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El asesinato de indígenas ilustra el pésimo estado de los derechos humanos en Guerrero

Londres.- Las autoridades mexicanas deben tomar medidas urgentes para garantizar la seguridad de defensores de derechos humanos en Guerrero e investigar de forma efectiva el asesinato de Raúl Lucas Lucía y Manuel Ponce Rosas, de la Organización para el Futuro del Pueblo Mixteco (OFPM), según ha manifestado Amnistía Internacional.

Los cuerpos de dos defensores de derechos humanos de la comunidad indígena Mixteca en Ayutla fueron encontrados el 22 de febrero con señales de tortura. Se cree que fueron depositados cerca de Ayutla tras haber sido llevados por la fuerza por hombres armados que se identificaron como policías durante un evento público el 13 de febrero en la cabecera municipal donde también estaban presentes autoridades locales.

“El patrón de asesinatos, ataques, amenazas y detenciones a defensores de derechos humanos en Ayutla ha convertido a la región en un peligro constante para las personas que defienden los derechos de las comunidades indígenas más marginalizadas de México”, dijo Kerrie Howard, Directora Adjunta del Programa para las Américas de Amnistía Internacional.

En febrero pasado, una delegación de Amnistía Internacional visito a cinco activistas Indígenas de la Organización del Pueblo Indígena Me’ phaa (OPIM) - organización hermana de la OFPM – detenidos en Ayutla bajo acusaciones fabricadas. Tras la visita, Amnistía Internacional los declaró “presos de consciencia”.

Información General

Las comunidades indígenas de la Costa Chica de Guerrero, donde se encuentra Ayutla de los libres, son algunos de los más pobres de México con una fuerte presencia militar y de seguridad pública.

Organizaciones que trabajan a favor de las comunidades Me’ phaa y Mixteca se han enfrentado a ataques y amenazas durante varios años - incluyendo la detención de cinco miembros de OPIM en abril, acusados falsamente de homicidio.