“Todos los países de la región deberían seguir el ejemplo de Túnez y adoptar el marco jurídico internacional para proteger los derechos humanos y evitar las injusticias”, declaró Salil Shetty, secretario general de Amnistía Internacional. Túnez ha dado un importante paso a la hora de reforzar los derechos humanos fundamentales al convertirse en Estado Parte en la Corte Penal Internacional (CPI).
En una ceremonia celebrada en la sede de la ONU en Nueva York, Túnez se ha convertido en el 116 Estado Parte en el Estatuto de Roma, en virtud del cual se constituyó la CPI para investigar y procesar casos de genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad perpetrados en todo el mundo.
El gobierno tunecino ha dicho que también tiene intención de ratificar otros tratados fundamentales de derechos humanos o adherirse a ellos como el Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes; el primer Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; y la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas.
Amnistía Internacional ha instado a Túnez a que se comprometa también a abolir la pena de muerte y a retirar las reservas que impiden la plena aplicación de los tratados encaminados a terminar con la discriminación de las mujeres y a promover los derechos de la infancia.
