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Anochecer en el campo de exterminio de Auschwitz.

Anochecer en el campo de exterminio de Auschwitz. © UN Photo Evan/Schneider

Blog

El horror de Auschwitz y la Declaración Universal de los Derechos Humanos

  • El 27 de enero de 2026 se cumplirán 81 años de la liberación de Auschwitz, el mayor campo de exterminio del sistema nazi.
  • Durante sus poco más de cuatro años de funcionamiento (1940-1945), más de 1,1 millones de personas fueron asesinadas. Las cámaras de gas y los hornos crematorios llegaron a eliminar y hacer desaparecer hasta 5.000 personas al día. El horror del Holocausto nazi jugó un papel fundamental en la adopción, en 1948, de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Juan Ignacio Cortés, Colaborador de Amnistía Internacional,

Contexto histórico

La "Solución Final" y el genocidio nazi

Auschwitz se convirtió en el símbolo más extremo de la "Solución Final", el plan del régimen nazi para aniquilar a la población judía de Europa. Ese genocidio no surgió de la nada: fue la culminación de años de propaganda, leyes racistas y políticas antisemitas que fueron despojando de derechos a millones de personas hasta convertirlas, a ojos del Estado, en vidas prescindibles.

La violencia escaló de forma decisiva tras la invasión alemana de la Unión Soviética en junio de 1941. En los territorios ocupados actuaron las unidades móviles de exterminio (Einsatzgruppen), responsables de asesinatos masivos, incluidos fusilamientos de comunidades enteras. Ese mismo verano, Hermann Göring encargó la preparación de un plan coordinado para la "Solución Final", y la Conferencia de Wannsee, celebrada en enero de 1942, terminó de fijar los mecanismos administrativos para llevarla a cabo a escala continental.

El resultado fue un crimen sin precedentes: seis millones de personas judías fueron asesinadas en el genocidio que hoy conocemos como Holocausto o, en hebreo, Shoá ("catástrofe"). 

Datos clave sobre Auschwitz:

  • Fecha de apertura: 1940, como campo de concentración.
  • Fecha de liberación: 27 de enero de 1945 (81 aniversario en 2026).
  • Personas deportadas: aproximadamente 1,3 millones.
  • Víctimas mortales: más de 1,1 millones (principalmente judíos; también polacos, pueblo romaní, prisioneros de guerra soviéticos y otros grupos perseguidos).
  • Capacidad de los crematorios: hasta 4.756 cuerpos al día (estimación) en su momento de mayor actividad.
  • Prisioneros liberados: aproximadamente 7.000 personas en el campo de concentración de Auschwitz. 

Holocausto Auschwitz, entrada al antiguo campo de concentración

Entrada al antiguo campo de concentración nazi de Auschwitz. Fotografía: By XiquinhosilvaCC BY 2.0

Condiciones de vida en Auschwitz: ninguna pesadilla podría ser peor

Auschwitz funcionó como un centro de exterminio masivo, entre otros factores, por su posición estratégica como nudo ferroviario. Vagones de mercancías, diseñados para el transporte de ganado y en los que viajaban hacinadas hasta 80 personas, trasladaban a prisioneros y prisioneras desde Italia, Francia, Hungría, los países bálticos, Alemania y Polonia.

Para muchas personas, la muerte llegaba en cuestión de horas. Nada más bajar de los trenes, exhaustas y desorientadas, eran sometidas a una selección: quienes eran consideradas "no aptas para trabajar" (bebés, personas ancianas, embarazadas, enfermas o con discapacidad) eran enviadas directamente a las cámaras de gas, donde eran despojadas de sus pertenencias, rapadas y asesinadas con Zyklon-B, un pesticida que provocaba la muerte por asfixia.

Quienes eran consideradas “aptas para trabajar” se enfrentaban a la muerte a fuego lento. Estas personas eran explotadas en tareas que iban desde el mantenimiento del campo hasta trabajos directamente vinculados al exterminio, incluidos los realizados por quienes fueron obligados a formar parte del Sonderkommando.

Otros prisioneros y prisioneras fueron sometidos a experimentos dirigidos por médicos nazis, entre ellos el doctor Josef Mengele, conocido como el "ángel de la muerte".

Entre las víctimas de esos experimentos estuvieron Eva Kor y su hermana gemela Miriam. Ambas sobrevivieron. Eva dedicó su vida a contar lo ocurrido en Auschwitz y fundó la organización CANDLES, con el objetivo de educar sobre el Holocausto, la eugenesia y los peligros de la deshumanización. Siempre insistió en que recordar no significa olvidar, sino impedir que el odio vuelva a repetirse.

El psiquiatra austríaco Viktor Frankl, superviviente de Auschwitz, relató en El hombre en busca de sentido cómo el sufrimiento empujaba a algunas personas a lanzarse contra las alambradas electrificadas o a dejarse morir hasta ser conducidas a la cámara de gas. Recordó también una noche en la que iba a despertar a un compañero que gritaba por una pesadilla, pero se detuvo al pensar que ningún sueño, por horrible que fuese, podía ser peor que la realidad del campo.

Otro superviviente, Primo Levi, describió en su obra testimonio Si esto es un hombre la deshumanización sistemática a la que fueron sometidos los prisioneros y prisioneras: Auschwitz no fue solo un lugar de tortura física, sino un sistema diseñado para destruir la identidad, la dignidad y la condición humana.

Menores supervivientes en Auschwitz

Menores supervivientes de Auschwitz, con chaquetas de prisionero de tamaño adulto, de pie detrás de una alambrada. Fotografía: Alexander Voronzow, ordered by Mikhael Oschurkow, head of the photography unit

¿Cuándo se liberó Auschwitz?

Pasada la medianoche del sábado 27 de enero de 1945, los soldados rusos de la División de Infantería 322 recibieron la orden de avanzar. Llevaban días intentando proseguir su camino hacia Alemania, pero una dura resistencia les retenía a las afueras de Auschwitz, una pequeña localidad al oeste de Cracovia.

Aunque tenía tan solo 19 años, Yakov Vincenko era ya todo un veterano de la Segunda Guerra Mundial, pues se incorporó a las filas del Ejército Rojo en 1941. Había visto mucho en cuatro años de duros combates en territorio ucraniano y polaco, pero lo que contempló ese amanecer le sobrecogió especialmente.

“Atravesé la primera alambrada a las cinco de la mañana. Estaba oscuro. En la sombra advertí una presencia. Se arrastraba en el barro, ante mí. Se dio la vuelta y apareció el blanco de unos ojos enormes, dilatados. Estaba ante un muerto viviente. Detrás de él intuí decenas de otros fantasmas. Huesos móviles unidos por una piel seca y envejecida. El aire era irrespirable. Había un olor mezcla de carne quemada y excrementos. Avanzamos sin decir una palabra”.

Vincenko acababa de traspasar lo que muchos calificarían después como las puertas del infierno. Días antes, entre el 17 y el 21 de enero, las SS habían evacuado forzosamente a unos 60.000 prisioneros ante el inminente avance soviético, obligándolos a caminar hacia otros campos en Alemania en pleno invierno y sin apenas comida ni abrigo. Esta "marcha de la muerte" se cobró la vida de aproximadamente 15.000 personas, un cuarto de los evacuados.

En Auschwitz quedaron solo quienes estaban demasiado enfermos o débiles para caminar: alrededor de 7.000 personas abandonadas por las SS en su enloquecida huida para eliminar las pruebas del horror.

Días después, fotógrafos y cámaras soviéticos tomaron las primeras imágenes de los supervivientes. Rostros demacrados, casi cadavéricos, miraban alucinados a la cámara. Decenas de niños se levantaron las mangas de sus ajados uniformes de rayas para mostrar los números tatuados que eran su única seña de identidad.

Fueron imágenes espectrales. A pesar de que el paso de los días y la ayuda recibida permitieron a los internos recuperar algo de humanidad, el día de la liberación muchos prisioneros no fueron capaces ni de comer. El comandante Anatoly Shapiro explicó años después: “Montamos algunas cocinas de campaña y preparamos alimentos ligeros. Algunos de ellos murieron al comer. Sus estómagos no funcionaban”. 

Supervivientes de Auschwitz el día de la liberación

Fotografía de prisioneros en el campo de concentración de Auschwitz el día de la liberación. Fotografía atribuida al Ejército Rojo, autor desconocido

Cómo el Holocausto llevó a la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948)

La liberación de Auschwitz y otros campos de exterminio en 1945 marcó un punto de inflexión en la historia de la humanidad. Las imágenes de supervivientes esqueléticos, las montañas de cadáveres, los testimonios de torturas sistemáticas y la evidencia de un genocidio llevaron a la comunidad internacional a una conclusión devastadora: el mundo había fracasado en proteger la dignidad humana más básica.

La respuesta no podía ser solo el castigo de los responsables a través de los Juicios de Núremberg. Era necesario un nuevo marco legal internacional que estableciera, de forma universal e irrevocable, que ciertos derechos son inherentes a todos los seres humanos, sin importar su origen, religión, raza o condición.

El Holocausto demostró que el respeto a los derechos humanos no podía quedar al arbitrio de cada Estado. La soberanía nacional no podía seguir siendo una excusa para la barbarie. Por primera vez en la historia, la comunidad internacional reconocía que existía una responsabilidad colectiva de proteger a las personas frente a los abusos de sus propios gobiernos.

Del Holocausto a la Declaración Universal: cronología del proceso

  • 27 de enero de 1945: Liberación de Auschwitz. Las tropas soviéticas liberaron el campo; imágenes y testimonios del horror nazi conmocionaron al mundo.
  • 26 de junio de 1945: Se firmó de la Carta de las Naciones Unidas. Se creó la ONU con el objetivo de “preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra”.
  • 1946: Se creó la Comisión de Derechos Humanos de la ONU y se inició el proceso para redactar una declaración universal.
  • 1947–1948: Se redactó la Declaración Universal de los Derechos Humanos. En su redacción participaron representantes de diversas culturas y tradiciones jurídicas.
  • 10 de diciembre de 1948: La Asamblea General de la ONU aprobó la Declaración con 48 votos a favor, 0 en contra y 8 abstenciones.

El preámbulo de la Declaración refleja un sentido mea culpa por el horror vivido: "El desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad".

El artículo 1 es un claro alegato contra el antisemitismo y cualquier tipo de discriminación: "Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros".

La Declaración Universal de los Derechos Humanos no fue solo un documento jurídico: fue un acto de fe en la humanidad después de Auschwitz. Un compromiso de que "nunca más" volvería a repetirse un horror semejante. 

El legado inacabado: memoria, responsabilidad y esperanza

Al cumplirse 81 años de la liberación de Auschwitz, es importante mantener la memoria del Holocausto porque, como explicaba Yakov Vincenko: “Ni siquiera nosotros, que lo habíamos visto, queríamos creerlo. Intenté olvidar durante años, pero después comprendí que eso sería convertirse en cómplice”.

El 27 de enero de 2019 el secretario general de Naciones Unidas Antonio Guterres alertaba contra la desmemoria con motivo del Día Internacional de Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto: “A medida que el número de supervivientes del Holocausto disminuye, nos corresponde extremar la vigilancia porque... ‘el odio que comienza con los judíos nunca termina con los judíos’”.

En palabras de la abogada y política francesa Simone Veil, superviviente de Auschwitz: “La Shoá fue única en la historia, pero el veneno del racismo, el antisemitismo, el rechazo del otro y el odio han sido amenazas diarias siempre”.

Esa promesa de igualdad y fraternidad sigue incumplida, pero esto no significa que debamos reconocer un fracaso. Significa que debemos seguir caminando, guiados por la aspiración a una sociedad más libre y justa, hacia ese horizonte llamado utopía. Es lo menos que podemos hacer por las víctimas del horror de Auschwitz.

Glosario mínimo: conceptos clave

  • Shoá: Término en hebreo que significa “catástrofe”, utilizado para referirse al genocidio sistemático de seis millones de judíos cometido por el régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial.
  • Holocausto: Término utilizado internacionalmente para referirse al genocidio del pueblo judío y a la persecución y asesinato de otros grupos perseguidos por el régimen nazi.
  • Genocidio: Actos cometidos con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso. El término fue acuñado por Raphael Lemkin en 1944 para describir crímenes como los del nazismo.
  • Solución Final: Nombre con el que el régimen nazi denominó el plan sistemático para exterminar a la población judía de Europa, consolidado en la Conferencia de Wannsee (enero de 1942).
  • Einsatzgruppen: Unidades móviles de exterminio nazis responsables de asesinatos masivos, especialmente mediante fusilamientos, en los territorios ocupados del Este de Europa tras la invasión de la Unión Soviética.
  • Sonderkommando: Unidades de prisioneros forzados a participar directamente en el proceso de exterminio, incluidos el traslado de cuerpos desde las cámaras de gas y el funcionamiento de los crematorios. La mayoría eran posteriormente asesinados para eliminar testigos.
  • Zyklon B: Pesticida a base de cianuro que los nazis utilizaron como arma de exterminio masivo en las cámaras de gas de Auschwitz y otros campos.

 

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