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Amnistía Internacional pide a España que se interese por el preso marroquí en huelga de hambre por malos tratos

Acto para pedir la libertad de Ali Aarrass. Fuente: Facebook

Amnistía Internacional se ha dirigido al Ministerio de Asuntos Exteriores español, mostrando su preocupación ante la situación en la que se encuentra actualmente el Ali Aarrass, ciudadano con doble nacionalidad belga y marroquí, encarcelado en la prisión de Salé II, cerca de Rabat, tras su extradición desde España a Marruecos en en diciembre de 2010. 

Ali Aarrass inició el pasado 10 de julio una huelga de hambre, negándose incluso a la ingesta de líquidos, para protestar por los malos tratos a los que es sometido por las autoridades de la prisión. Desde entonces, no se le permite el contacto con su familia y sus abogados. Según la información con la que cuenta Amnistía Internacional, su estado es crítico, y, aunque sigue consciente, no puede tenerse en pie y le cuesta hablar.

Ali Aarrass fue detenido en Melilla en función de las órdenes de detención internacional cursadas por Marruecos el 28 de marzo de 2008. La Audiencia Nacional española autorizó la extradición de Ali Aarrass a Marruecos el 21 de noviembre de 2008, tras el compromiso del gobierno marroquí de que no sería condenado a muerte, ni a cadena perpetua sin la posibilidad de obtener la libertad condicional.

Sin embargo, Amnistía Internacional intentó impedir la extradición, alertando a las autoridades españolas del riesgo de que Ali Aarrass fuera detenido en régimen de incomunicación, sufriera tortura y otros malos tratos y fuera juzgado sin las debidas garantías. Lamentablemente, los temores de Amnistía Internacional se confirmaron.

De acuerdo con la información de la que dispone la organización, tras su extradición a Marruecos, Ali Aarrass quedó recluido en régimen de incomunicación y sufrió tortura durante 12 días en un centro secreto de detención de la Dirección General de Vigilancia del Territorio en Témara, cerca de la capital marroquí, Rabat. Las autoridades marroquíes no han investigado las reiteradas denuncias de tortura de Ali Aarrass, pese a haberse presentado un examen médico, realizado durante la visita en septiembre de 2012 del Relator Especial de la ONU sobre la cuestión de la Tortura, que aportó indicios de que Ali Aarrass había sido torturado.

Amnistía Internacional recuerda a las autoridades españolas que, en base a esta información, la extradición de Ali Aarrass vulneró el principio de no devolución, consagrado en diversos tratados internacionales de los que España es parte. La organización solicita al gobierno que:

  • Se interese por la situación en la que se encuentra Ali Aarrass, exigiendo a las autoridades marroquíes que garanticen que tiene de inmediato acceso a la debida atención medica de profesionales, que no es coaccionado para que ponga fin a su huelga de hambre, y que recibe un trato humano en todo momento.
  • Inste a las autoridades marroquíes a que respeten los derechos de Ali Aarrass como preso, permitiéndole el contacto con su familia y sus abogados.
  • Exijan a las autoridades marroquíes que investiguen los informes sobre la tortura u otros malos tratos infligidos a Ali Aarrass, especialmente el 10 de julio de 2013 en la prisión de Salé II y durante su detención en la sede de la Dirección General de Vigilancia del Territorio de Témara.