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El presidente debe rechazar una ley homófoba

Presidente de Gambia, Yahya Jammeh. © AP

El presidente de Gambia, Yahya Jammeh, no debe firmar la nueva reforma del Código Penal que aumentaría a cadena perpetua la pena por “homosexualidad agravada”. Así lo han manifestado hoy Amnistía Internacional y Human Rights Watch. La medida acrecentaría aún más la atmósfera de temor para las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales (LGBTI) en Gambia.

La ley contiene varias disposiciones que violan el derecho internacional de los derechos humanos y constituyen persecución a causa de la orientación o presunta orientación sexual o la identidad de género. Algunos apartados de la ley son similares a la estricta legislación homófoba anulada en agosto de 2014 en Uganda.

“El presidente Jammeh no debe aprobar esta ley, profundamente dañina, que viola el derecho internacional de los derechos humanos”, ha manifestado Stephen Cockburn, director regional adjunto de Amnistía Internacional para África Occidental y Central. “La Asamblea Nacional de Gambia y el presidente no deben respaldar la homofobia patrocinada por el Estado.”

La Asamblea Nacional aprobó el 25 de agosto el proyecto de Ley de Reforma del Código Penal de 2014. El presidente dispone de 30 días a partir de esa fecha para firmar la ley o devolverla a la Asamblea Nacional para una nueva revisión.

Las relaciones sexuales de mutuo acuerdo entre personas adultas del mismo sexo ya constituyen delito en Gambia, en contra de lo establecido por el derecho internacional de los derechos humanos. Sin embargo, la reforma propuesta introduce penas aún más severas para las personas sospechosas de ser lesbianas, bisexuales o gays.

El cargo de “homosexualidad agravada” se castiga con cadena perpetua. Se trata de un cargo muy impreciso que podría dar lugar a una amplia diversidad de abusos por parte de las autoridades. Entre las personas que podrían ser acusadas de este cargo y condenadas a cadena perpetua se encuentran las “reincidentes” y las personas con VIH que son sospechosas de ser gays o lesbianas.

“Esta nueva ley aumentará aún más el estigma padecido por unas personas ya de por sí marginadas y que viven en un clima de profundo temor y odio en Gambia”, ha manifestado Graeme Reid, director de Derechos LGBT de Human Rights Watch.

El presidente Jammeh ha realizado numerosas declaraciones públicas en las que ataca los derechos de las personas LGBTI. Una de esas declaraciones la hizo en la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2013, cuando declaró: “Quienes promueven la homosexualidad quieren terminar con la existencia humana; se está convirtiendo en una epidemia y los musulmanes y africanos lucharemos para erradicar esta conducta”. En febrero declaró: “Lucharemos contra esta plaga llamada homosexuales o gays de la misma manera que luchamos contra los mosquitos portadores de la malaria, o incluso con más ahínco”.

En mayo, el presidente Jammeh amenazó a los ciudadanos de Gambia que piden asilo a causa de la discriminación por su orientación sexual, diciendo al servicio de noticias africano APA: “Si los atrapo, los mataré”.

En 2012, las autoridades detuvieron a 18 hombres y 2 mujeres durante una redada en un club nocturno. Los acusaron de intentar cometer “actos antinaturales” y de “conspirar para cometer un delito”, y publicaron sus nombres y fotografías en los periódicos. Los cargos contra estas personas finalmente se retiraron por falta de pruebas.

En mayo, la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos adoptó una resolución sobre la protección frente a la violencia y otras violaciones de derechos humanos contra personas a causa de su orientación o presunta orientación sexual o identidad de género. En ella condenaba “la situación de ataques sistemáticos por parte de agentes estatales y no estatales contra personas a causa de su orientación o presunta orientación sexual o identidad de género”.

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