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Protesta #Hair4Freedom en Londres en noviembre de 2022 en apoyo a las mujeres iraníes que luchan contra el régimen y la muerte de Mahsa Amini.

Protesta #Hair4Freedom en solidaridad con las mujeres iraníes que desafían el régimen y recuerdan la muerte de Mahsa Amini. © SAZAD/SIPA

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El Plan Noor: la nueva ofensiva del régimen iraní y la Policía de la Moral contra las mujeres y las niñas

  • Desde abril de 2024, el Plan Noor ha intensificado la represión en Irán, reforzando el poder de la Policía de la Moral y ampliando la violencia estatal contra las mujeres y las niñas. Bajo el pretexto de hacer cumplir las leyes del velo obligatorio, las autoridades iraníes recurren a tácticas como detenciones arbitrarias, violencia física y vigilancia digital. Amnistía Internacional advierte que esta estrategia consolida un sistema de persecución de género institucionalizado en el país.
Por Adela Alcaraz, coordinadora de la Estructura de Trabajo sobre Irán en Amnistía Internacional España,

El Plan Noor: una nueva ofensiva del régimen iraní contra las mujeres y las niñas

Desde abril de 2024, las autoridades iraníes han intensificado su violento control sobre las mujeres y las niñas con la puesta en marcha del “Plan Noor” (Plan Luz), una nueva campaña de ámbito nacional que refuerza el uso obligatorio del velo y el control del cuerpo femenino en los espacios públicos.

Bajo este plan, las fuerzas de seguridad han desplegado patrullas en calles, centros comerciales y universidades para vigilar el cabello, la vestimenta y el comportamiento de las mujeres. Según Amnistía Internacional, el Plan Noor supone un renovado ataque contra los derechos humanos de las mujeres y las niñas en Irán, y marca una nueva fase de represión estatal basada en la violencia física y la humillación pública.

“El Plan Noor de Irán intensifica la represión contra las mujeres, consolidando un sistema de persecución de género a través de la Policía de la Moral, la violencia física y la vigilancia digital.”

En las últimas semanas se han difundido vídeos inquietantes en redes sociales que muestran a las fuerzas de seguridad agrediendo y deteniendo violentamente a mujeres y niñas por no llevar el velo “correctamente”: algunas son arrastradas por el suelo y forzadas a subir a furgones policiales mientras gritan. Estas imágenes reflejan la brutalidad de una política que busca imponer el control social a través del miedo.

Qué es la Policía de la Moral en Irán y cómo actúa

La Policía de la Moral (Gasht-e Ershad, en persa) es una unidad especial dependiente del Ministerio del Interior de Irán, utilizada durante décadas para hacer cumplir las estrictas leyes sobre el uso obligatorio del velo y los códigos de conducta pública. Su función oficial es garantizar el “comportamiento decoroso” de las mujeres y las niñas, pero en la práctica se ha convertido en un instrumento de represión y control social que vulnera derechos fundamentales.

Las detenciones que llevan a cabo suelen ir acompañadas de insultos, golpes y arrestos arbitrarios. Las mujeres son trasladadas a centros de detención como el de Vozara, en Teherán, donde pueden ser interrogadas y obligadas a asistir a clases “educativas” destinadas a “reformar su conducta”. De acuerdo con el Código de Enjuiciamiento Criminal iraní, los agentes de esta unidad son considerados “funcionarios judiciales” (zabetan-e qazai), lo que les permite practicar detenciones e interrogatorios bajo la supervisión del fiscal.

Aunque en 2022 el gobierno iraní difundió declaraciones ambiguas sobre su disolución, la Policía de la Moral sigue plenamente activa. Las autoridades nunca confirmaron oficialmente su cierre, y desde la implementación del Plan Noor, su poder y su presencia en las calles se han fortalecido. Amnistía Internacional advierte de que esta continuidad demuestra la persistencia del sistema de persecución de género institucionalizado en Irán.

“La Policía de la Moral de Irán, bajo el control del Ministerio del Interior, sigue siendo un instrumento de represión contra las mujeres, aplicando detenciones arbitrarias y violencia física bajo el pretexto de hacer cumplir las leyes del velo obligatorio.”

ujer iraní ajustando su velo en Teherán mientras patrullas de policía de moral monitorean el comportamiento de las mujeres
Una mujer iraní ajusta su velo mientras camina por una avenida en el norte de Teherán. Las patrullas de la policía de moral, que vigilan el comportamiento de las mujeres, comienzan a operar con el inicio de la temporada calurosa. © MORTEZA NIKOUBAZL/SIPA

Cómo actúan las patrullas de la Policía de la Moral y qué castigos imponen: de la violencia física a la vigilancia digital

Las patrullas de la Policía de la Moral detienen y golpean a las mujeres que aparecen en lugares públicos sin el velo obligatorio. Sus agentes, que recorren las ciudades a pie, en motocicleta, en automóvil y en furgones policiales, pueden dar el alto a cualquier mujer para inspeccionar su vestimenta y su aspecto físico. Vigilan si dejan a la vista mechones de cabello, si sus pantalones o abrigos les parecen cortos, si la ropa es demasiado colorida o ajustada, o si consideran que llevan demasiado maquillaje.

Incluso cuando una mujer lleva el cabello cubierto, puede considerarse que infringe la legislación si muestra un mechón de pelo o si su atuendo no se ajusta a los estándares impuestos por las autoridades. Son innumerables los casos documentados de mujeres abofeteadas, golpeadas con palos o introducidas por la fuerza en furgones policiales por el simple hecho de vestir como desean.

En redes sociales se han difundido vídeos estremecedores que muestran cómo las fuerzas de seguridad agreden y detienen violentamente a mujeres y niñas en público, arrastrándolas por el suelo hasta introducirlas en vehículos policiales en escenas que recuerdan a un secuestro.

La represión también se ha extendido a las carreteras: la Policía de la Moral ha llevado a cabo peligrosas persecuciones de automóviles para detener a conductoras que no llevaban el hiyab o lo usaban de forma considerada “inapropiada”. Desde abril de 2023, las autoridades iraníes han confiscado arbitrariamente cientos de miles de vehículos conducidos por mujeres o con pasajeras femeninas —incluso niñas de nueve años— por no llevar el velo obligatorio.

Según testimonios recogidos por Amnistía Internacional, estas órdenes se basan en fotografías tomadas por cámaras de vigilancia o en informes de agentes de civil que patrullan las calles y utilizan la aplicación policial Nazer para informar de matrículas de vehículos con “infractoras” a bordo.

Con la llegada del Plan Noor en 2024, esta represión se ha vuelto aún más sofisticada. Las autoridades recurren a la vigilancia digital y al reconocimiento facial para identificar y castigar a las mujeres que desafían las leyes del velo. Estas prácticas vulneran los derechos sociales, económicos, culturales, civiles y políticos de las mujeres y las niñas, y restringen gravemente su libertad de circulación y de expresión.

En Irán, las patrullas de la Policía de la Moral no solo golpean y detienen a mujeres por no llevar el velo, sino que ahora usan tecnología de reconocimiento facial para vigilar, perseguir y castigar a quienes desafían las leyes del régimen.

Protesta en Teherán, Irán, por la muerte de Mahsa Amini a manos de la policía de moral.
Manifestantes en Teherán, Irán, el 1 de octubre de 2022, exigen justicia tras la muerte de Mahsa Amini, detenida por la policía de moral por no llevar el velo adecuadamente. © SAZAD/SIPA

La legislación sobre el velo en Irán viola los derechos humanos de mujeres y niñas

La legislación iraní sobre el uso obligatorio del velo constituye una violación sistemática de los derechos humanos de las mujeres y las niñas, incluidos los derechos a la igualdad, la intimidad, la libertad de expresión y la libertad de creencias. Estas normas discriminatorias degradan a las mujeres y las niñas, privándolas de su dignidad, autonomía corporal y autoestima, y consolidan una estructura legal basada en la subordinación y el control del cuerpo femenino.

El artículo 638 del Código Penal Islámico de Irán castiga con penas de 10 días a 2 meses de prisión o 74 latigazos cualquier acto considerado “ofensivo para la moral pública”. Una nota aclaratoria especifica que este artículo se aplica a las mujeres vistas en público sin velo. La ley alcanza incluso a niñas de nueve años, edad mínima de responsabilidad penal, aunque en la práctica se aplica desde los siete años, cuando comienzan la escuela elemental.

Estas disposiciones legales no solo criminalizan la elección personal sobre la vestimenta, sino que también generan un clima de miedo, control y violencia institucional. Las mujeres y niñas son vigiladas, humilladas y castigadas por ejercer derechos tan básicos como decidir cómo vestirse o circular libremente por el espacio público.

"En Irán, el uso obligatorio del velo no solo es una imposición, sino un crimen de lesa humanidad: mujeres y niñas enfrentan latigazos, prisión y represión por ejercer su derecho a decidir sobre su propio cuerpo.”

En su informe de marzo de 2024, la Misión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre Irán concluyó que las autoridades iraníes han cometido el crimen de lesa humanidad de persecución por motivos de género. Según la misión, el Estado iraní ha ejecutado “una serie de actos generalizados, sostenidos y continuados que individualmente suponen violaciones de los derechos humanos contra mujeres y niñas y que, acumulados, constituyen persecución”.

Mahsa (Jina) Amini y el nacimiento del movimiento “Mujer, Vida, Libertad” en Irán

El movimiento “Mujer, Vida, Libertad” (Zan, Zendegi, Azadi, en kurdo) nació tras la muerte de Mahsa (Jina) Amini, símbolo mundial de la lucha de las mujeres iraníes contra la represión.

En septiembre de 2022, Mahsa Amini, una joven kurda de 22 años, se encontraba en Teherán junto a su hermano cuando fue interceptada y arrestada por la Policía de la Moral (Gasht-e Ershad). Esta unidad, la trasladó al centro de detención de Vozara bajo el pretexto de recibir una “clase educativa” destinada a “reformar su conducta”.

Testigos presenciales afirmaron que Mahsa fue golpeada en el interior del furgón policial antes de ser llevada al centro. Horas después de su detención, se difundieron informes verosímiles que confirmaban que había sido sometida a tortura y malos tratos, incluidos golpes en la cabeza. Mahsa Amini entró en coma y fue trasladada al Hospital Kasra de Teherán, donde falleció el 16 de septiembre de 2022, bajo custodia policial. Tenía solo 22 años.

Su muerte desató una ola de protestas sin precedentes en Irán y en todo el mundo, encabezadas por mujeres jóvenes que se quitaron el velo en público y reclamaron libertad y dignidad. La consigna “Mujer, Vida, Libertad” se convirtió en el grito colectivo contra un sistema que somete a millones de mujeres a la vigilancia, la violencia y el castigo por su forma de vestir.

Antes que ella, Yasaman Aryani, su madre Monireh Arabshahi y Mojgan Keshavarz habían sido encarceladas en 2019 por publicar un vídeo sin velo en el metro de Teherán, repartiendo flores durante el Día Internacional de la Mujer. En años recientes, otras mujeres como Baran Saedi, Soma Mohammadrezaei, Sohaila Motaei y Leila Pashaei también han sido arrestadas en 2025 por participar en actos del 8 de marzo o por expresar públicamente su rechazo al uso obligatorio del hiyab.

Activistas de derechos de las mujeres kurdas detenidas el 10 de marzo de 2025 durante protestas en Irán, incluyendo a Baran Saedi, Soma Mohammadrezaei, Leila Pashaei y Sohaila Motaei.

Activistas de derechos de las mujeres kurdas, desde la izquierda: Baran Saedi, Soma Mohammadrezaei, Leila Pashaei y Sohaila Motaei, arrestadas el 10 de marzo de 2025 por participar en protestas del Día Internacional de la Mujer en Irán. © Private

Una nueva ley que intensifica la opresión: la “Ley de Castidad y Hiyab” en Irán

La situación de las mujeres y las niñas en Irán podría empeorar aún más. En septiembre de 2024, el Consejo de Guardianes, uno de los órganos más poderosos del Estado iraní, aprobó el Proyecto de Ley de Apoyo a la Familia mediante la Promoción de la Cultura de la Castidad y el Hiyab, una norma que profundiza la discriminación y la violencia institucionalizada contra las mujeres.

El texto refuerza el marco represivo que sustenta el uso obligatorio del velo y concede nuevas competencias sancionadoras a las fuerzas de seguridad y al poder judicial. Aunque estaba previsto que la ley fuera firmada por el presidente y entrara en vigor el 13 de diciembre de 2024, su promulgación quedó temporalmente suspendida ante las críticas nacionales e internacionales.

De aprobarse, esta ley impondría severas sanciones a las mujeres y niñas que aparezcan sin velo en espacios públicos o en redes sociales, o que muestren “desnudez de una parte del cuerpo” o lleven “ropa fina o ajustada”. Las penas incluyen multas, confiscación de vehículos y dispositivos de comunicación, prohibición de conducir, deducción del salario, despido laboral y bloqueo del acceso a servicios bancarios.

Además, sigue pendiente de debate en el Parlamento el Proyecto de Ley para la Prevención de los Daños a las Mujeres y la Mejora de su Seguridad ante Comportamientos Indebidos, que, pese a su nombre, no penaliza la violencia de género en el ámbito familiar, no prohíbe la violación marital ni el matrimonio infantil, y no garantiza castigos proporcionales para los hombres que asesinen a mujeres de su familia.

De aprobarse ambas leyes, Irán consolidaría un sistema legal abiertamente discriminatorio, que refuerza la impunidad de los agresores y restringe aún más la libertad y la seguridad de las mujeres.

La ‘Ley de Castidad y Hiyab’ en Irán aumenta la opresión contra las mujeres, imponiendo severas sanciones como multas, confiscación de vehículos y restricciones a su libertad para decidir cómo vestirse y moverse en público.

Marcha del movimiento Mujer, Vida, Libertad en Whitehall, Londres, en apoyo a las mujeres iraníes.

Activistas del movimiento Mujer, Vida, Libertad marchan por Whitehall en Londres, en apoyo a las mujeres iraníes que luchan contra el régimen y la policía de moral. © picture alliance / Photoshot

Qué pide Amnistía Internacional ante la represión contra las mujeres en Irán

Ante la intensificación de la represión contra las mujeres y las niñas en Irán, Amnistía Internacional ha formulado una serie de peticiones urgentes a las autoridades iraníes y a la comunidad internacional. La organización denuncia que las leyes sobre el uso obligatorio del velo y la actuación de la Policía de la Moral constituyen graves violaciones de los derechos humanos, y reclama una respuesta inmediata.

Amnistía Internacional exige a las autoridades iraníes:

  • El cese inmediato de toda violencia contra las mujeres y las niñas, así como contra las personas que defienden de forma pacífica los derechos humanos.
  • La disolución de la Policía de la Moral (Gasht-e Ershad) y la transición hacia un nuevo sistema político y jurídico que respete los derechos humanos y las libertades fundamentales.
  • La derogación de las leyes sobre el uso obligatorio del velo, que discriminan y degradan a las mujeres y las niñas, privándolas de su dignidad, autonomía corporal y autoestima.
  • El fin inmediato de la brutal represión ejercida por las autoridades contra el levantamiento Mujer, Vida, Libertad y contra toda persona que se manifieste pacíficamente frente a las violaciones de los derechos de las mujeres y las niñas.

Estas demandas son esenciales para poner fin a décadas de control, violencia y discriminación institucionalizada. Amnistía Internacional recuerda que la libertad de elección, la igualdad y la dignidad son derechos universales, no privilegios que puedan ser concedidos o retirados por ningún gobierno.

La lucha de las mujeres iraníes es también una causa global. El mundo no puede mirar hacia otro lado mientras se persigue a quienes reclaman libertad y dignidad. Amnistía Internacional continuará exigiendo verdad, justicia y rendición de cuentas por los crímenes cometidos en Irán, hasta que todas las mujeres y niñas puedan vivir sin miedo ni represión.

 

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