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Vietnam: Positiva liberación de una activista sindical, pero decenas más continúan en la cárcel

Hanh, de 28 años, fue liberada el pasado 26 de junio. En 2010 había empezado a cumplir una pena de siete años de cárcel por “propaganda contra el Estado” tras repartir folletos de apoyo a la reivindicación de mejores salarios y condiciones laborales para los trabajadores. © Dam Lam Bao.

La liberación antes de tiempo de Do Thi Minh Hanh, activista sindical y presa de conciencia, es una medida positiva, pero las autoridades de Vietnam deben dar más pasos y poner en libertad a decenas más de activistas pacíficos que continúan en prisión.

Hanh, de 28 años, fue liberada el 26 de junio por las autoridades vietnamitas y llegó ayer a su casa. En 2010 había empezado a cumplir una pena de siete años de cárcel por “propaganda contra el Estado” tras repartir folletos de apoyo a la reivindicación de mejores salarios y condiciones laborales para los trabajadores.

“Naturalmente, estamos encantados de que hayan liberado a Do Thi Minh Hanh, pero nunca debió entrar en prisión. Condenar a alguien a siete años de cárcel por repartir folletos es ridículo, y una triste muestra de la prolongada represión de la disidencia por parte de las autoridades vietnamitas”, ha dicho Rupert Abbott, director adjunto del Programa de Amnistía Internacional para Asia y Oceanía.

“Las autoridades vietnamitas deben seguir dando pasos y poner en libertad inmediata e incondicionalmente a todas las demás personas que han sido encarceladas por ejercer pacíficamente sus derechos humanos”.

Hanh ha soportado duras condiciones de reclusión y ha sido frecuentemente golpeada por compañeras reclusas sin que al parecer los guardias hicieran nada para detener los abusos. No tuvo acceso a tratamiento médico adecuado y, según informes, su estado de salud no es bueno.

Varios presos de conciencia más han sido liberados en Vietnam en los últimos meses, incluidos Cu Huy Ha Vu, jurista, Nguyen Tien Trung, bloguero y activista por la democracia, Vi Duc Hoi, escritor, y Dinh Dang Dinh, quien murió al poco tiempo de ser liberado.

Las autoridades vietnamitas siguen utilizando leyes y decretos para penalizar la libertad de expresión, y llevan varios años reprimiendo duramente la disidencia. En un informe de 2013, Amnistía Internacional documentó los casos de decenas de presos de conciencia que permanecían encarcelados en el país.

Aparte de Hanh, hay al menos otras cuatro mujeres encarceladas actualmente por “propaganda contra el Estado”, un delito de ambigua definición que el gobierno utiliza para castigar a activistas pacíficos.

Entre ellas están Ho Thi Bich Khuong, activista pacífica condenada a cinco años de cárcel en diciembre de 2011, y Ta Phong Tan, socia fundadora del Club de Periodistas Libres de Vietnam, condenada a 10 años de cárcel en septiembre de 2012. La familia de Khuong afirma que ha sido golpeada en prisión por otras internas y no ha recibido tratamiento médico para curar sus lesiones. La madre de Ta Phong Tan murió tras prenderse fuego en julio de 2012 por desesperación ante el trato que estaba recibiendo su hija.

Al menos otras dos mujeres están cumpliendo largas penas de cárcel tras ser declaradas culpables de pretender “derrocar” el gobierno: Nguyen Dang Minh Man, activista social católica, y Tran Thi Thuy, budista Hoa Hao y activista de los derechos a la tierra. Ambas están acusadas de vinculación a Viet Tan, grupo con sede en el extranjero que hace campaña en favor de la democracia en Vietnam.

“El gobierno de Vietnam debe derogar la legislación draconiana que sigue aplicando para castigar la disidencia pacífica”
, ha dicho Rupert Abbott.

“Sólo cuando lo haya hecho y libere a todas las personas encarceladas por hacer oír su voz, el país podrá empezar a liberarse de su reputación como uno de los peores infractores del derecho a la libertad de expresión en el sureste asiático”.