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Amnistía Internacional pide la libertad del activista Emadeddin Baghi

La organización denuncia la persistencia de graves violaciones de derechos humanos en el país

Madrid. Amnistía Internacional ha lanzado una ciberacción a través de su centro de activismo on line: www.actuaconamnistia.org para pedir la liberación del defensor de derechos humanos iraní  Emadeddin Baghi, detenido el pasado 28 de diciembre. La organización lo considera preso de conciencia y pide su libertad inmediata e incondicional. Amnistía Internacional no tiene constancia de que se le haya imputado ningún delito y se encuentra detenido por el ejercicio pacífico de su libertad de expresión, así como por su trabajo en defensa de los derechos humanos. La organización teme que pueda ser torturado.

 

Emadeddin Baghi, galardonado en 2009 con el prestigioso premio Martin Ennals para activistas de derechos humanos, es el primer laureado en los 18 años de historia de este galardón al que se le negó la oportunidad de recibir el premio en persona: las autoridades iraníes le impidieron acudir a Ginebra para asistir a la ceremonia de entrega.

 

Emadeddin Baghi es fundador de la Asociación para la Defensa de los Derechos de los Presos  que reúne información sobre torturas y otros abusos sufridos por personas detenidas en Irán. También ha denunciado el terrible historial de este país en lo que respecta a la ejecución de menores. Funcionarios iraníes cerraron la oficina de su asociación en septiembre de 2009.

 

La Asociación de  Emadeddin Baghi no es la única cerrada recientemente. El Centro para los Defensores de los Derechos Humanos, fundado en 2002 por Shirin Ebadi junto con otros activistas de derechos humanos, ha sido clausurado en diciembre de 2009; las autoridades iraníes, además, han intentado silenciar a la Premio Nobel de la Paz con la detención de su hermana.  Afortunadamente, tras pasar dos semanas en la cárcel la Dra. Noushin Ebadi, que no trabaja por los derechos humanos ni es activista política, ha sido puesta en libertad.

 

Otras graves violaciones de derechos humanos en Irán

Desde el anuncio de que el presidente en ejercicio, Mahmoud Ahmadineyad, había ganado las elecciones del 12 de junio, lo que mucha gente puso en duda, las autoridades han hecho un uso excesivo de la fuerza para reprimir protestas en gran medida pacíficas. Antes de las últimas manifestaciones, las autoridades reconocieron 36 muertes, aunque la oposición afirma que han muerto más de 70 personas.

 

Las autoridades han reconocido que se ha detenido a más de 4.000 personas, pero la verdadera cifra podría ser mucho mayor. Muchas de ellas han sido torturadas o sometidas a otros malos tratos en centros de detención de todo el país. Algunas han denunciado haber sido violadas, aunque las autoridades lo han negado tras realizar someras investigaciones y tomar otras medidas que parecen destinadas a ocultar la verdad, más que a descubrirla.

 

Se han impuesto penas de prisión o flagelación a más de 80 personas en relación con los disturbios, en algunos casos tras masivos “juicios mediáticos” que comenzaron en agosto de 2009.

 

Al menos siete de ellas han sido condenadas a muerte –las últimas, al final de diciembre de 2009. Sin embargo, éstas no han sido las únicas condenas a la pena capital impuestas por las autoridades iraníes. Amnistía Internacional ha recibido información de que hay 17 miembros de la minoría kurda en espera de ejecución. La organización teme que sean ejecutados en cualquier momento, sobre todo teniendo en cuenta las ejecuciones de otros dos kurdos en Irán en los últimos dos meses.

Amnistía Internacional condena enérgicamente estas practicas y pide al Gobierno de Irán:

  • Liberar a todas las personas encarceladas en Irán por el ejercicio pacífico de su libertad de expresión y revisar los casos de todas las personas privadas de libertad por razones políticas, incluidas las que fueron declaradas culpables en “juicios mediáticos”
  • Garantizar que todo el personal de seguridad desplegado en labores de vigilancia de grupos numerosos de personas, está formado adecuadamente y obedece la orden de utilizar métodos no letales de control de multitudes cuando proceda.
  • Que nadie sea sometido a tortura u otras formas de malos tratos y que pongan fin al castigo cruel, inhumano y degradante de la flagelación.
  • Suspender las ejecuciones de manera inmediata.

 

La organización también se ha dirigido al Gobierno español, que ejerce la Presidencia de la Unión Europea, para que discuta las violaciones de derechos humanos que se comenten en Irán durante la reunión del Consejo de Asuntos Exteriores que tendrá lugar el próximo 25 de enero e insten a las autoridades iraníes a que respeten los derechos humanos de sus ciudadanos y ciudadanas.