Con motivo de la reunión mañana de Ministerios de Interior de los países europeos sobre la respuesta de la Unión Europea (UE) a la situación de Ceuta, Dinushika Dissanayake, directora regional adjunta de Amnistía Internacional para Europa, ha declarado: “Ahora que se preparan para reunirse, pedimos a los líderes y lideresas europeos que respondan a la situación de Ceuta de forma humana y solidaria, así como a cualquier aumento de llegadas en la frontera exterior de la UE. La respuesta inicial de muchos Estados europeos a los sucesos de Ceuta ha sido enormemente preocupante y peligrosa. Los recientes acontecimientos no deben utilizarse con fines políticos para cerrar aún más las fronteras o externalizarlas, ni como herramienta cínica para legitimar la nueva política de la UE que da prioridad a las deportaciones”.
“Trágicamente, al menos 72 personas han perdido la vida cuando trataban de entrar en Europa en busca de un futuro mejor. Los dirigentes europeos deben garantizar que su respuesta a la situación de Ceuta no es discriminatoria. Debe rechazarse con firmeza la retórica desmesurada que califica la situación de Ceuta de ‘invasión’ y refuerza estereotipos racistas.”
“Las escenas que vemos son resultado de los continuos intentos de Europa de cerrar y externalizar sus fronteras en lugar de invertir en vías seguras y regulares.”
“Además, los esfuerzos políticos para atribuir el aumento de llegadas al proceso de regularización de España, cuyo plazo se cerró el 30 de junio, carecen de base y son un vergonzoso intento de sembrar el miedo sobre las políticas migratorias que no están centradas en la contención y la deportación. Los procesos de regularización son una herramienta importante y habitual de gestión de la migración que se usa para garantizar el acceso continuado de las personas afectadas a derechos y servicios y hace años que los implementan gobiernos de colores políticos diversos en varios países europeos.”
“Los Estados tienen la responsabilidad de gestionar sus fronteras con humanidad y evitar poner a las personas en peligro. Las autoridades españolas y las marroquíes deben garantizar el acceso al sistema de asilo para quienes lo soliciten, abstenerse de hacer expulsiones colectivas —que siempre son ilegales—, proporcionar asistencia humanitaria urgente a quienes la necesitan y respetar sus derechos humanos con independencia de la forma en que hayan llegado, sin discriminación.”
Información complementaria
Las autoridades de Ceuta estiman que han cruzado la frontera más de 60.000 personas, de las que se calcula que han retornado a Marruecos 48.000. España ha desplegado unidades del ejército en Ceuta para apoyar a la policía y la Guardia Civil.
Según la información recibida, hay miles de personas durmiendo en la calle.
Amnistía Internacional continuará haciendo seguimiento de la situación para detectar cualquier indicio de violaciones de derechos humanos, como el uso excesivo de la fuerza o vulneraciones relacionadas con el principio de no devolución.
