Saltar al contenido
Actuamos por los derechos humanos en todo el mundo
Buscar

Informe 2015/16

Migrantes en la frontera Eslovenia/Austria © Leonhard Foeger / REUTERS

Tus derechos peligran. 2015 fue testigo de un asalto generalizado contra las libertades básicas de los seres humanos. Muchos gobiernos infringieron abiertamente el derecho internacional y socavaron intencionadamente las instituciones destinadas a proteger los derechos de las personas.

La protección internacional de los derechos humanos corre peligro de desmoronarse, ya que las draconianas y represivas campañas nacionales de seguridad planteadas a corto plazo y que obedecen a intereses particulares han tenido como resultado un asalto total contra los derechos y libertades fundamentales. Así lo ha advertido Amnistía Internacional en la presentación de su evaluación anual de la situación de los derechos humanos en el mundo.

“Tus derechos peligran; son tratados con absoluto desprecio por muchos gobiernos del mundo”, ha afirmado Salil Shetty, secretario general de Amnistía Internacional.

“Millones de personas sufren terriblemente a manos de Estados y grupos armados mientras los gobiernos califican sin ningún pudor la protección de los derechos humanos como una amenaza para la seguridad, el orden público o los ‘valores’ nacionales.”

Descárgate el Informe 2015/16 en PDF

¡Lo quiero!
Edificios destruidos por atáques aéreos rusos en Siria
Atáques aéreos rusos en Siria © Khalil Ashawi/REUTERS
Omar al-Bashir, presidente de Sudán
Omar al-Bashir, presidente de Sudán © Felix Dlangamandla/Beeld/Gallo Images/Getty Images

Los derechos humanos, amenazados globalmente

Amnistía Internacional advierte de una tendencia insidiosa y progresiva al debilitamiento de los derechos humanos, fruto de la acción deliberada de gobiernos que atacan, abandonan o no aportan fondos suficientes a las instituciones creadas para ayudarnos a proteger nuestros derechos.

Gobiernos que intentan eludir el escrutinio de sus historiales nacionales están socavando los órganos de derechos humanos de las Naciones Unidas, la Corte Penal Internacional y mecanismos regionales como el Consejo de Europa y el sistema interamericano de derechos humanos.

Amnistía Internacional pide a los gobiernos apoyo político y financiación plena de los sistemas existentes para hacer respetar el derecho internacional y proteger los derechos de las personas.

Salil Shetty
En lugar de reconocer el papel fundamental de los defensores y defensoras de derechos humanos en la sociedad, muchos gobiernos se han propuesto acallar por completo las críticas en su país.

Ataques contra los derechos humanos en cifras

19

En al menos 19 países se perpetraron crímenes de guerra u otras violaciones de las “leyes de la guerra”

122

En 122 países o más se infligieron torturas u otros malos tratos

30

Al menos 30 países obligaron ilegalmente a personas refugiadas a volver a países donde correrían peligro

Los derechos humanos, amenazados nacionalmente

Amnistía Internacional ha documentado el número de gobiernos que en 2015 han infringido descaradamente el derecho internacional en su ámbito nacional: más de 122 Estados ejercieron la tortura u otros malos tratos y 30 o más obligaron ilegalmente a personas refugiadas a retornar a países donde corrían peligro. En al menos 19 países, el gobierno o grupos armados cometieron crímenes u otras violaciones de las “leyes de la guerra”.

La organización advierte igualmente sobre una tendencia preocupante en los gobiernos, que cada vez adoptan más medidas y emprenden más ataques contra activistas, profesionales de la abogacía y otras personas que trabajan en la defensa de los derechos humanos.

“En lugar de reconocer el papel fundamental de estas personas en la sociedad, muchos gobiernos se han propuesto acallar por completo las críticas en su país. Se han saltado sus propias leyes en sus campañas de represión contra la ciudadanía”, ha afirmado Salil Shetty.

Amnistía Internacional afirma que esto se debe en parte a la reacción de muchos gobiernos ante las nuevas amenazas para la seguridad en 2015.

“La desacertada reacción de muchos gobiernos contra las amenazas para la seguridad nacional ha consistido en reprimir a la sociedad civil, el derecho a la intimidad y el derecho a la libertad de expresión, así como en descarados intentos de hacer de los derechos humanos un insulto, al presentarlos como contrarios a la seguridad nacional, el orden público y los ‘valores nacionales’. Han llegado incluso a violar su propia legislación de esta manera”, ha afirmado Salil Shetty.

Ejemplos de países

Rusia

Su uso represivo de una legislación nacional imprecisa en materia de seguridad y contra el extremismo, así como sus intentos concertados de silenciar a la sociedad civil; su vergonzosa negativa a reconocer los homicidios de civiles en Siria, y sus insensibles iniciativas para bloquear la acción del Consejo de Seguridad sobre Siria.

Tailandia

La detención de disidentes pacíficos por actividades como representar obras teatrales, publicar comentarios en Facebook y mostrar grafitis, y el caso omiso de las autoridades militares a los llamamientos internacionales para que no amplíen sus propias atribuciones, que les permiten imponer excesivas restricciones a los derechos y silenciar la disidencia en nombre de la “seguridad”.

Burundi

Los homicidios sistemáticos y otras tácticas violentas generalizadas de las fuerzas de seguridad, y sus intentos de reprimir a la comunidad que defiende los derechos humanos en el país.

Israel

El mantenimiento del bloqueo militar de Gaza y, por tanto, el castigo colectivo impuesto a sus 1,8 millones de habitantes, así como no haber cumplido —como tampoco ha hecho Palestina— la petición de la ONU de llevar a cabo investigaciones creíbles sobre los crímenes de guerra cometidos durante la guerra de Gaza en 2014.

Venezuela

La continua falta de justicia en casos de graves violaciones de derechos humanos y los constantes ataques contra quienes defienden los derechos humanos, y su constante denuncia de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, después de haberse retirado de la jurisdicción de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, privando así de acceso a la justicia a las víctimas de estos abusos.

El caso de España

España no es ajena a la tendencia global de recorte de libertades y derechos. Durante el último año se han aprobado medidas legislativas que limitan desproporcionadamente el derecho a la libertad de expresión y el derecho de reunión pacífica, y se han hecho oídos sordos a las recomendaciones de la ONU sobre la protección de los derechos humanos en nuestro país.

España ha recibido diferentes llamadas de atención por parte de mecanismos internacionales como el Comité de Derechos Humanos o el Comité contra la Tortura de la ONU, por haber legalizado la expulsión sumaria de personas migrantes, solicitantes de asilo y refugiadas en las fronteras de Ceuta y Melilla; o por no haber regulado el delito de tortura ni de desaparición forzada tal y como establecen los estándares internacionales.

Más de una docena de mecanismos de Naciones Unidas y del Consejo de Europa han alertado al Gobierno español por haber dejado sin asistencia sanitaria a cerca de 750.000 personas migrantes en situación administrativa irregular. Y el Comité de Derechos Económicos Sociales y Culturales ha pedido a España que destine más recursos en incrementar la oferta de vivienda social.

Consulta la información de cada uno de los países del Informe 2015/16:

© Maxim Zmeyev/Reuters
© AFP/Getty Images
© Cagdas Erdogan/AFP/Getty Images
© Pablo Blazquez Dominguez/Getty Images

Tus derechos peligran: algunas cifras

113

Al menos en 113 países se restringió arbitrariamente la libertad de expresión y de prensa

61

En al menos 61 países se encarceló a presos y presas de conciencia, personas que no hacían más que ejercer sus derechos y libertades

156

Al menos 156 defensores y defensoras de los derechos humanos murieron en detención o fueron víctimas de homicidio

© Michalis Karagiannis/AFP/Getty Images
© Andrew Burton/Getty Images

La ONU precisa revitalización urgente

Las Naciones Unidas y sus oficinas de protección de derechos humanos y personas refugiadas se resintieron gravemente por culpa de la hostilidad y el abandono de recalcitrantes gobiernos en 2015.

“La ONU fue creada para ‘preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra’ y para ‘reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre’, pero es más vulnerable que nunca a los enormes desafíos”, ha manifestado Salil Shetty.

Muchos gobiernos han impedido a propósito que actúe la ONU para evitar atrocidades masivas o para obligar a rendir cuentas a los autores de esas atrocidades, y han desoído o despreciado sus recomendaciones destinadas a mejorar la situación nacional de los derechos humanos.

El conflicto sirio es un terrible ejemplo de las catastróficas consecuencias del fracaso sistémico de la ONU en el cumplimiento de su función fundamental para hacer respetar los derechos y el derecho internacional y para garantizar la rendición de cuentas.

El secretario o secretaria general de la ONU entrante, que será elegido este mismo año y tomará posesión de su cargo en enero de 2017, heredará una organización que ha logrado mucho pero que necesita revitalizarse con urgencia, según Amnistía Internacional. La organización pide a los Estados miembros de la ONU y a su Consejo de Seguridad que muestren ideas nuevas y audaces para avanzar en las reformas, empezando por el proceso de elección del secretario o secretaria general.

“Los Estados miembros de la ONU tienen este año una oportunidad histórica para revitalizar la organización apoyando una candidatura fuerte al puesto de secretario o secretaria general, con el compromiso, entereza personal y visión necesarios para contrarrestar toda iniciativa de los Estados empeñados en menoscabar los derechos humanos en el ámbito nacional e internacional”, ha dicho Salil Shetty.

Para ello, afirma Amnistía Internacional, el proceso de elección debe ser imparcial y transparente, y debe garantizar que se conoce y comprende la concepción que los candidatos y candidatas tienen de los principales desafíos a los que se enfrenta la ONU en materia de derechos humanos.

Llamada a la acción

“Hoy el mundo se enfrenta a múltiples desafíos que, en su origen, son creados o prolongados por gobiernos que juegan a hacer política con la vida de las personas. Millones de personas refugiadas están sufriendo mientras proliferan los conflictos, y los grupos armados atacan deliberadamente a civiles, entre otros abusos graves”, ha afirmado Salil Shetty.

“Son los dirigentes mundiales quienes tienen en sus manos la posibilidad de impedir que estas crisis se vuelvan todavía más incontrolables. Los gobiernos deben parar su asalto contra nuestros derechos y reforzar las defensas que ha establecido el mundo para protegerlos. Los derechos humanos son necesarios, no accesorios, y la humanidad nunca se ha jugado tanto como ahora.”

©Press Association/AP Photo/Lefteris Pitarakis

La situación de los derechos humanos en el mundo en cifras

36

Grupos armados cometieron abusos contra los derechos humanos en al menos 36 países

60 millones

En todo el mundo, más de 60 millones de personas fueron desplazadas de sus hogares; muchas de ellas llevaban varios años desplazadas

55%

En al menos el 55% de los países hubo juicios injustos; en un juicio injusto no se imparte justicia ni a la persona acusada ni a la víctima del delito ni a la sociedad

Señales de esperanza

Las señales de esperanza que se vieron a lo largo de 2015 fueron resultado de un continuo trabajo de incidencia, organización, oposición y activismo por parte de la sociedad civil, los movimientos sociales y quienes defienden los derechos humanos.

Basten como muestra tres ejemplos del pasado año: la presencia de elementos de derechos humanos y rendición de cuentas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU; la acción que, en mayo, impidió los desalojos forzosos en el marco del proyecto de carretera regional de acceso al puerto de Mombasa, en Kenia; y la liberación del preso de conciencia papú Filep Karma gracias a los 65.000 mensajes de apoyo escritos por simpatizantes de todo el mundo.

Ninguno de estos logros fue fruto de la magnanimidad de los Estados. Los gobiernos deben permitir que activistas y defensores y defensoras de los derechos humanos dispongan de la libertad y el espacio que necesitan para llevar a cabo su importantísima labor. Por lo tanto, Amnistía Internacional insta a los Estados a asegurar que se aplica la resolución adoptada en noviembre por la Asamblea General para proteger los derechos de los defensores y defensoras de los derechos humanos, lo que incluye denunciar y desacreditar a los Estados que no lo hagan.

© Amnistía Internacional
© Brett Gundlock/ Boreal Collective /Getty Images

Descárgate el Informe 2015/16 en PDF

¡Lo quiero!