Amnistía Internacional lamenta la decisión de las autoridades marroquíes de prohibir el 16º Campamento Juvenil de Amnistía Internacional que debía celebrarse esta semana en el Complejo Moulay Rachid para la Juventud y la Infancia (Complexe Moulay Rachid de la Jeunesse et de l’enfance) en Bouznika. Esta decisión representa un paso atrás para la libertad de asociación y reunión cuando las autoridades afirman estar comprometidas con los derechos humanos y el Estado de derecho. La organización se enteró ayer a través de la prensa, por un comunicado emitido por la agencia oficial Maghreb Arabe Presse (MAP), de la prohibición del 16º campamento juvenil, organizado por la Sección Marroquí de Amnistía Internacional, por no haberse seguido los procedimientos necesarios, una afirmación que Amnistía Internacional rechaza con firmeza. Amnistía Internacional cumplió todos los procedimientos prescritos en la legislación marroquí al preparar este evento y en particular en artículo 3 del real decreto relativo a reuniones públicas, que afirma que todas las reuniones públicas deben notificarse a las autoridades locales, pero que no se requiere autorización previa. En consecuencia, el 3 de julio de 2014 se envió un fax al ministro de Juventud y Deportes para informar a las autoridades de la organización del campamento y de las nacionalidades de los 40 participantes y solicitando permiso para usar el complejo. Después, el 28 de agosto de 2014, se remitió un fax a las autoridades locales de Bouznika para notificarles la celebración del campamento. La organización dispone de justificantes que confirman el envío de estos dos documentos. La decisión de prohibir el campamento juvenil organizado por Amnistía Internacional Marruecos vulnera la legislación marroquí y los compromisos internacionales del país en materia de derechos humanos. La Constitución marroquí garantiza específicamente la libertad de reunión (artículo 29), mientras el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos garantiza la libertad de asociación y de reunión pacífica (artículos 21 y 22). Amnistía Internacional ha transmitido su preocupación a las autoridades competentes.
