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El director de una organización palestina de derechos humanos da las gracias a Amnistía Internacional

Shawan Jabarin. © Private

El pasado mes de febrero, el director de la organización palestina de derechos humanos Al Haq, Shawan Jabarin, recibió permiso para reunirse en Ginebra con el Relator Especial de la ONU sobre Libertad de Expresión. Ello fue posible gracias a la intervención de organizaciones como Amnistía Internacional. 


Sobre Jabarin pesa una prohibición de viajar impuesta por el ejército israelí desde el año 2006, que ya le impidió salir de Cisjordania en 2010 a recoger un galardón de derechos humanos otorgado por la Fundación PL de Dinamarca, participar en un foro de la Unión Europea sobre derechos humanos y asistir a una reunión de Human Rights Watch en Nueva York. 


Shawan Jabarin ha querido agradecer a la membresía de Amnistía Internacional su apoyo y sus incansables esfuerzos. Estas han sido sus palabras:

 

27 de febrero de 2012

Estimados colegas, estimados amigos y amigas:


Les escribo para manifestarles mi más sincero agradecimiento por las muestras de apoyo que me ha brindado la membresía de Amnistía Internacional y por sus incansables esfuerzos para ejercer presión sobre las autoridades israelíes en mi favor, gracias a lo cual he podido obtener autorización para viajar a Ginebra y reunirme con el relator especial de la ONU sobre la libertad de expresión.


He estado leyendo con gran atención todas las cartas que la membresía de Amnistía Internacional del mundo entero ha enviado en mi nombre. No tengo palabras para expresar mi gratitud por su buena voluntad y su humanidad. Me he sentido abrumado por el gran trabajo y los mensajes de apoyo de que han hecho gala. Lamentablemente, debido a mi labor en Al-Haq no he podido disponer de tiempo para responder a todos ellos.


Ahora que el Tribunal Superior de Justicia de Israel me ha permitido salir del país y me dispongo a partir rumbo a Ginebra, son muchas las reflexiones y emociones contradictorias que se agolpan en mi cabeza. Estoy contento porque, aunque sólo sea temporalmente, he recuperado la libertad de viajar. Sin embargo, me aflige pensar que muchas otras personas ven sus libertades cercenadas.


Esta decisión reciente de darme una única oportunidad de viajar ha reforzado mi convicción de que la libertad debe ser un bien inviolable, y ha reforzado mi determinación de defender la libertad de otras personas. El apoyo que ustedes me han brindado me ha enseñado que siempre habrá personas que muestran preocupación por el sufrimiento del prójimo y que están preparadas para prestar ayuda. Ser consciente de ello me llena de emoción y me hace recordar los versos del gran poeta palestino Mahmoud Darwish:


Cuando prepares el almuerzo, piensa en los demás 
(no te olvides de alimentar a las palomas). 
Cuando luches tus guerras, piensa en los demás 
(no te olvides de los que buscan la paz). 
Cuando pagues la factura del agua, piensa en los demás 
(los que beben el agua de las nubes). 
Cuando vuelvas a casa, a tu casa, piensa en los demás 
(no te olvides de la gente de los campos de refugiados). 
Cuando duermas y cuentes las estrellas, piensa en los demás 
(aquellos que no tienen un lugar donde dormir). 
Cuando te expreses con metáforas, piensa en los demás 
(aquellos que han perdido su derecho a hablar). 
Y cuando pienses en aquellos que están lejos, piensa en ti 
(y di: me gustaría ser una vela en la oscuridad).


No exagero al decir que eso es lo que ustedes han hecho por mí.


Me consta que los activistas de derechos humanos tienen que pagar un precio muy alto por desempeñar su labor en regímenes que no respetan estos derechos. Sus libertades, como activistas y como seres humanos, se ven constantemente socavadas. En este sentido son atributos importantísimos la paciencia y la esperanza de que siempre hay luz al final del túnel. Por eso, no debemos renunciar a nuestro trabajo. Así, les pido humildemente que sigan desempeñando la excelente labor que tan fructífera ha sido en esta ocasión. Por mi parte, prometo continuar defendiendo los derechos humanos y creyendo en la humanidad compartida por todas las personas del mundo.


En cuanto a mí, les quedo profundamente agradecido por el apoyo que me han brindado. Me siento verdaderamente afortunado por haber contado con su ayuda. Asimismo, les escribo porque mi sufrimiento es también el de todos los palestinos que se ven privados de su derecho de circulación, tanto dentro como fuera del país. Ésta no es más que una muestra de cómo la ocupación militar afecta a la vida diaria de la población palestina. Sin embargo, el éxito que han logrado ustedes nos ha hecho ganar, a mí y sin duda a muchas otras personas, determinación y compromiso para defender nuestros derechos.


Atentamente,

Shawan Jabarin
Director general de Al-Haq

 

Para ver la carta original: