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Visita del Ministro de Asuntos Exteriores español a Darfur

Continúa el sufrimiento de la población ante la pasividad internacional

Madrid.- Ante la inminente visita del Ministro de Asuntos Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, a Darfur (Sudán), Amnistía Internacional se dirige al gobierno español para solicitarle que incremente su presión al gobierno de Sudán para poner fin a la crisis de derechos humanos que se vive en la zona.

 

Actualmente hay más de 1 millón de personas desplazadas y 170.000 refugiadas, al menos 50.000 muertos desde febrero de 2003 y miles de mujeres han sido violadas. En los últimos meses apenas ha habido avances de ningún tipo a pesar de los compromisos asumidos por el Gobierno sudanés y de la aprobación de la resolución 1556 del Consejo de Seguridad de la ONU al respecto. También es muy preocupante el continuo uso de la violación de mujeres como arma de guerra por parte de la milicia janjawid, relacionada con las fuerzas gubernamentales, tal y como ha documentado Amnistía Internacional.

 

“Observadores de la Unión Africana han confirmado que helicópteros gubernamentales han sido utilizados para atacar civiles a finales de agosto, por lo que Amnistía Internacional se ha dirigido al Consejo de Seguridad para reiterar que extienda el embargo de armas al gobierno de Sudán, con el fin de evitar violaciones de derechos humanos tan graves como la relatada”, asegura la organización.

 

Amnistía Internacional sigue reclamando al Consejo de Seguridad que demuestre su voluntad política y su compromiso de poner fin a las constantes violaciones de derechos humanos y terminar con la impunidad que impera en Darfur. Para la organización, aumentar el número, la capacidad y los recursos de los observadores de los derechos humanos en Darfur, es fundamental, pero no suficiente. Los observadores deben contar con respaldo político para obligar al gobierno de Sudán a rendir cuentas de las graves violaciones de derechos humanos cometidas por sus fuerzas de seguridad y sus milicias janjawid.

 

Igualmente, ninguna de estas milicias ha sido desarmada y, por el contrario, se han ido integrando en las fuerzas armadas, lo que dificulta aún más la identificación de los responsables de violaciones de derechos humanos.

 

Finalmente, Amnistía Internacional llama la atención del Consejo respecto a sus preocupaciones sobre la introducción de “áreas seguras” en Darfur, de acuerdo con la adopción de un Plan de Acción entre Naciones Unidas y el Gobierno sudanés el pasado 5 de agosto. Mientras que los pasos dados para asegurar la protección de los civiles en Darfur son necesarios y bienvenidos, existe el peligro de que tales áreas puedan consolidar los desplazamientos en Darfur, confinando a las personas desplazadas y preparando el camino para asentamientos forzosos. A la organización le preocupa el hecho de que los anteriores establecimientos de “pueblos de paz” (“peace villages”) en las Nuba Mountains fracasaron en cuanto a dar protección a los civiles: mujeres en los “pueblos de paz” fueron violadas por miembros de las fuerzas de seguridad que vigilaban los campamentos y las áreas cercanas quedaron en situación de inseguridad y de falta de vigilancia. Amnistía Internacional, por tanto, rechaza el concepto de “áreas seguras” en Darfur y pide al Consejo que considere las importantes preocupaciones de la organización en este sentido.

 

Asimismo, padecen restricciones a sus derechos tanto periodistas como intérpretes y todos aquellos que se relacionan con observadores y delegaciones internacionales. No se puede garantizar la seguridad de los testigos de abusos contra los derechos humanos ni la confidencialidad en sus declaraciones, lo que dificulta aún más cualquier investigación imparcial e independiente.

 

Peticiones concretas al Gobierno español

Desde el 24 de agosto, la Sección española de Amnistía Internacional ha enviado, a través de su página web: www.es.amnesty.org, más de 96.000 cartas al Ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, para solicitarle mayor presión política de su gobierno, que preside el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en este mes, para poner fin a este conflicto y a los graves abusos contra los derechos humanos que se están produciendo en Darfur. Ahora que el Ministro de Exteriores viaja a la zona, la organización insiste en sus preocupaciones.

 

Poner en marcha rápidamente una Comisión de Investigación Internacional sobre crímenes de guerra y de lesa humanidad, incluyendo la violación a mujeres como arma de guerra y que esta Comisión se componga de personas independientes e íntegras.

 

Promover la suspensión de transferencias de armas a todas las partes en conflicto en Sudán, incluyendo al propio Gobierno sudanés, y garantice que España no exportará armamento de nuevo a este país.

 

Incrementar su presión diplomática sobre Sudán para que ponga en práctica sus compromisos de proteger los derechos humanos, desarmando a las milicias y facilitando el acceso libre de observadores internacionales y periodistas.

 

Poner fin a la creación de “zonas seguras” para desplazados, puesto que no está garantizada su seguridad ni su no devolución a lugares donde continúa el conflicto y pueden sufrir abusos.

 

Información General

La visita del Ministro de Asuntos Exteriores español coincidirá durante unos días con la misión de investigación que Amnistía Internacional está realizando sobre el terreno, y que encabeza Irene Khan, secretaria general de Amnistía Internacional del 14 al 21 de septiembre. Ya se han celebrado reuniones de Amnistía Internacional con víctimas, desplazados, observadores internacionales y autoridades de Sudán. El martes 21 de septiembre a las 14h. se celebrará en Londres una rueda de prensa donde se expondrán las conclusiones de la visita. Es posible conceder entrevistas (en español) sobre el terreno.