Saltar al contenido
Actuamos por los derechos humanos en todo el mundo
Buscar

Myanmar: Connivencia de empresas mineras extranjeras en graves abusos y desalojos forzosos

Agricultores se manifiestan frente a una fila de policías armados durante su protesta en la mina de cobre de Letpadaung, cerca de Monywa en el noroeste de Myanmar, el pasado 22 de diciembre. © AP Photo.

Intereses mineros canadienses y chinos, en connivencia en algunos casos con las autoridades de Myanmar, se han beneficiado de graves abusos contra los derechos humanos y actividades ilegales que han tenido lugar en torno al complejo de minería del  cobre de Monywa, del que forma parte la famosa mina de Letpadaung, ha manifestado Amnistía Internacional en un informe publicado hoy.

Con el título de Open for Business? Corporate Crime and Abuses at Myanmar Copper Mine, el informe de la organización describe cómo los desalojos forzosos en gran escala y la grave contaminación provocados por la mina han destruido los medios de vida y dejado a miles de personas expuestas a graves riesgos para la salud. La policía ha respondido a las protestas de las comunidades haciendo uso excesivo de la fuera, llegando incluso a utilizar en una ocasión fósforo blanco, sustancia explosiva muy tóxica.

Amnistía Internacional ha encontrado también indicios de actividades ilegales, entre ellas posibles incumplimientos de sanciones económicas.

Myanmar es una combinación perfecta de suelo rico en recursos naturales, sistema de justicia frágil y economía en manos de los militares y de intereses especiales –ha manifestado Meghna Abraham, investigadora de Amnistía Internacional para delitos empresariales–. El gobierno ha llevado a cabo desalojos forzosos, reprimido todo intento de protesta pacífica y mostrado una completa falta de voluntad para hacer rendir cuentas a las empresas.”

“El proyecto de Monywa nos dice mucho sobre la inversión en Myanmar, país donde las iniciativas empresariales se caracterizan con demasiada frecuenta por los abusos y las comunidades quedan desgarradas como consecuencia de la búsqueda de beneficios. Debe detenerse de inmediato la construcción de la mina de Letpadaung hasta que se aborden las cuestiones de derechos humanos.”

En informe de Amnistía Internacional documenta las siguientes cuestiones:

· El desalojo forzoso de miles de personas en la década de 1990, violando el derecho internacional, para facilitar la inversión de la empresa canadiense Ivanhoe Mines (ahora Turquoise Hill Resources). La empresa sabía que su inversión provocaría los desalojos, pero no hizo nada.  Se benefició durante más de un decenio de la minería del cobre, llevada a cabo en asociación con el gobierno militar de Myanmar, sin intentar siquiera ocuparse de los miles de personas que quedaron sumidas en la indigencia.

· El desalojo de miles de personas más desde 2011 para poner en funcionamiento la mina de Letpadaung, que gestionan la empresa china Wanbao y Union of Myanmar Economic Holdings (UMEHL), el agente económico de los militares de Myanmar. Wanbao ha participado directamente en los desalojos forzosos y actuado en connivencia con las autoridades, suministrando, por ejemplo, excavadoras para destruir los cultivos.

· En noviembre de 2012, las fuerzas de seguridad utilizaron fósforo blanco, sustancia explosiva sumamente tóxica, en un ataque deliberado contra campesinos y monjes que protestaban por las consecuencias negativas de la mina de Letpadaung. Más de 100 personas sufrieron lesiones, en algunos casos terribles quemaduras y discapacidad permanente. Parte del ataque se efectuó desde el interior de las instalaciones empresariales  de Wanbao. El uso de fósforo blanco por parte de las fuerzas de seguridad contra los manifestantes constituyó tortura, delito de derecho internacional.

· En diciembre de 2014 murió una mujer y varias personas más resultaron heridas al disparar la policía contra los manifestantes en la mina de Letpadaung. La policía ha respondido reiteradamente  a las manifestaciones en contra de la mina haciendo uso excesivo de la fuerza.

· Ivanhoe Mines participó, por medio de su inversión en Monywa, en la venta de cobre a lo más granado del aparato militar de Myanmar. Estas ventas se produjeron estando aún en vigor las sanciones económicas. Ivanhoe mintió públicamente sobre las ventas de cobre, y su filiar podría haber incumplido las sanciones económicas de Reino Unido.

· Cuando Ivanhoe Mines retiró su inversión de Myanmar lo hizo por medido de un proceso altamente secreto en el que participaron entidades jurídicas de las Islas Vírgenes Británicas. La investigación de Amnistía Internacional ha encontrado indicios de que Ivanhoe Mines y las entidades jurídicas asociadas con la empresa podría haber incumplido las sanciones canadienses y británicas durante el proceso de desinversión. La organización pide a Canadá y a Reino Unido que inicien investigaciones criminales sobre el asunto.

· El conglomerado UMEHL de los militares tuvo una fábrica de ácido sulfúrico vinculada a la mina de Monywa durante seis años. Cuando se supo, las autoridades aprobaron la fábrica, sin intentar siquiera tomar medidas punitivas contra UMEHL.
 “Las personas que viven en las inmediaciones de Monywa y Letpadaung llevan más de dos decenios sufriendo abusos como consecuencia de las operaciones de las empresas de Canadá, Myanmar y, ahora, China. La inversión puede ayudar a Myanmar, pero este proyecto beneficia a las empresas y perjudica a la comunidades”, ha manifestado Meghna Abraham.

 

Amnistía Internacional pide:

· Investigaciones de Canadá y China sobre las actividades de Ivanhoe Mines y Wanbao en Myanmar.

· Las autoridades canadienses y británicas deben investigar si  Ivanhoe Mines y las entidades jurídicas relacionadas con la empresa incumplieron las sanciones económicas canadienses, británicas o ambas.

· Debe detenerse por completo la construcción de la mina de Letpadaung hasta que se aborden los abusos.

· Investigaciones de las autoridades de Myanmar sobre la respuesta policial a las manifestaciones de Letpadaung, en especial  sobre el uso de fósforo blanco y el papel desempeñado por  Wanbao al permitir a la policía utilizar sus instalaciones para efectuar parte del ataque.

· Las autoridades de Myanmar deben ofrecer indemnización y reasentamiento adecuados a las personas que han sido víctimas de desalojo forzoso, así como reformar su marco jurídico para proteger mejor los derechos de las comunidades afectadas por las minas.

 

Información complementaria

El proyecto de Monywa  se compone de las minas de cobre de Sabetaung y Kyisintaung, y  Letpadaung. La primera se explota desde la década de 1980 y la segunda está en construcción.

En 1996, la empresa canadiense Ivanhoe Mines Ltd.  se asoció con la empresa estatal de Myanmar  Mining Enterprise No. 1 (ME1) para constituir la empresa conjunta  Myanmar Ivanhoe Copper Company Limited (MICCL), en la que ambas tenían un interés del 50 por ciento. MICCL explotaba la mina de Sabetaung y Kyisintaung.

En 2007, Ivanhoe Mines decidió retirar su inversión de Myanmar y estableció un fondo de terceros al que se transfirieron sus activos en Myanmar.

En 2010 se anunció que China North Industries Corporation (NORINCO) y UMEHL habían firmado un acuerdo sobre el proyecto de Monywa, que abarca la mina de Sabetaung y Kyisintaung y  la de Letpadaung. Ambas minas las explotan ahora filiales de Wanbao Mining Ltd (propiedad de NORINCO). El proceso por el que los activos de  ME1-Ivanhoe Mines se transfieren a la sociedad de China y los militares de Myanmar  Wanbao-UMHEL no se ha desvelado jamás.

Amnistía Internacional se puso en contacto con las empresas mencionadas en este informe para hablar de las denuncias formuladas contra ellas. Las respuestas que ofrecieron se han incorporado al informe.

En este enlace puedes consultar el resumen del informe.

Cómo puedes ayudar