"Si volviera a tener la oportunidad, volvería a cumplir con mi deber en el hospital de salvar a personas heridas al margen de dónde procedan. Siempre amaré a mi país y a su gente; hacen que me sienta orgullosa de ser bahreiní. Espero con paciencia, soy creyente. Creo que la verdad siempre gana y que siempre se verá, no importa cuánto se tarde en conseguirlo. Lo único que me quita fuerzas es no ver crecer a mi hijo y el temor a que me olvide si paso muchos años en prisión. Qué Dios nos ayude a los profesionales de la medicina y al pueblo de Bahréin". El pasado 29 de septiembre de 2011, 20 médicos y otros profesionales de la salud fueron sometidos a juicio por asistir a los activistas heridos por la violenta actuación de las fuerzas de seguridad al sofocar las protestas de febrero y marzo de este año. Ese día, un tribunal militar de Manama dictó condenas de cárcel de entre cinco y 15 años contra las personas acusadas. Amnistía Internacional declaró que los juicios de civiles ante tribunales militares violan las normas internacionales de juicios justos y acusó a los tribunales militares, como el Tribunal de Seguridad Nacional de Bahréin, de no ser independientes e imparciales. Una semana después, el fiscal de Bahréin ha ordenado un nuevo juicio para los 20 médicos y otros profesionales de la salud; un paso que la organización ha definido como muy importante. "Realmente se trata de un gran avance si esto significa que los profesionales de la salud tendrán ahora un juicio justo y la oportunidad de limpiar sus nombres", ha expresado Malcolm Smart, director del Programa para Oriente Próximo y el norte de África de Amnistía Internacional.
