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Se debe ayudar a procurar justicia internacional a las víctimas del conflicto de Gaza

Steve Crawshaw, del Secretariado Internacional de Amnistía Internacional, presentó al presidente del Consejo de Derechos Humanos, Sihasak Phuangketkeow, una petición firmada por 66.850 miembros y simpatizantes de Amnistía Internacional donde se pide al Consejo que tome medidas en su decimosexta sesión en marzo de 2011 para garantizar la justicia internacional para las víctimas del conflicto de 2008-2009 en Gaza y el sur de Israel. © Amnistía Internacional

Londres.- El Consejo de Derechos Humanos de la ONU se reúne hoy para empezar a debatir un informe crucial sobre las muy deficientes investigaciones israelíes y palestinas de las graves violaciones del derecho internacional cometidas durante el conflicto de 2008-2009 en la Franja de Gaza y el sur de Israel.

Para cuando termine la semana, el Consejo someterá a votación una resolución sobre qué debe hacerse después. Su iniciativa podría conseguir que las víctimas del conflicto estuvieran un poco más cerca de conseguir la justicia que se les negó hace dos años, pero esta vez en el nivel internacional.

El informe que se debate esta semana es el segundo de un comité de expertos independientes al que el Consejo de Derechos Humanos ha pedido que evalúe las investigaciones de cada una de las partes.

En su informe, hecho público el viernes, el comité llegó a la conclusión, por segunda vez, de que Israel no investigó la actuación de los dirigentes militares y civiles que planificaron y comandaron las operaciones militares, y que no ha sido transparente en relación con las investigaciones que llevó a cabo sobre las presuntas infracciones del derecho internacional durante el conflicto.

El comité también ha concluido que las autoridades de Hamás no llevaron a cabo investigaciones sobre la actuación de los grupos armados palestinos, especialmente en lo que respecta al lanzamiento de cohetes contra territorio israelí.

Cabe tomar especial nota de que el comité ha observado que las necesidades de las víctimas, todavía, están por ser atendidas. El comité cita en su informe a un residente de Gaza que proporcionó información para la investigación y que describe las investigaciones de Israel como “superficiales, no significativas, y engañosas para la comunidad internacional.” En cualquier caso, esa persona decidió declarar “ante la convicción de que somos civiles e inocentes”.

Una israelí, víctima de los ataques con cohetes en el sur de Israel, expresó así su frustración: “¿A qué tribunal acudo? ¿Quién me representa? ¿A quién denuncio? ¿Es esto la justicia?

El pasado viernes, Amnistía Internacional publicó también su propia evaluación actualizada de las investigaciones israelíes y palestinas, además de recomendaciones sobre lo que había de hacerse a continuación.

En la evaluación se reitera nuestra opinión, compartida por otras organizaciones de derechos humanos, de que más de dos años después del conflicto, tanto las autoridades israelíes como las de Hamás no han llevado a cabo investigaciones creíbles e independientes acordes con las normas internacionales.

La devastación que causó ese conflicto no tenía precedente: las fuerzas israelíes mataron en Gaza a más de 1.400 palestinos, en su mayoría civiles, e hirieron a miles más. Los grupos armados palestinos mataron con el lanzamiento indiscriminado de cohetes a tres civiles israelíes.

 

En septiembre de 2009, el informe de la Misión de Investigación de la ONU sobre el Conflicto de Gaza, dirigida por el juez Richard Goldstone, concluyó que ambas partes habían cometido crímenes de guerra y posiblemente crímenes de lesa humanidad, y pedía a ambas partes que, en un plazo de seis meses realizaran investigaciones creíbles e independientes.

Al tiempo que se publicaba la evaluación de Amnistía Internacional, nuestro llamado a la acción para pedir al Consejo de Derechos Humanos que la justicia para las víctimas fuera por fin una realidad –y no sólo una aspiración– había reunido 108.927 firmas desde su lanzamiento en enero.

Amnistía Internacional solicita en su petición al Consejo de Derechos Humanos que vote a favor de la adopción de medidas efectivas para acabar con la impunidad por los crímenes cometidos durante el conflicto.

Simultáneamente, la membresía de Amnistía Internacional le está diciendo a los gobiernos de sus respectivos países –entre ellos los que forman parte del Consejo de Derechos Humanos– que tras dos años de inacción está ya más que claro que ni las autoridades israelíes ni las de Hamás tienen intención alguna de emprender investigaciones creíbles ni de poner a los autores de abusos a disposición de la justicia.

Vamos a instar al Consejo de Derechos Humanos a que adopte una resolución por la que se solicite de forma efectiva al Consejo de Seguridad de la ONU que remita la situación a la Corte Penal Internacional, porque creemos que esta es la única forma de que se haga justicia a las víctimas israelíes y palestinas.

Los últimos acontecimientos han demostrado que esa iniciativa es posible. Sin ir más lejos, el mes pasado el Consejo de Seguridad remitió la situación de Libia al Fiscal de la Corte.

Esta rápida decisión ha servido para poner de manifiesto la renuencia de la comunidad internacional durante los dos últimos años a abordar la cuestión de la impunidad por los crímenes cometidos durante el conflicto de Gaza. No puede haber dos varas de medir, eso es inaceptable: la ONU debe mostrar coherencia y adoptar las mismas medidas para que se haga justicia a las víctimas de Gaza y el sur de Israel.

La semana pasada, la Organización de la Conferencia Islámica propuso un borrador de resolución en nombre de la Autoridad Palestina para que el Consejo de Derechos Humanos la sometiera a su consideración. Lamentablemente, no es un texto apropiado y de hecho se corre el riesgo de que se obstaculice el proceso hacia la justicia internacional a menos que se enmiende de forma significativa.

El borrador de resolución recomienda que el informe de la Misión de Investigación, publicado hace año y medio, se remita de nuevo a la Asamblea General. Sin embargo, ¡el informe Goldstone ya fue refrendado por la Asamblea General en noviembre de 2009.

Para poder emprender acciones efectivas, el Consejo de Derechos Humanos debe ahora remitir los informes del comité de expertos independientes a la Asamblea General, que a su vez puede remitir la situación del conflicto de Gaza al Consejo de Seguridad, que es el órgano más poderoso de la ONU.

 

Además, la resolución adolece de unilateralidad porque sólo se refiere a las violaciones cometidas por Israel y obvia el hecho de que Hamás y otros grupos armados palestinos dispararon cohetes de forma indiscriminada contra el sur de Israel. Cualquier resolución efectiva debe aplicarse a ambas partes; no puede haber distinciones.

La membresía de Amnistía Internacional está haciendo grandes esfuerzos para transmitir a los integrantes del Consejo de Derechos Humanos que no pueden dejar pasar esta oportunidad –que es realmente la última– de ayudar a las víctimas israelíes y palestinas a conseguir que por fin se les haga justicia.

Tienen que tener en cuenta las conclusiones del comité de expertos independientes, condenar el que ni las autoridades israelíes ni las de Hamás hayan investigado crímenes gravísimos de derecho internacional ni procesado a los presuntos autores, y adoptar una resolución que ayude a que las víctimas reciban por fin una solución de la justicia internacional.