se había descubierto la fosa común y que solicitarían asistencia del extranjero para llevar a cabo la exhumación de los cadáveres y la identificación del ADN. 

 

En información recogida en los medios de comunicación aparecían familiares de las víctimas y otras personas desenterrando ropa y fragmentos de huesos mientras deambulaban por el emplazamiento.

 

Estas familias llevan más de 15 años esperando para conocer la verdad y obtener justicia”, ha declarado Claudio Cordone, director general de Amnistía Internacional. “El CNT y las personas expertas deben tratar los indicios y restos hallados en este lugar con el máximo cuidado.” 

 

La matanza de la prisión de Abu Salim fue uno de los capítulos más infames del gobierno de Muamar el Gadafi”, ha añadido Claudio Cordone. “Podemos comprender la angustia y el dolor de las familias que creen que alguno de sus parientes murió en Abu Salim. Pero si no se encargan de las exhumaciones personas cualificadas y que dispongan del material necesario, lo único que se conseguirá será poner obstáculos al derecho de las víctimas y sus familias de obtener verdad y justicia.” 

 

Las familias de quienes murieron en Abu Salim pasaron años pidiendo al gobierno de Gadafi que revelase la verdad sobre los homicidios en la prisión, pero sin apenas resultado.

 

Amnistía Internacional insta al CNT a que garantice que no se realizarán exhumaciones ni identificaciones de restos sin la presencia de peritos que trabajen con arreglo a las normas internacionales.

 

Se cree que más de 1.200 presos murieron durante los homicidios de junio de 1996 en la prisión de Abu Salim. Un motín carcelario provocado por las atroces condiciones de la prisión se intentó resolver inicialmente mediante disparos. Posteriormente, los funcionarios hablaron con representantes de los presos y se comprometieron a abordar algunos de los motivos de queja. Sin embargo, la mañana siguiente llevaron a los presos al patio de la cárcel y les dispararon.

 

No cabe duda de que, pese a la represión y el hostigamiento que han sufrido los familiares de víctimas de Abu Salim, su perseverancia para conocer la verdad y obtener justicia ayudó a romper el muro de silencio y contribuyó a la ‘Revolución del 17 de Febrero’”, ha afirmado Claudio Cordone.

 

A mediados de febrero, los familiares de víctimas de Abu Salim fueron los primeros en protestar en las calles de Bengasi contra la detención de dos miembros del Comité Organizador de Familias de Víctimas de Abu Salim.