La Corte Suprema de Estados Unidos ha declarado ilegal la pena preceptiva de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional para personas que eran menores de 18 años cuando se cometió el delito. Amnistía Internacional acoge con satisfacción esta sentencia por considerar que es otro paso para que Estados Unidos se alinee con el derecho internacional sobre el tratamiento de los menores en el sistema de justicia penal.
La cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional para menores de 18 años es sin duda poco habitual fuera de Estados Unidos. De hecho, se cree que este país es el único del mundo que impone esta pena a personas que eran menores de 18 años cuando se cometió el delito.
En la actualidad, alrededor de 2.500 personas que eran menores de 18 años cuando cometieron el delito cumplen cadena perpetua sin posibilidad de obtener la libertad condicional por casos de asesinato en Estados Unidos, en unos 38 estados y en prisiones federales. Según el presidente de la Corte Suprema, John Roberts, más de 2.000 de estos reclusos fueron condenados por ser esta una pena preceptiva. La sentencia tendrá como efecto la anulación de estas leyes y la celebración de nuevas vistas de imposición de pena para los condenados en su aplicación por delitos cometidos cuando eran menores de 18 años.
