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Global: Los Estados miembros de la OIT no deben ceder a la exigencia saudí de que se desestime la queja relacionada con la mano de obra migrante

Trabajadores migrantes vistos en una obra cerca de Riad
Trabajadores migrantes vistos en una obra cerca de Riad, Arabia Saudí, el 3 de marzo de 2024. Foto de Jaap Arriens/NurPhoto vía Getty Images.

Con motivo del inicio de la 356ª reunión del Consejo de Administración de la OIT, del 23 de marzo al 2 de abril, en la que se considerará una queja formal presentada por sindicatos africanos contra el gobierno de Arabia Saudí en relación con violaciones y abusos persistentes y generalizados contra los derechos de trabajadores y trabajadoras migrantes que contravienen sus obligaciones en virtud de varios tratados de la OIT, Steve Cockburn, director de Justicia Económica y Social de Amnistía Internacional, ha manifestado:

“El gobierno saudí busca activamente que se entierre esta queja ante la OIT. Pero, a pesar de algunas reformas jurídicas recientes, el sistema de patrocinio kafala de Arabia Saudí no se ha desmantelado eficazmente y continúa exponiendo a millones de trabajadoras y trabajadores migrantes a un riesgo considerable de sufrir abusos, incluido el trabajo forzoso. La OIT debe seguir examinando el caso hasta tener pruebas indiscutibles de que las reformas están mejorando realmente la vida de trabajadoras y trabajadores migrantes.

El intento de Arabia Saudí de esconderse detrás de las reformas recientes y de argumentos de procedimiento, sin presentar un solo dato creíble que demuestre que estas reformas realmente se están adoptando, no debe engañar a nadie. Los miembros del Consejo de Administración de la OIT no deben dejarse llevar por la retórica cuando la evidencia de abusos continuos es abrumadora.

Hoy día, como muestra nuestra investigación, muchos trabajadores y trabajadoras siguen siendo objeto de tasas ilegales de contratación, engaño en el proceso de selección, robo del salario, jornadas excesivamente largas, condiciones de vida y laborales inseguras o degradantes, y graves restricciones de la libertad de circulación. Las personas que trabajan en el servicio doméstico corren especial peligro: muchas sufren confinamiento, sobrecarga de trabajo extrema y abusos físicos o sexuales, todo ello mientras siguen sin tener acceso a las protecciones laborales básicas.

Amnistía Internacional pide a los miembros del Consejo de Administración de la OIT que presten atención a la urgencia y gravedad de los abusos descritos en la queja presentada por sindicatos africanos y rechacen el argumento de las autoridades saudíes de que el escrutinio continuado de la OIT es innecesario”.

Amnistía Internacional es signataria de una declaración conjunta con grupos de derechos humanos asociados en la que se pide a los miembros del Consejo de Administración de la OIT que rechacen los esfuerzos del gobierno saudí para que se desestime la queja presentada por sindicatos africanos en virtud del artículo 26.

Información complementaria

La queja, presentada en virtud del artículo 26 de la Constitución de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), pide medidas internacionales urgentes y rendición de cuentas.

En ella se documenta el trabajo forzoso generalizado, el robo de salarios, los abusos físicos y sexuales y el racismo sistémico, sobre todo —aunque no exclusivamente— ejercidos contra los trabajadores y trabajadoras migrantes africanos que sufren encierro doméstico, trabajo forzoso durante 18-20 horas al día, privación de sueldo, asistencia médica y descanso, así como palizas y acoso.

Los abusos documentados en la queja coinciden con los señalados por la investigación y los informes de otras organizaciones, entre ellas Amnistía Internacional.

En enero, el gobierno de Arabia Saudí respondió a la queja y pidió su desestimación.

Arabia Saudí ha ratificado varios convenios básicos de la OIT en materia de derechos humanos que le exigen garantizar protección frente al trabajo forzoso, la discriminación y otros abusos, garantizar condiciones laborales justas y dignas a todos los trabajadores y trabajadoras sin distinción, y hacer respetar los derechos fundamentales de trabajadores y trabajadoras a obtener justicia, reparación y protección efectiva de la ley.

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