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Sudán: Mujer condenada a flagelación y horca por ser cristiana

Foto de la boda de Meriam Yehya Ibrahim
Foto de la boda de Meriam Yehya Ibrahim © Privado
¡Gracias!

Esta acción ha finalizado. Hemos sido 88.830 firmantes

Petición antes del cierre

El “crimen” de Meriam Yahya Ibrahim es no querer renunciar a su fe. ¡Actúa!

¡Buenas noticias! (28 de julio de 2014)

Meriam Yehya Ibrahim fue liberada el lunes 23 de junio. El tribunal de apelación la encontró no culpable de los cargos contra ella. Desde entonces y hasta el pasado 24 de julio, fecha en la que viajó a Italia, estuvo viviendo junto a su familia en la embajada de Estados Unidos en Jartum.

La liberación de Meriam Yehya Ibrahim, una mujer sudanesa cristiana condenada a muerte por "apostasía" y a flagelación por “adulterio”, es un paso hacia deshacer la injusticia horrible cometida contra ella. Ella nunca debió ser procesada porque ni casarse con un hombre no musulmán ni renunciar al islam debería ser considerado un delito. Además el tratamiento aberrante que recibió durante su encarcelamiento, que incluyó dar a luz encadenada, viola el derecho internacional de los derechos humanos contra los malos tratos.

Gracias por ser una de las más de un millón de personas que se movilizaron a través de Amnistía Internacional pidiendo su liberación inmediata e incondicional. Nuestras cartas han mostrado a las autoridades sudanesas que gente de todo el mundo estaba indignada por la terrible experiencia de Meriam.

Esta acción ha finalizado. Amnistía Internacional seguirá instando a las autoridades sudanesas a que deroguen las disposiciones que penalizan los actos de apostasía y adulterio para que nadie más en Sudán tenga que soportar el calvario de Meriam. También trabajaremos para que se establezca una moratoria de las ejecuciones como primer paso hacia la abolición de la pena de muerte.

Petición antes del cierre

Meriam Yehya Ibrahim tiene 27 años y es cristiana. Ha sido declarada culpable de “adulterio” y “apostasía” por un tribunal de Jartum el 15 de mayo, está encarcelada con su hijo de 20 meses y acaba de dar a luz a una niña.

¿Por qué “adulterio”? Meriam se casó con un hombre cristiano de Sudán del Sur. Según la sharia (ley islámica) tal y como se aplica en Sudán, las mujeres musulmanas no pueden contraer matrimonio con hombres no musulmanes. Dicho matrimonio se considera adúltero y Meriam fue denunciada por un familiar. La condena: flagelación.

¿Por qué “apostasía”? Meriam fue educada como cristiana ortodoxa, la religión de su madre, porque su padre, musulmán, estuvo ausente durante toda su infancia. Durante su juicio se reiteró en su cristianismo y no quiso renunciar a su fe. La condena: la horca.

Amnistía Internacional considera que Meriam es una presa de conciencia, declarada culpable por sus creencias religiosas y su identidad, y debe ser liberada de inmediato. La criminalización del adulterio viola los derechos a la libertad de expresión y de asociación, y su aplicación discrimina invariablemente a las mujeres.

La situación de Meriam es crítica. ¡Firma ya!

Para más información lee nuestro comunicado sobre el caso