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La prohibición de la Marcha del Orgullo Gay de Belgrado, un día triste para los derechos humanos

En 2010 la Marcha del Orgullo de Belgrado se celebró y la policía protegió a los participantes. © Amnesty International

La decisión de las autoridades serbias de prohibir la Marcha del Orgullo Gay es “un día triste para los derechos humanos”, ha dicho Amnistía Internacional.

El Consejo de Seguridad Nacional serbio informó hoy de que la marcha no se celebraría debido a las amenazas contra la seguridad por parte de grupos de extrema derecha, que según los informes habían amenazado con realizar actos de violencia y provocar incendios por toda la ciudad si el evento se llevaba a cabo. “Las autoridades serbias, como hicieron en 2009, han cedido a las presiones de grupos de extrema derecha que no comprenden ni respetan los derechos a la libertad de expresión consagrados en la Constitución y la legislación serbias”, ha dicho Sian Jones, investigadora de los Balcanes de Amnistía Internacional.

Amnistía Internacional considera que la prohibición de la Marcha del Orgullo Gay es un gran paso atrás para los derechos humanos en Serbia y una inmensa concesión del gobierno a los grupos nacionalistas de extrema derecha, en particular a Dveri y Obraz, que han orquestado la oposición al evento.

“De nuevo, el gobierno ha presionado a los organizadores para que cancelen la Marcha, en lugar de apoyarlos y garantizar sus derechos. En vez de ondear las banderas del arco iris, es un día triste para los derechos humanos en Serbia, ha dicho Sian Jones.

Esta es la cuarta vez que se organiza el la Marcha del Orgullo Gay en Belgrado. En 2010, la policía protegió a los participantes contra más de 5.000 contramanifestantes violentos y, según los cálculos, hubo más de un millón de euros en daños a la propiedad. En 2009 la Marcha no pudo celebrarse, pues las autoridades se negaron a proporcionar seguridad en el último momento, tras las amenazas de grupos ultraderechistas.

El alcalde de Belgrado se ha negado a apoyar la Marcha, afirmando que el acto es un riesgo para “la propiedad, los miembros de la población gay, la policía y los ciudadanos de Belgrado”.

Amnistía Internacional considera que la prohibiciíon de una Marcha del Orgullo Gay viola la obligación del gobierno serbio a garantizar la libertad de expresión y reunión. Además, la organización teme que esta prohibición, en el marco de las amenazas de grupos homófobos, dé luz verde a quienes tratan de negar los derechos de las personas LGBT y socave el derecho a la no discriminación.

“Es un gran paso atrás para los derechos humanos en Serbia y una inmensa concesión a los grupos nacionalistas de extrema derecha, en particular a Dveri y Obraz, que han orquestado la oposición a la Marcha”, ha dicho Sian Jones.

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