Las autoridades militares egipcias son responsables de la vida de un bloguero encarcelado que lleva 43 días en huelga de hambre. Así lo ha advertido hoy Amnistía Internacional, después de que un tribunal militar de El Cairo haya aplazado la vista de apelación de este hombre hasta el 11 de octubre.
Maikel Nabil Sanad, de 26 años, lleva desde el 23 de agosto en huelga de hambre para protestar por su condena y su encarcelamiento, debidos a los comentarios que realizó en Facebook y en su blog en torno a las protestas celebradas este año en la plaza de Tahrir y a sus opiniones sobre el ejército en Egipto.
Maikel Nabil Sanad, cuya salud se ha deteriorado notablemente en los últimos días, no ha podido asistir a la vista celebrada hoy en El Cairo.
“La alarmante situación de Maikel Nabil Sanad pone de manifiesto los abusos constantes que sufren los presos de conciencia en Egipto”, ha manifestado Hassiba Hadj Sahraoui, directora adjunta del Programa para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional.
“Los civiles no deben ser nunca juzgados ante los tribunales militares, que son fundamentalmente injustos, ya que niegan a los acusados salvaguardias fundamentales para garantizar un juicio justo, como el derecho a una apelación adecuada.”
“Parece que las cosas apenas han cambiado desde la ‘Revolución del 25 de enero’. Las autoridades egipcias deben actuar urgentemente para rectificar la injusticia causada a este bloguero, cuya vida corre peligro tras su encarcelamiento indebido.”
El abogado que representa a Maikel Nabil Sanad ha declarado que no ha podido presentar sus alegaciones en la vista de hoy, ya que el juez que preside el tribunal no tenía el expediente original del caso. El abogado cree que el aplazamiento ha sido intencionado. En el sistema de justicia militar egipcio, los recursos de apelación se limitan a los aspectos jurídicos; no incluyen una revisión de los hechos ni de las pruebas.
Tras ser detenido en su casa de El Cairo el 28 de marzo, Maikel Nabil Sanad fue condenado el 10 de abril por un tribunal militar a tres años de prisión por sus críticas al uso de la fuerza por parte del ejército egipcio contra los manifestantes de la plaza de Tahrir, y por su objeción al servicio militar.
Maikel Nabil Sanad ha perdido mucho peso desde que inició la huelga de hambre, y las autoridades penitenciarias le han retirado la medicación que necesita para tratar una enfermedad cardiaca.
“El aplazamiento es como una condena de muerte contra Maikel, ya que él ha jurado que dejará de beber si no lo ponen hoy en libertad”, ha declarado a Amnistía Internacional Ibrahim Nabil Sanad, padre de Maikel.
