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Ali Aarrass y Mohamed el Bay, en peligro inminente de ser extraditados a Marruecos

Miembros de la Comisión Islámica (CIM) de Melilla y familiares de Alí Aarrass, detenido en abril de 2008 por supuesta pertenencia a banda terrorista, encadenados al monolito de la Constitución de la ciudad autónoma para protestar por su situación. © EFE/Laureano Valladolid

 Amnistía Internacional lanza una ACCIÓN URGENTE INTERNACIONAL para pedir a España que no viole de nuevo el Principio de No Devolución

 

Madrid.- Amnistía Internacional solicita a las autoridades españolas que no extraditen a Ali Aarras y Mohamed el Bay a Marruecos, ya que correrían el riesgo de sufrir tortura y otros malos tratos, ser detenidos en régimen de incomunicación o juzgados sin las debidas garantías procesales.

“Las autoridades españolas no deben extraditarlos a un país donde corren riesgo de ser torturados –ha manifestado Eva Suárez-Llanos, directora de Amnistía Internacional-. Cualquiera que sea la gravedad de los delitos de los que se les acusa, ninguna persona puede ser enviada a un país donde exista un riesgo real de sufrir graves violaciones de sus derechos humanos.”

Ali Aarrass y Mohamed el Bay fueron detenidos en Melilla el 1 de abril de 2008 después de que las autoridades marroquíes emitieran el 28 de marzo de 2008 sendas órdenes internacionales de detención por cargos relacionados con terrorismo. Se les imputa la pertenencia a una red terrorista encabezada por el ciudadano belga-marroquí Abdelkader Belliraj.

En Marruecos, y tras los atentados con bomba perpetrados en Casablanca el 16 de mayo de 2003, aumentaron bruscamente las denuncias de tortura y otros malos tratos de presuntos terroristas. Se emprendieron procesos judiciales contra más de 1.500 personas sospechosas y al parecer, cientos de acusados fueron torturados bajo custodia. Decenas de ellos recibieron largas penas de prisión y, en más de una docena de casos, fueron condenados a muerte tomando como base “confesiones” que, según ellos, fueron obtenidas mediante tortura y otros malos tratos.


“Si bien a día de hoy estas denuncias han disminuido y no son sistemáticas, Amnistía Internacional ha tenido conocimiento de que varias personas detenidas en relación con la ‘célula Belliraj’, liderada por Abdelkader Belliraj, han sido recluidos en régimen de incomunicación en centros secretos de detención y sometidos a tortura u otros malos tratos” – asegura Eva Suárez-Llanos. La organización cree que Ali Aarrass y Mohamed el Bay pueden sufrir la misma suerte si son extraditados a Marruecos debido a la presunta vinculación con la célula de Belliraj que se les imputa.

“Las ‘garantías’ que pudiese ofrecer Marruecos no son fiables, y España incumplirá las obligaciones que ha contraído en virtud del derecho internacional si el Gobierno da luz verde a estas extradiciones.” –ha señalado Eva Suárez-Llanos. Amnistía Internacional mantiene que las garantías diplomáticas ofrecidas por países con un historial preocupante de derechos humanos son prácticamente imposibles de hacer cumplir y no eximen a España de su obligación absoluta de respetar el principio de no devolución establecido por el derecho internacional.

La Audiencia Nacional resolvió favorablemente las órdenes de extradición de Ali Aarrass y Mohamed el Bay a finales de 2008. En estos momentos, y superada la fase judicial, corresponde al Ministro de Justicia primero, y finalmente al Consejo de Ministros, la decisión última sobre las órdenes de extradición. Si éstas prosperan, España incumplirá una vez más el Principio de No Devolución, una norma imperativa del derecho internacional que prohíbe expresamente y sin excepciones la devolución de una persona a un país donde pueda correr peligro de tortura y malos tratos u otras graves violaciones de derechos humanos.

Por este motivo, Amnistía Internacional ha lanzado una acción urgente a su red mundial de activistas, accesible en www.actuaconamnistia.org, para solicitar a las autoridades españolas el respeto absoluto del Principio de No Devolución. Las firmas, dirigidas al Ministro de Justicia, Francisco Caamaño Domínguez, y a la Vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, instan a las autoridades españolas a no extraditar a Ali Aarrass y Mohamed el Bay a Marruecos.

Entre julio y diciembre de 2008, España ya violó, en al menos dos ocasiones, el Principio de No Devolución (non refoulement), al extraditar a dos personas a países donde corrían grave peligro de sufrir torturas y otros malos tratos: Basel Ghalyoun, fue devuelto a Siria el pasado 22 de julio de 2008; y el ciudadano chechenio Murat Gasayev, fue enviado a Rusia el 31 de diciembre de 2008.

Más información
Ali Aarrass. La Audiencia Nacional autorizó su extradición a Marruecos el 21 de noviembre de 2008. La extradición fue confirmada el 23 de enero de 2009, después de que el gobierno marroquí asegurase que Ali Aarrass no sería condenado a muerte ni a cadena perpetua sin posibilidad de obtener la libertad condicional.

En España, la Audiencia Nacional había iniciado en 2006 una investigación sobre Ali Aarrass por cargos relacionados con el terrorismo, pero el 16 de marzo de 2009 se cerró provisionalmente la investigación por falta de pruebas.

Ali Aarrass adujo que, al tener doble nacionalidad, belga y marroquí, no debía ser extraditado a Marruecos, pero la Audiencia Nacional rechazó este argumento. Según la información de que dispone Amnistía Internacional, Ali Aarrass ha recurrido ante el Tribunal Constitucional, pero este recurso no tiene un efecto suspensivo en el proceso de extradición. La orden de extradición está pendiente de la aprobación definitiva del Consejo de Ministros, que puede tener lugar en cualquier momento. Ali Aarrass mantiene una huelga de hambre desde finales de febrero cuando se confirmó el auto de la Audiencia Nacional a favor de su extradición a Marruecos.

Mohamed el Bay
o Bachid Mohamed Ahmed (según su pasaporte español). La Audiencia Nacional autorizó su extradición el 22 de diciembre de 2008, y la orden fue confirmada el 12 de marzo de 2009, a pesar de que Mohamed el Bay vive en España desde que nació y es ciudadano español desde 1976. Con arreglo al acuerdo de extradición suscrito entre España y Marruecos en 1997, el Estado no puede extraditar a un ciudadano nacional. Sin embargo, la Audiencia Nacional consideró que el documento de identidad marroquí a nombre de Mohamed el Bay que se encontró en su domicilio en el momento de la detención demostraba que éste mantenía de forma ilícita la doble nacionalidad y que, por tanto, podía ser legítimamente extraditado a Marruecos por ser ciudadano marroquí. Según los datos que maneja Amnistía Internacional, a Mohamed el Bay no se le ha retirado formalmente la nacionalidad española. Esta orden de extradición también está pendiente de la aprobación del Consejo de Ministros.