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Un año después de la operación "Plomo Fundido"

La población civil de Gaza, traicionada por la comunidad internacional

Sólo se ha permitido la entrada de 41 cargamentos de materiales de construcción desde enero. Con eso no es posible reconstruir viviendas, escuelas, hospitales y la red de suministro de agua

La comunidad internacional ha traicionado a la población de Gaza al no respaldar sus palabras con una acción eficaz para garantizar el fin del bloqueo israelí, que está impidiendo las tareas de reconstrucción y recuperación, según afirman 16 destacados grupos humanitarios y de derechos humanos en un nuevo informe, titulado Failing Gaza: No rebuilding, no recovery, no more excuses.

 

El informe se ha publicado hoy con antelación al aniversario del comienzo de la ofensiva militar israelí en Gaza. Las autoridades israelíes sólo han autorizado la entrada en Gaza de 41 camiones con material de construcción desde el fin de la ofensiva a mediados de enero, advierten los grupos de derechos humanos, entre los que se encuentra Amnistía Internacional, CAFOD, Christian Aid, Medical Aid for Palestinians, Mercy Corps y Oxfam Internacional.

 

Sólo las tareas de reconstrucción y reparación de viviendas requieren miles de cargamentos de material de construcción, añaden. Sólo se ha reparado una pequeña parte de los graves daños causados por la ofensiva israelí en viviendas, infraestructuras civiles, servicios públicos, granjas y negocios, porque la población civil, y las agencias de ayuda humanitaria y de la ONU que la asisten, tienen prohibido importar materiales como cemento y cristal salvo en casos contados, señala el informe.

 

Jeremy Hobbs, director ejecutivo de Oxfam Internacional: “No sólo Israel ha defraudado a la población de Gaza con un bloqueo que castiga a todas las personas que residen allí por las acciones de unos pocos. Las potencias mundiales también han defraudado, y hasta traicionado, a los ciudadanos corrientes de Gaza. Han estrechado manos y emitido declaraciones, pero apenas han adoptado medidas efectivas para intentar cambiar una política nociva que impide la reconstrucción y la recuperación personal y económica.”

 

Por otra parte, Hamás y otros grupos armados palestinos deben mantener el actual cese de violencia en la práctica y detener con carácter permanente el lanzamiento indiscriminado de cohetes a Israel desde Gaza. Y todas las facciones palestinas deben asimismo intensificar su diálogo de reconciliación para allanar el camino a un gobierno palestino reunificado capaz de atender eficazmente las necesidades de su población civil.

 

El efecto de la prohibición sobre los materiales de construcción va mucho más lejos, afirman los autores del informe. Señalan que el bloqueo ha causado también frecuentes cortes de energía eléctrica, gas y agua, lo que ha afectado gravemente a la vida cotidiana de la población y a la salud pública. Partes de la red eléctrica de Gaza fueron bombardeadas durante el conflicto y requieren reparaciones urgentes que, casi un año después del conflicto, aún no han sido autorizadas. Esto, sumado al hecho de que Israel sigue restringiendo el suministro de combustible industrial a Gaza, significa que el 90 por ciento de la población de Gaza sufre cortes diarios de energía durante periodos de entre cuatro y ocho horas. 

 

Los cortes de energía también producen interrupciones diarias del suministro de agua, además de impedir la reparación de tuberías de agua, depósitos de agua en los tejados y cañerías domésticas, porque Israel no considera que los materiales y las piezas sean suministros humanitarios básicos, por lo que impide su entrada en aplicación del bloqueo. Como consecuencia de la pérdida de presión en las tuberías, el agua contaminada del suelo se filtra al suministro.

 

Junto al mal estado crónico del sistema de alcantarillado, la mala calidad del agua es motivo de gran preocupación para las organizaciones de ayuda humanitaria en Gaza, donde la diarrea causa el 12 por ciento de las muertes de jóvenes. El bloqueo, que empezó en junio de 2007 cuando Hamás se hizo con el control de la Franja de Gaza, ha incrementado drásticamente la pobreza, lo que ha contribuido a que 8 de cada 10 personas dependan de alguna forma de ayuda. Comercios y granjas se han visto obligados a cerrar y despedir a sus trabajadores.

 

Una prohibición casi absoluta de las exportaciones ha afectado terriblemente a los agricultores, agravada por una ofensiva militar que arruinó el 17 por ciento de las tierras de cultivo, junto con invernaderos y dispositivos de riego, y dejó otro 30 por ciento inutilizable en las intransitables zonas temporales de seguridad, ampliadas por el ejército israelí tras el fin de la ofensiva.

 

Kate Allen, directora de la Sección Británica de Amnistía Internacional: La espantosa realidad que padece un millón y medio de personas en Gaza debería consternar a cualquiera que tenga una pizca de humanidad. Personas enfermas, traumatizadas y empobrecidas están sufriendo un castigo colectivo a través de una política cruel e ilegal impuesta por las autoridades israelíes.

 

"Israel tiene la obligación de proteger a sus ciudadanos, pero eso no le da derecho a castigar a todos los habitantes de Gaza, sean hombres, mujeres, niños o niñas. Todos los Estados están obligados por el derecho internacional a intervenir para poner fin a este bloqueo brutal, pero sus dirigentes están fracasando en esta medida fundamental de su propia humanidad. Todos los Estados deben insistir en que el gobierno israelí ponga fin al bloqueo y permita que la población de Gaza reconstruya sus arruinadas vidas.

 

En el informe de estos grupos de derechos humanos se argumenta que, si bien Israel tiene la obligación de proteger a sus ciudadanos, las medidas que adopte para ese fin deben ajustarse al derecho internacional humanitario y al derecho internacional de los derechos humanos. Aplicando este bloqueo en Gaza, se afirma en el informe, Israel quebranta la prohibición del castigo colectivo que impone el derecho internacional humanitario.

 

Los grupos de derechos humanos piden a Israel en este informe que ponga fin al bloqueo.

 

Pero también afirman lo siguiente: “La población de Gaza ha sido traicionada por la comunidad internacional, que puede y debe hacer mucho más para acabar con este bloqueo ilegal e inhumano. Piden a la Unión Europea, por ejemplo, que adopte medidas inmediatas de manera concertada para garantizar el levantamiento del bloqueo de Gaza para que, al término del periodo de seis meses en que España ocupará la presidencia de la Unión Europea, en junio de 2010, no se cumpla también el tercer aniversario de la imposición del bloqueo".

 

Los autores del informe piden asimismo a los ministros de Asuntos Exteriores europeos y a la nueva alta representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Catherine Ashton que visiten Gaza para ver con sus propios ojos los efectos del bloqueo en su población.

 

Ahora que empieza el invierno, garantizar la apertura inmediata de los pasos fronterizos de Gaza para que puedan introducirse materiales de construcción destinados a la reparación de viviendas en ruinas e infraestructuras civiles sería un paso importante hacia el fin del bloqueo, afirman las organizaciones.

 

Janet Symes, directora de Christian Aid para la Región de Oriente Medio: “Ya no basta con que la comunidad internacional exprese su desaprobación respecto al bloqueo de Gaza. Es hora de permitir que sus habitantes reúnan los pedazos de sus vidas rotas y empiecen a recomponerlas. No puede haber más excusas por parte de la comunidad internacional.”