"Un domingo de mayo estaba protestando junto a otros ante la embajada cuando un funcionario salió y preguntó si podía hacernos fotografías. Nos negamos. Volvió a entrar en la sede y al momento vimos que nos estaban grabando. Dos o tres días después, agentes la Inteligencia Militar visitaron a mi familia en su casa de Amouda, en el noreste de Siria. Hablaron con mi madre y mi hermano, y les advirtieron que no estarían a salvo mientras yo no suspendiera mis actividades en Estados Unidos". Declaración de Siwar Kajjo, kurdo sirio de 24 años que abandonó Siria en 2006. Kajjo describió lo sucedido a sus familiares después de su participación en una protesta ante la Embajada de Siria en Washington. El pasado 4 de octubre, Amnistía Internacional hizo público el informe La larga mano de la Mujabarat. Violencia y acoso contra sirios en el entranjero y sus familias en Siria. El documento incluye casos de más de 30 activistas en ocho países –Canadá, Chile, Francia, Alemania, España, Suecia, Reino Unido y Estados Unidos– que afirman haber sufrido intimidación por parte de funcionarios diplomáticos y otros, y que, al parecer, en algunos casos sus familias en Siria han sufrido hostigamiento, detención e incluso tortura.
El pasado 28 de octubre, el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación dio a conocer un comunicado en el que explican que han convocado al embajador de Siria en España a raíz del mencionado informe de Amnistía Internacional. También recogen que no dudarán en tomar medidas ante acciones cometidas en territorio español por personal con acreditación diplomática o con estatus oficial que vulneren el Convenio de Viena sobre Relaciones Diplomáticas. Han instado al embajador de la República Árabe a que ponga fin a cualquier actividad por parte de su personal que pueda ser considerada como una violación de los derechos de los manifestantes y, en especial, de su libertad de reunión y expresión.
