“Este fallo histórico demuestra que no existe un lugar seguro donde personas acusadas de cometer graves violaciones de derechos humanos puedan esconderse”, ha señalado Guadalupe Marengo, directora adjunta del Programa para América de Amnistía Internacional. “Cuando Vides Casanova haya vuelto a territorio salvadoreño, las autoridades deben investigar las violaciones de derechos humanos de las que los tribunales estadounidendes lo han declarado responsable, así como otros delitos atroces que se cometieron durante el tiempo que ejerció el mando. Víctimas y sobrevivientes de tortura y homicidios extrajudiciales tienen derecho a que se haga justicia y a saber la verdad sobre lo que les sucedió”. El pasado 23 de febrero de 2012 un juez de inmigración de Florida falló que el exgeneral Carlos Eugenio Vides Casanova —que lleva viviendo en Estados Unidos desde 1989— podía ser devuelto a El Salvador por su participación en casos de violación, tortura y homicidios extrajudiciales cometidos en El Salvador en la década de 1980.
Vides Casanova fue el director general de la Guardia Nacional de El Salvador desde 1979 a 1983, cuando se convirtió en ministro de Defensa, cargo que ocupó hasta 1989. Ese año, él y su predecesor en el cargo de ministro de Defensa de El Salvador, José Guillermo García —también presunto criminal de guerra— se fueron a vivir a Estados Unidos.
Unas 75.000 personas murieron durante la guerra civil de El Salvador, que se prolongó desde 1980 hasta 1992. La población del país fue sometida a abusos generalizados contra los derechos humanos, como asesinatos, desapariciones y torturas.
