Actuamos por los derechos humanos
en todo el mundo

Buscar

Debe liberarse al activista de derechos humanos encarcelado tras un juicio injusto

El juicio de Tan Zuoren fue manifiestamente injusto e infringió la legislación procesal penal de China.

Londres.- Amnistía Internacional ha pedido a las autoridades chinas que pongan en libertad al activista de derechos humanos Tan Zuoren, condenado a 5 años de cárcel por "incitar a la subversión del poder del Estado."

 

Tan Zuoren ha sido declarado culpable de criticar al Partido Comunista Chino y al gobierno de la nación en sus artículos y blogs publicados en Internet, y colgados en sitios web extranjeros, en los que se hacía referencia al modo en que las autoridades reprimieron las manifestaciones de Tiananmen en 1989.

 

Roseann Rife, directora adjunta del Programa para Asia y Oceanía de Amnistía Internacional, ha declarado: "Su detención, el juicio injusto al que fue sometido y ahora esta declaración de culpabilidad y condena no son sino ejemplos inquietantes de la forma en que las autoridades chinas aplican leyes imprecisas y genéricas para silenciar y castigar a las voces disidentes".

 

"Las autoridades chinas no pueden seguir diciendo que tratan a los defensores de los derechos humanos de conformidad con la ley cuando son ellas mismas las que infringen tantos de sus propios procedimientos legales en casos como este."

 

La sentencia la hizo pública esta mañana el Tribunal Popular Municipal Intermedio de Chengdu en China.

 

La esposa de Tan Zuoren, Wang Qinghua, se ha manifestado enérgicamente contra la condena y ha declarado a Amnistía Internacional: "Aunque lo hubieran encarcelado un solo día ya habría sido demasiado. Mi esposo no ha hecho otra cosa que ejercer su derecho a la libertad de expresión y ha escrito sobre la corrupción movido por su conciencia".

 

El juicio de Tan Zuoren, que se celebró el 12 de agosto de 2009, fue manifiestamente injusto e infringió la legislación procesal penal de China. Según informaron sus abogados, no pudieron solicitar la comparecencia de testigos de descargo ni proyectar un vídeo que habían preparado, y no pudieron realizar el alegato de defensa de su cliente.

 

Unos individuos que vestían uniforme y que aseguraron ser policías golpearon a uno de los testigos de la defensa, el aclamado artista internacional Ai Weiwei, a quien tuvieron detenido ilegalmente durante horas hasta que hubo concluido el juicio.

 

La policía local mantuvo detenidos en su habitación de hotel a dos periodistas de Hong Kong con la excusa de un registro en busca de sustancias estupefacientes, con lo que se les impidió informar sobre el juicio.

 

La policía también impidió el acceso a la sala en que se celebraba el juicio a simpatizantes de Tan Zuoren, y sólo permitió la entrada de la esposa y de una de sus hijas. Funcionarios judiciales ocuparon el resto de asientos de la sala de juicios. Hoy se ha vuelto a hostigar a los periodistas que intentaban informar sobre los hechos en el tribunal.

 

Los jueces de la vista infringieron también la legislación procesal penal porque demoraron la sentencia cuatro meses sin explicación alguna a los abogados de Tan Zuoren.

 

Roseann Rife ha declarado: "Al silenciar a los defensores y defensoras de los derechos humanos, las autoridades chinas están negando a la sociedad un debate abierto y transparente y rechazando el concepto de rendición de cuentas. A medida que se condene a más activistas de derechos humanos sólo se conseguirá que las peticiones de justicia sean más clamorosas".