Saltar al contenido
Actuamos por los derechos humanos en todo el mundo
Buscar

Israel debe revelar qué armas ha utilizado en Gaza

Amnistía Internacional ha pedido a las autoridades israelíes que revelen qué armas y municiones utilizaron sus fuerzas durante la campaña militar de tres semanas de duración de Gaza, iniciada el 27 de diciembre.
 
Aunque las autoridades civiles lo negaban, sabemos que se utilizaron municiones de fósforo blanco en zonas civiles muy urbanizadas –ha manifestado Donatella Rovera, que dirige un equipo de investigación de Amnistía Internacional en Gaza--. Tenemos ya indicios irrefutables del uso de esta arma, aunque los médicos que atendieron a las primeras víctimas no sabían qué les había causado sus lesiones.
 
Otras víctimas del conflicto presentan heridas que, según los médicos, son difíciles de tratar porque no se conoce con seguridad la naturaleza de las municiones que las han causado.

"Los médicos nos cuentan que están viendo formas nuevas e inexplicables de lesión en algunos de los palestinos heridos en los ataques militares israelíes –ha señalado Donatella Rovera--. Algunas víctimas de los bombardeos aéreos israelíes llegaron con extremidades carbonizadas y totalmente cercenadas, y los médicos que las atienden necesitan saber qué armas se utilizaron."

El Dr. Subhi Skeik, jefe del departamento de cirugía del hospital de Al Shifa explicó lo siguiente a los delegados de Amnistía Internacional: “Tenemos muchos casos de amputaciones y reconstrucciones vasculares de las que los pacientes deberían recuperarse normalmente, pero, para nuestra sorpresa, muchos han muerto una o dos horas después de la operación. Es terrible.
 
"Es esencial y urgente que las autoridades israelíes proporcionen toda la información necesaria, incluido el tipo de armas y municiones utilizadas –ha afirmado Donatella Rovera-. No deben perderse más vidas por el hecho de que los médicos no sepan qué ha causado las lesiones de sus pacientes ni qué complicaciones médicas pueden surgir. Tienen que estar muy bien informados a fin de que puedan prestar la atención necesaria para salvar vidas.

La negativa de Israel a confirmar en un primer momento que sus tropas habían utilizado fósforo blanco impidió a los médicos administrar el tratamiento correcto. Las partículas de fósforo blanco incrustadas en la carne pueden seguir quemando, lo que causa un dolor intenso a medida que las quemaduras se hacen más amplias y profundas, pudiendo causar daños irreparables en órganos internos. Pueden contaminar otras partes del cuerpo de la persona e incluso a quienes le tratan las lesiones.
 
Hemos observado quemaduras que no se parecen a nada que hayamos tratado anteriormente –ha contado a Amnistía Internacional un miembro del personal médico del hospital de Al Shifa especializado en quemaduras-. A cabo de unas horas, las quemaduras se hacían más anchas y profundas, despedían un olor desagradable y comenzaban a humear.
 
El estado de las personas con quemaduras de fósforo blanco puede empeorar rápidamente. Incluso las que tengan quemaduras sólo en una parte relativamente pequeña del cuerpo, del 10 al 15 por ciento, que normalmente sobrevivirían, pueden empeorar y morir. Los médicos no supieron qué había causado las heridas ni cómo tratarlas hasta que, días después de haber visto a las primeras víctimas del fósforo blanco, llegaron a la Franja de Gaza varios facultativos extranjeros.
 
El 10 de enero, a las ocho de la tarde, Samia Salman Al Manay'a, de 16 años, dormía en su casa, en el campo de refugiados de Yabalia, al norte de la ciudad de Gaza, cuando cayó en la primera planta de la vivienda un proyectil de fósforo. Diez días después, esta niña contó a Amnistía Internacional en su cama del hospital que sufría todavía un terrible dolor a acusa de quemaduras en el rostro y las piernas. “Es un dolor intenso. Como si hubiera fuego quemándome el cuerpo. No puedo soportarlo. A pesar de todas las medicinas que me dan, el dolor es todavía muy fuerte”.
 
Sin saber lo que eran, los palestinos cuyas casas eran alcanzadas por proyectiles de fósforo o por restos candentes de éstos, cometían el error de intentar apagar las llamas con agua, con lo que no conseguían más que intensificar el fuego. Cuando lo médicos, aparentemente desinformados, intentaban lavar con soluciones salinas las heridas de sus pacientes, estos gritaban de dolor. Y cuando les cambiaban los vendajes veían, asombrados, que salía humo de las heridas. Al realizar operaciones de exploración extraían pequeños trozos de fieltro que empezaban a arder en cuando quedaban expuestos al aire.
 
Las autoridades israelíes han reiterado que su operación militar era contra Hamás,  no contra la población de Gaza. No hay excusa para continuar reteniendo información esencial para atender eficazmente a las personas heridas por los ataques israelíes. La falta de cooperación de Israel está siendo causa de muertes y sufrimiento innecesarios –ha manifestado Donatella Rovera-. Las autoridades israelíes deben cumplir con su obligación de garantizar que se presta sin demora a los heridos la debida atención, revelando totalmente qué armas y municiones han utilizado en Gaza y proporcionando cualquier otra información pertinente, que pueda ayudar a los equipos médicos."
 
Información complementaria
Entre el 27 de diciembre de 2008 y el 18 de enero de 2009, cuando Israel declaró un alto el fuego, murieron alrededor de 1.300 palestinos, entre ellos más de 400 niños y niñas y más de 100 mujeres. Resultaron, además, heridos más de 5.300, muchos de los cuales quedarán discapacitados para el resto de su vida. En el mismo periodo murieron 13 israelíes, entre ellos 4 soldados a causa de fuego propio; otros 9 israelíes, entre ellos 3 civiles, murieron en ataques de Hamás y otros grupos armados palestinos. 

Cómo puedes ayudar