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Únete a la lucha de trabajadoras y trabajadores de la confección

Mujeres trabajando en una factoría de confección
Trabajadoras de confección en Bangladesh. Foto: Allison Joyce/Getty Images

Quienes trabajan en la confección en Bangladesh, India, Pakistán y Sri Lanka luchan a diario para sobrevivir en situaciones de acoso sexual, horas extras no remuneradas, salarios bajos, objetivos excesivos, escaso o nulo acceso a asistencia sanitaria y otras condiciones de explotación a fin de poder mantener a su familia. Estos abusos no se pasarían por alto si estas personas pertenecieran a un sindicato.

Desde hace años, los gobiernos y las empresas de ropa se aprovechan de las malas condiciones laborales de las mujeres que confeccionan nuestras prendas de vestir. En Sri Lanka, algunas trabajadoras afirman que sus objetivos se han multiplicado hasta por tres, lo que significa que no tienen tiempo de ir al aseo, por lo que no beben agua ni descansan a la hora de comer, pues de lo contrario no cumplirían los objetivos necesarios para cobrar. En India, Mahir, de 40 años, debe trabajar de 10 a 12 horas diarias, seis o siete días a la semana, para ganar lo justo para sobrevivir.

Las personas que trabajan en el sector de la confección quieren mejorar sus condiciones, pero sólo pueden hacerlo a través de una voz colectiva. Sin embargo, cuando intentan formar sindicatos, reciben amenazas. Sumaaiyaa, en Pakistán, intentó crear un sindicato para acabar con el acoso sexual diario y la obligaron a dejar su trabajo. En Bangladesh, a Susmita, que, aun siendo niña, trabajaba en una fábrica de ropa, le negaron un ascenso por estar afiliada a un sindicato.

Una persona dedicada al activismo nos explicó que cuando los trabajadores y trabajadoras alzan la voz, no les hacen caso; cuando se intentan organizar, los amenazan y despiden, y cuando protestan, les responden con golpes, disparos y detenciones.Los intentos de sindicarse o de exigir mejores condiciones suelen ser recibidos con amenazas, violencia o despidos.

Cambiar estas condiciones sólo es posible si los gobiernos demuestran interés en proteger el derecho de sindicación en el trabajo.c

Firma la petición y pide a los gobiernos de Bangladesh, India, Pakistán y Sri Lanka que garanticen el derecho a un trabajo digno y a la libertad de asociación en el sector de la confección.

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