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Los rehenes civiles deben ser liberados de inmediato

Amnistía Internacional siente preocupación por la suerte de varios ciudadanos extranjeros retenidos como rehenes en Irak. La organización pide a los grupos armados de Irak que abandonen la práctica de tomar rehenes y que pongan inmediatamente en libertad a todos los rehenes retenidos hasta ahora.

 

La organización de derechos humanos ha manifestado: "Al mantener a civiles como rehenes bajo amenaza de muerte, los grupos armados de Irak están violando una norma fundamental del derecho internacional humanitario".

 

La semana pasada, numerosos ciudadanos extranjeros, entre los que se encuentran periodistas, trabajadores de ayuda humanitaria y contratistas civiles, fueron secuestrados por grupos armados en Irak. Tres ciudadanos japoneses –Noriaki Imai y Nahoko Takato, trabajadores de ayuda humanitaria de 18 y 34 años, respectivamente, y Soichiro Koriyama, fotógrafo de 32 años– permanecen retenidos desde el pasado jueves en paradero desconocido. El grupo armado que los retiene, "las Brigadas de los Muyahidín", ha amenazado con matarlos si Japón no retira sus tropas de Irak. Este grupo dio un ultimátum inicial de tres días que luego se amplió hasta últimas horas del 12 de abril.

 

El ultimátum ya ha expirado y Amnistía Internacional teme por la seguridad de los tres rehenes.

 

Tres periodistas checos, Petr Klima, Michal Kubal y Vit Pohanka, fueron secuestrados por hombres armados el 11 de abril, cuando viajaban en taxi de Bagdad a Ammán, y se desconoce su paradero. Al menos 24 personas han sido secuestradas, y no se conocen ni su suerte ni su paradero. Entre ellas se encuentran un árabe israelí, un canadiense de origen sirio, cinco ucranianos, tres rusos y otras personas de diferentes nacionalidades. Varios ciudadanos extranjeros más, incluidos chinos y surcoreanos, fueron secuestrados y luego puestos en libertad.

 

Amnistía Internacional ha declarado: "No hay causa que pueda justificar la toma de rehenes o el homicidio deliberado de civiles".

 

Información general

Durante los últimos 10 días, los combates intensificados entre las fuerzas de la Coalición y los grupos armados e individuos que se oponen a la ocupación han causado la muerte de centenares de personas en ciudades como Bagdad, Faluya, Ramadi, Amara, Kerbala, Kut y Nasiriya. Más de 60 soldados de la oposición han muerto y al menos 600 personas, entre ellas decenas de mujeres y niños, han perdido la vida en Faluya, según indican los informes.

 

Desde el 4 de abril ha habido numerosos enfrentamientos entre las fuerzas de la Coalición e individuos armados pertenecientes al "Ejército de Mahdi", seguidores del clérigo chií Muqtada al Sadr, en los barrios de predominio chií de Bagdad y en ciudades meridionales como Amara, Kut, Kerbala, Nasiriya y Basora. El 4 de abril, tropas estadounidenses bombardearon un recinto de Faluya que albergaba una mezquita desde la que afirmaban que hombres armados disparaban contra las fuerzas estadounidenses. Algunos informes indican que unos 40 iraquíes murieron, aunque el ejército estadounidense afirma que no hubo bajas civiles. Otros incidentes de los que se han recibido informes son la muerte a tiros de ocho manifestantes a manos de fuerzas de la Coalición en Al Huwayja el 12 de abril, y el homicidio de 25 personas en Faluya el martes 6 de abril por la noche, cuando una casa fue alcanzada por un misil disparado por un helicóptero estadounidense.

 

Los enfrentamientos con el "Ejército de Mahdi" se iniciaron a raíz del cierre, a principios de este mes, del periódico Al Hawza al Natiqa, portavoz del grupo de Muqtada al Sadr, y de la detención de uno de los aliados más estrechos del clérigo, Mustafa al Yaqubi, acusado en relación con el asesinato, cometido en abril de 2003 en Nayaf, del destacado clérigo chií Abd al Majid al Khoei. El periódico fue cerrado por orden del embajador Paul Bremer, jefe de la Autoridad Provisional de la Coalición, alegando que incitaba a la violencia.

 

El ejército estadounidense lanzó grandes operaciones en Ramadi y Faluya después de que, la semana pasada, una multitud de insurgentes matara, quemara y mutilara a cuatro guardias de seguridad privados estadounidenses.