En la apertura de su periodo de sesiones, la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de la ONU (CSW) adoptó sus Conclusiones Convenidas sobre “Garantizar y reforzar el acceso a la justicia para todas las mujeres y niñas”, tras semanas de intensa presión por parte de un grupo de Estados reducido, pero vehemente, que trató de impedir que las negociaciones para la adopción del texto llegaran a buen fin.
La Comisión adoptó las Conclusiones Convenidas por votación después de que Estados Unidos bloqueara su adopción por unanimidad. Una mayoría abrumadora de los 45 Estados miembros de la Comisión apoyaron el texto definitivo, que fue aprobado por 37 votos a favor, 6 abstenciones y sólo un voto en contra, el de Estados Unidos.
Los movimientos de base y de la sociedad civil desempeñaron un papel decisivo para conseguir este resultado. El activismo y las organizaciones feministas siguieron de cerca las negociaciones, coordinaron el trabajo de incidencia en las capitales y movilizaron a los gobiernos durante meses.
“En un momento de fuerte retroceso en materia de derechos humanos y multilateralismo, la aprobación de unas Conclusiones Convenidas que salvaguardan unas normas sobre igualdad de género de larga data es una potente señal de que los compromisos globales aún importan y que no se aceptarán sin más los intentos de retroceder en el tiempo”, ha declarado Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional.
“Desde el activismo comunitario de primera línea a las salas de la ONU, los grupos feministas y quienes defienden los derechos humanos de las mujeres siguen oponiendo resistencia a la reacción contra la justicia de género, al tiempo que movilizan a los Estados para garantizar que se protegen y se defienden enérgicamente unos logros que tanto esfuerzo ha costado conseguir.”
Es la primera vez en la historia de la CSW que el resultado de unas negociaciones no se aprueba por consenso, lo que demuestra la creciente polarización en torno a las negociaciones multilaterales y la determinación de una abrumadora mayoría de Estados de proteger unas normas de justicia de género de larga data.
Durante varias semanas, los Estados miembros de la ONU participantes en las negociaciones sobre las Conclusiones Convenidas provisionales se centraron en el tema prioritario de la CSW de este año: “Garantizar y reforzar el acceso a la justicia para todas las mujeres y niñas”.
Durante las negociaciones, Estados Unidos y varios Estados más, como Arabia Saudí, Argentina y Rusia, trataron de moderar o reabrir aspectos del texto extraídos de anteriores acuerdos de la CSW. Un amplio grupo de Estados se opuso, recordando reiteradamente a esas delegaciones que reabrir el debate sobre contenido ya acordado desvirtuaría años de compromisos ya establecidos. Al final, la presidencia de la Comisión y los cofacilitadores presentaron a votación un texto que hacía algunas concesiones, pero salvaguardaba los elementos fundamentales de contenido acordados previamente.
Incluso cuando la Comisión se reunía para la adopción del resultado, continuaron los intentos de que el proceso no llegara a buen fin. En una maniobra de última hora, Estados Unidos presentó modificaciones, argumentando que el texto aún incluía cuestiones “polémicas” e “ideológicas”. El intento fracasó rotundamente, y sólo Estados Unidos votó a favor de las enmiendas. Al mismo tiempo, otros Estados, como Egipto y Nigeria, pedían reiteradamente que se retrasara la votación para dedicar más tiempo a negociar, a pesar de que los cofacilitadores habían realizado amplias consultas y múltiples esfuerzos para crear un texto equilibrado respetando la integridad de contenido ya acordado.
“Aunque la falta de consenso es decepcionante, si no se hubiera llegado a ningún resultado, o el resultado hubiera sido un texto rebajado, esto habría transmitido un mensaje especialmente preocupante a las mujeres y las niñas que siguen enfrentándose a obstáculos para acceder a la justicia, así como a múltiples formas interseccionales de discriminación. En un clima marcado por una impunidad generalizada, Amnistía Internacional reitera sus llamamientos para que los Estados incrementen la resistencia a los ataques contra la justicia de género”, ha manifestado Agnès Callamard.
