El informe que ha publicado hoy la Comisión Internacional de Investigación acerca de la grave situación de los derechos humanos en Siria es otro indicio más para solicitar al Consejo de Seguridad de la ONU que remita la situación al fiscal de la Corte Penal Internacional; así lo ha afirmado Amnistía Internacional.
En este informe, presentado hoy en la sede de la ONU en Ginebra, la Comisión confirma que existen motivos razonables para pensar que se utilizaron “cantidades limitadas de sustancias químicas tóxicas” en cuatro ataques cometidos en marzo y abril de este año, aunque señala que no ha sido posible “determinar exactamente los agentes químicos empleados, los sistemas de propagación ni los perpetradores”.
La Comisión pide además a las autoridades sirias que permitan pleno acceso a los expertos para que puedan llegar a resultados concluyentes sobre el asunto.
“¿Cuántos informes más habrá que publicar sobre Siria para que el mundo despierte y actúe para evitar el derramamiento de sangre de civiles?”, se pregunta Philip Luther, director del Programa de Amnistía Internacional para Oriente Medio y Norte de África.
“El Consejo de Seguridad de la ONU debe remitir la situación a la Corte Penal Internacional e insistir en que las autoridades sirias permitan que tanto la comisión internacional independiente de investigación sobre la República Árabe Siria como las organizaciones humanitarias y de derechos humanos tengan pleno acceso al país”.
En su informe, la Comisión señala también los efectos perjudiciales que tiene la disponibilidad cada vez mayor de las armas, que “da lugar a más muertos y heridos entre la población civil”.
En concreto, menciona las masacres perpetradas en las ciudades de Al Baida y Banias en mayo de este año y afirma que “los testimonios recabados indican que los autores pertenecen a milicias afiliadas al gobierno. La investigación continúa”.
“Todo intento de documentar los abusos contra los derechos humanos perpetrados en Siria, como primer paso para llevar a los responsables ante la justicia, se ve gravemente obstaculizado por la negativa del gobierno a permitir el acceso a muchas zonas”, ha afirmado Luther.
Es el quinto informe sobre Siria que publica la Comisión desde 2011.
Abarca los abusos y violaciones de derechos humanos cometidos por todas las partes del conflicto, que incluyen homicidios ilegítimos, detenciones arbitrarias y violencia sexual, así como otros crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad.
Decenas de miles de personas han perdido la vida como consecuencia del conflicto armado que estalló en Siria en marzo de 2011, entre ellas al menos 1.300 que, según informes, han muerto bajo custodia.
Desde principios de 2011, Amnistía Internacional viene solicitando que se remita la situación de Siria a la Corte Penal Internacional.
Aunque está claro que las fuerzas gubernamentales siguen siendo responsables de la inmensa mayoría de los crímenes de guerra y otras graves violaciones de derechos humanos, la investigación de la organización apunta a una escalada de los abusos cometidos por los grupos armados de oposición, que recurren cada vez más a la toma de rehenes y a la tortura y ejecución sumaria de soldados, miembros de milicias progubernamentales y civiles.
