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Marruecos no debe considerar el apoyo pacífico a la autodeterminación del Sáhara Occidental como una amenaza para la seguridad nacional

Ali Salem Tamek, fue detenido el 8 de octubre a su regreso de Argelia, donde había visitado los campamentos de Tinduf, dirigidos por el Frente Polisario. Se enfrenta en un tribunal militar a cargos relacionados con el menoscabo de la seguridad interior y exterior del Estado, incluidos ataques contra su “integridad territorial”. Podría ser condenado a muerte si se le declarara culpable. © Amnistía Internacional

Amnistía Internacional ha enviado ya más de 48.000 firmas al Primer ministro marroquí por los casos de los ocho activistas saharauis y de Aminatou Haidar

 

Madrid.- Cuando se cumple casi un mes desde la expulsión de Aminatou Haidar del Sahara Occidental, Amnistía Internacional reitera su petición a las autoridades marroquíes para que permitan su regreso inmediato e incondicional a El Aaiún (Sáhara Occidental) y le devuelvan su pasaporte. También ha solicitado que su cuenta bancaria sea desbloqueada  y que las autoridades marroquíes no impidan a sus hijos desplazarse al aeropuerto de El Aaiún para reunirse con su madre.

Por otra parte, la organización sigue reclamando la liberación inmediata e incondicional de los ocho activistas saharauis encarcelados exclusivamente por ejercer su derecho a expresarse pacíficamente. Es especialmente preocupante la situación de salud de Idriss Chahtane, director de la publicación semanal Almichaal, que está recibiendo un trato punitivo, en régimen de aislamiento.

Amnistía Internacional hace un llamamiento para que más personas se sumen a su ciberacción on-line, accesible en www.actuaconamnistia.org, que ya cuenta con más de 48.000 firmas.


“Es importante seguir haciendo presión sobre las autoridades marroquíes, que son quienes, fundamentalmente, pueden y deben resolver esta situación” ha declarado Esteban Beltrán, director de AI España.

“Marruecos no debe considerar el apoyo pacífico a la autodeterminación del Sáhara Occidental como un crimen, o una amenaza para la seguridad nacional. Muy al contrario, debe garantizar el derecho a la libertad de expresión de estas personas” ha recordado Beltrán.

“La situación de Aminatou Haidar y de los demás activistas es insostenible. No es una cuestión humanitaria. Haidar tiene derecho a regresar a su país, y los demás deben ser liberados sin condiciones. En todos los casos, es el Gobierno marroquí quien debe rectificar porque está violando sus derechos”.

Amnistía Internacional también solicitará al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que se incluya la vigilancia sobre derechos humanos en el mandato de la misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), que fue desplegada en 1991 para hacer seguimiento del alto el fuego y organizar un referéndum para que la población del Sáhara Occidental decida sobre el futuro de su territorio.

El deterioro de la situación en la zona es un síntoma de la necesidad imperiosa de contar con esta vigilancia para la protección de la población. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas puede incluirla en la próxima resolución sobre la renovación de la MINURSO en abril de 2010.

 

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