La información recibida sobre la muerte de 14 civiles, entre ellos dos niños, en un ataque aéreo de Estados Unidos y la OTAN en el este de Afganistán pone de manifiesto la necesidad urgente de investigaciones transparentes y justicia para las víctimas civiles de los ataques de tropas extranjeras en el país. Así lo ha manifestado Amnistía Internacional. En un informe reciente, Amnistía Internacional documentó la falta de investigaciones adecuadas sobre los incidentes previos en los que murieron civiles durante operaciones militares de Estados Unidos y la OTAN. En algunos casos se han cometido probables crímenes de guerra sobre los que no se han iniciado procesamientos. “La falta de rendición de cuentas por la muerte de civiles a manos de fuerzas de Estados Unidos y la OTAN en Afganistán transmite el mensaje de que las tropas extranjeras tienen luz verde para cometer abusos en el país y que la vida de los civiles afganos apenas tiene valor”, ha manifestado Richard Bennett, director del Programa para Asia y Oceanía de Amnistía Internacional. “Queremos expresar nuestras más profundas condolencias a las víctimas de este ataque aéreo, incluidas las familias de quienes perdieron la vida. La OTAN y el ejército estadounidense deben garantizar que este ataque se investiga de manera inmediata, exhaustiva e imparcial y que a las familias de las víctimas se las mantiene informadas sobre el progreso de las investigaciones.” En el ataque de Estados Unidos y la OTAN, que tuvo lugar en el valle de Badiel, distrito de Narang, provincia de Kunar, también resultaron heridas más de una decena de personas. Según la información recibida, los residentes de la zona llevaron los cadáveres de sus familiares a la capital de la provincia para demostrar que se había dado muerte a civiles. El informe de Amnistía Internacional Left in the dark: Failures of accountability for civilian casualties caused by international military operations in Afghanistan, publicado en agosto, examinaba 10 casos en los que más de 140 civiles habían muerto durante los ataques de Estados Unidos y la OTAN y ninguno de los cuales se había investigado adecuadamente. Las investigaciones criminales formales sobre la muerte de civiles a manos de tropas extranjeras en Afganistán son sumamente raras. Amnistía Internacional sólo tiene conocimiento de seis casos desde 2009 en los que se ha juzgado a personal militar estadounidense por matar a civiles. “Aparentemente, Estados Unidos ha hecho caso omiso de los indicios de posibles crímenes de guerra y homicidios ilegítimos. Esto debe cambiar. La rendición de cuentas de ahora es prevención para el futuro: estos hechos sencillamente no deben ocurrir”, ha manifestado Richard Bennett.
