Actuamos por los derechos humanos
en todo el mundo

Irán: Devastadora nueva pena de prisión para Nazanin Zaghari-Ratcliffe

© Free Nazanin
  • Madre británica recibe nueva condena a un año de prisión tras cumplir recientemente cinco años
  • Causa plagada de numerosas irregularidades y críticas a la inacción del gobierno de Reino Unido
  • “Tememos que volver a la cárcel sea casi más de lo que pueda soportar Nazanin” - Kate Allen

Ante la información de que Nazanin Zaghari-Ratcliffe, de nacionalidad británica-iraní, ha recibido una nueva condena a un año de prisión por “propaganda contra el sistema” tras una vista celebrada ante un Tribunal Revolucionario iraní en Teherán el mes pasado, Kate Allen, directora de Amnistía Internacional Reino Unido, ha declarado:

“Esta es una noticia terrible y demuestra una vez más la increíble crueldad del régimen iraní. Es realmente devastador para Nazanin, Richard y Gabriella. Tememos que volver a la cárcel sea casi más de lo que pueda soportar Nazanin. El primer juicio contra Nazanin en 2016 fue manifiestamente injusto: una típica farsa ante un Tribunal Revolucionario por cargos falsos de seguridad nacional.

“Tras otro simulacro de juicio y otra dura condena, es hora, sin duda, de que el gobierno de Reino Unido diga que ya basta. El gobierno debe pedir a las autoridades iraníes en los términos más enérgicos la libertad inmediata e incondicional de Nazanin y que le permitan volver a casa.

“Esta prolongación del sufrimiento de Nazanin aumenta las probabilidades hasta tal punto que el gobierno británico debe actuar ya. La pelota está de nuevo en el tejado de Reino Unido y éste tiene que responder con firmeza.

“La noticia de hoy es, sin duda, un revés terrible. Pero tengan la seguridad de que la campaña por la libertad de Nazanin no terminará hasta que esté fuera de la cárcel, fuera del país y en un vuelo de regreso a Gran Bretaña”.

Pena de cinco años recién cumplida

El 7 de marzo le quitaron la tobillera de seguridad a Zaghari-Ratcliffe, de 42 años, al finalizar la pena de cinco años que cumplió tras un juicio injusto celebrado en 2016. Sin embargo, ese mismo día le entregaron una citación para que compareciera ante un Tribunal Revolucionario el 14 de marzo en relación con una nueva causa contra ella. En esta vista, se comunicó a su abogado que el Tribunal dictaría su fallo en el plazo de una semana. Al día siguiente de que le quitaran a Nazanin la tobillera de seguridad, Kate Allen acompañó a su esposo Richard, a su hija Gabriella y al hermano de Nazanin, Mohamed, a una protesta frente a la embajada de Irán en Londres. Richard Ratcliffe trató de entregar en la sede diplomática una petición de Amnistía firmada por 160.000 personas en la que se solicitaba la libertad de su esposa, pero los funcionarios se negaron a aceptarla.

“Un fracaso de la diplomacia”

Hace tiempo que preocupa el hecho de que el gobierno británico no haya dado prioridad al caso de Zaghari-Ratcliffe ni a los de otras personas de nacionalidad británica recluidas en Irán. Cuando se produjo su primer arresto, funcionarios británicos aconsejaron a la familia Zaghari-Ratcliffe que guardaran silencio sobre la detención. De forma similar, este año, funcionarios británicos le dijeron a Richard Ratcliffe que dejara de hablar en público sobre la excarcelación anticipada de su esposa. En términos más generales, Ratcliffe ha calificado la incapacidad de Reino Unido de obtener la libertad de su esposa de “fracaso de la diplomacia”.

Amnistía teme que el trato que recibe Zaghari-Ratcliffe sea parte de un patrón más general de las autoridades iraníes de utilizar a personas ciudadanas de Reino Unido para ejercer presión diplomática, como afirmó el relator especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en Irán, táctica que el ministro de Exteriores británico ha condenado recientemente. El ingeniero mecánico austriaco-iraní  Massud Mossaheb y el médico e investigador sueco-iraní Ahmadreza Djalali son algunas de las personas actualmente en prisión tras juicios manifiestamente injustos, mientras Amnistía ha llamado la atención recientemente sobre el caso de Mehran Raoof, sindicalista que tiene la doble nacionalidad británica-iraní, también detenido arbitrariamente en Irán desde octubre.

Juicio manifiestamente injusto

Zaghari-Ratcliffe fue detenida en el aeropuerto Imán Jomeini de Teherán el 3 de abril de 2016 cuando se disponía a regresar a Reino Unido después de unas vacaciones con su familia. Estuvo recluida en régimen de aislamiento más de ocho meses, durante los cuales fue sometida a un juicio manifiestamente injusto por cargos falsos de seguridad nacional y condenada a cinco años de cárcel. En 2017, se incoó otra causa judicial contra ella que posteriormente se aplazó. En marzo de 2020, fue excarcelada de la prisión de Evin de Teherán gracias a un “permiso”, aunque le pusieron una tobillera que limitaba sus movimientos a un radio de 300 metros del domicilio de sus padres en Teherán.

Contenidos relacionados