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Israel debe facilitar y no obstaculizar la ayuda a la población ocupada

Londres.- Amnistía Internacional ha expresado hoy gran preocupación por la salud y el bienestar de cerca de 600.000 refugiados de la franja de Gaza, y ha pedido a Israel que levante de inmediato las restricciones ilegítimas y desproporcionadas a la libertad de circulación que obstaculizan los envíos de ayuda de las organizaciones humanitarias.

 

Ayer, el Organismo de Obras Públicas y Ayuda de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (UNRWA, por sus siglas en inglés) anunció que había paralizado el reparto de ayuda alimentaria de emergencia a los refugiados debido a las restricciones impuestas por las autoridades israelíes en el único paso comercial por el que el UNRWA puede llevar ayuda humanitaria.

 

«Israel, como potencia ocupante, debe adoptar medidas inmediatas para acatar el derecho internacional y garantizar que se satisfacen las necesidades básicas de la población palestina, incluido el acceso a los alimentos», manifestó Amnistía Internacional.

 

«Israel incumple estas obligaciones sistemáticamente desde hace décadas, desplazando sobre la comunidad internacional la carga de facilitar alimentos, atención médica, educación y cobijo a los palestinos que viven bajo la ocupación israelí en Cisjordania y la franja de Gaza.»

 

En los últimos tres años, la capacidad para trabajar y ganarse la vida de los palestinos se ha visto drásticamente reducida por las restricciones, rigurosas y sin precedentes, impuestas por Israel a su libertad de circulación dentro de los Territorios Ocupados. Esto ha provocado un espectacular aumento del desempleo y la pobreza. Según el Banco Mundial y agencias de la ONU, dos de cada tres familias de Gaza viven actualmente por debajo del umbral de la pobreza. La desnutrición crónica se extiende, especialmente entre los niños.

 

Aunque las restricciones sobre la libertad de circulación afectan sobre todo a los palestinos, los trabajadores de organizaciones internacionales humanitarias y de derechos humanos han sufrido a menudo impedimentos para realizar su labor debido a las restricciones impuestas sobre su libertad de circulación por las autoridades israelíes. Sólo la semana pasada, las agencias de la ONU en los Territorios Ocupados protestaron por la crecientes restricciones que pesan sobre su libertad de circulación y sus actividades.

 

Información general

 

Las obligaciones de Israel, como potencia ocupante, en la franja de Gaza y Cisjordania en virtud del derecho internacional incluyen garantizar la provisión de alimentos y medicamentos a la población ocupada, garantizar y mantener servicios médicos, así como la salud y la higiene públicas en el territorio ocupado, y garantizar que el personal médico puede realizar su labor.

 

Los artículos 55, 56 y 59 del Convenio IV de Ginebra relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra (Convenio IV de Ginebra) estipulan que Israel debe permitir y facilitar el envío de socorros destinados a la población ocupada. El artículo 60 aclara que los socorros que proporcionen otros no eximen en modo alguno a la potencia ocupante de ninguna de sus responsabilidades contraídas con arreglo a los artículos citados.

 

El ejército israelí ha restringido drásticamente la libertad de circulación de personas y mercancías dentro y fuera de la franja de Gaza. El paso está limitado a personal selecto perteneciente a organizaciones intergubernamentales e internacionales humanitarias y de derechos humanos. Los palestinos de la franja de Gaza sólo pueden entrar en Israel en casos excepcionales, y las mercancías están sometidas a estrictos y largos controles y restricciones de seguridad.

 

Las restricciones aumentaron tras un atentado suicida con explosivos en el que murieron 10 civiles israelíes cometido en el puerto israelí de Ashdod el 14 de marzo. Esta fue la primera ocasión desde que comenzó la Intifada, en septiembre de 2000, que palestinos de la franja de Gaza cometían un atentado en Israel. Se cree que los autores entraron en Israel desde la franja de Gaza ocultos en un contenedor.