Bruselas.- La Unión Europea (UE) debe expresar en los términos más enérgicos su preocupación por la sucesión de homicidios de defensores y defensoras de los derechos humanos en Rusia y la ausencia de investigaciones verosímiles sobre ellos, ha dicho Amnistía Internacional en vísperas de la cumbre Rusia-UE La organización de derechos humanos ha expresado su profunda preocupación ante las amenazas que sufren los defensores y defensoras de los derechos humanos y otras personas en la Federación Rusa.
“El terrible historial de homicidios de la Federación Rusa desde el asesinato de Anna Politkovskaya demuestra que no se han tomado suficientes medidas para proteger a otras personas que estaban en peligro. Por el contrario, al no procesar a los perpetradores el clima de temor e intimidación se ha agravado”, ha dicho Natalia Alonso, directora adjunta de la Oficina de Amnistía Internacional ante la UE.
“Las personas que actualmente se encuentran en peligro estarán muy pendientes de la señal que la UE envíe mañana”, añadió.
La actual intimidación se extiende a personas como Oleg Orlov, uno de los ganadores de este año del Premio Sajarov del Parlamento Europeo. Contra el señor Orlov se han presentado cargos penales por haber dicho que la responsabilidad política del asesinato de su colega, Natalia Estemirova, es del presidente checheno Ramzan Kadyrov.
Para Amnistía Internacional sigue siendo motivo de honda preocupación la detención de Aleksei Sokolov. El jefe de Pravovaia Osnova (Base Legal), organización que hace campaña contra la tortura en las cárceles, lleva detenido desde mayo de 2009. La organización cree que ha sido víctima de malos tratos y, aunque su plazo de detención preventiva expiró hace dos semanas, las autoridades se han negado a ponerlo en libertad.
Incluso los artistas corren cada vez más riesgos en la Federación Rusa. En su carta a la Unión Europea, Amnistía Internacional también insta a esta organización a plantear el caso de dos hombres que se enfrentan a cinco años de cárcel por incitación al odio contra los cristianos por una exposición de arte que organizaron. Amnistía Internacional cree que la exposición, con obras de algunos de los artistas rusos más famosos, no incitaba al odio y que el caso pone en entredicho el derecho a la libertad de expresión.
De acuerdo con las Directrices de la UE sobre Defensores de los Derechos Humanos y con los propios valores de democracia y respeto hacia los derechos humanos de la UE, Amnistía Internacional ha instado a esta organización a:
- plantear los casos de los particulares que actualmente están bajo amenaza;
- pedir más información sobre los avances de las investigaciones sobre los homicidios de defensores y defensoras de los derechos humanos;
- preguntar cómo se asegurarán las autoridades rusas de que las investigaciones se llevan a cabo de forma imparcial y minuciosa.