Ante el desplazamiento forzado de más de 430 personas afrodescendientes del municipio de Roberto Payán en Nariño en los últimos días, y de más de 16 mil personas en la región de Catatumbo desde marzo, debido al enfrentamiento entre grupos armados, como el Ejército Popular de Liberación y el Ejército de Liberación Nacional, grupos paramilitares, disidencias de las FARC-EP y las fuerzas de seguridad del Estado, Erika Guevara Rosas, Directora para las Américas de Amnistía Internacional, ha manifestado:
“Los últimos desplazamientos forzados y masivos en Nariño y Catatumbo reflejan la crisis de derechos humanos que continúa en Colombia. Las autoridades estatales no pueden continuar ignorando a sus principales víctimas, los Pueblos Indígenas y las comunidades afrodescendientes”.
“Los recientes desplazamientos son una prueba más del abandono estatal y la lenta implementación del Acuerdo de Paz—especialmente en temas como sustitución voluntaria de cultivos ilícitos y garantías de seguridad—en zonas golpeadas por años de conflicto armado. Es inaceptable que las comunidades que históricamente han padecido el conflicto sigan sumando víctimas ante la pasividad del gobierno.”
