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La represión contra quienes se manifiestan sobre Tíbet debe terminar de inmediato y los manifestantes detenidos deben ser liberados

Londres.- Amnistía Internacional ha pedido a las autoridades de Nepal que liberen de inmediato y sin condiciones a todas las personas detenidas en relación con las manifestaciones sobre Tíbet.

Se calcula que más de 400 personas han sido detenidas hoy en relación con una serie de protestas sobre Tíbet convocadas en todo Nepal.

“Deteniendo a manifestantes pacíficos, Nepal transmite un mensaje de intolerancia de la disidencia –ha manifestado Amnistía Internacional, advirtiendo de que la última campaña represiva va más allá de las protestas relacionadas con Tíbet–. Este es el último episodio de un recrudecimiento progresivo de la represión contra manifestaciones pacíficas conforme se acercan las elecciones.”

En uno de los incidentes, se detuvo a varios activistas cuando se disponían a celebrar una vigilia convocada por Amnistía Internacional Nepal sobre la situación de los derechos humanos en Tíbet. A las 13.55 horas (hora local) se detuvo a 17 activistas en Maitiyala Mandala (Katmandú) y se los condujo a la comisaría de policía de Singha Durbar. No se ha ofrecido ninguna explicación sobre su detención.

Entre los detenidos estaban: Rameshwar Npal, director de Amnistía Internacional Nepal; Sushil Pyakurel, ex comisionado de la Comisión Nacional de Derechos Humanos; Govinda Bandi, abogado y miembro de la Comisión Internacional de Juristas; y otros activistas, entre ellos cuatro miembros de la comunidad tibetana y varios miembros de Amnistía Internacional.

“La intromisión de las autoridades en un acto pacífico de protesta celebrado por tibetanos y otros activistas de derechos humanos es inconstitucional”, ha manifestado Amnistía Internacional.

“Las medidas adoptadas por las autoridades del distrito para impedir que se celebre una manifestación pacífica contravienen el artículo 12 de la Constitución de Nepal. Tampoco existe fundamento jurídico para prohibir de antemano las manifestaciones.”

Amnistía Internacional ha reiterado su llamamiento al gobierno chino para que autorice una investigación independiente de la ONU sobre los hechos acaecidos en Tíbet que han suscitado las manifestaciones en Nepal. También ha pedido al gobierno chino que dé respuesta a los motivos subyacentes de queja del pueblo tibetano y que rectifique las políticas aplicadas desde hace tiempo que han generado tanto resentimiento.

Según datos oficiales, más de 14.000 tibetanos exiliados residen en Nepal (se calcula que la cifra real se acerca más a las 20.000). Muchos de ellos tienen restringidos sus derechos.