"Estoy enferma, no puedo ir a Tehrán a visitarle... Espero que al menos le dejen llamar a casa. Como madre, necesito oír la voz de mi hijo. Cuando Majid está en la cárcel, todos estamos en la cárcel. Como madre, mi corazón también está encarcelado", declaraciones de la madre de Majid Tavakkoli, uno de los activistas estudiantiles que todavía continúan en prisión y cuya puesta en libertad exige Amnistía Internacional. Amnistía Internacional acoge con satisfacción la liberación, según informes, de unos 70 presos de conciencia y presos políticos que habían sido condenados en virtud de cargos de ambigua definición "relacionados con la seguridad". Entre ellos, participar en las protestas que habían sucedido a la controvertida elección presidencial de 2009.
Entre los liberados estaban el doctor Arash Alaei, Milad Asadi y Mohammad Pour Abdollah, por cuya liberación había hecho campaña la organización. La mayoría de los liberados habían cumplido más de la mitad de sus condenas y tenían la posibilidad de solicitar la libertad condicional. Según los medios de comunicación oficiales, otros 1.218 presos habrían sido indultados en virtud de otro decreto. Amnistía Internacional pide la liberación inmediata e incondicional de todas las personas que están privadas de libertad en Irán exclusivamente por el ejercicio pacífico de su derecho a la libertad de expresión, asociación y reunión, o por sus creencias religiosas.

