Israel continúa su genocidio en Gaza
El 7 de octubre de 2023 marcó el inicio de una de las mayores tragedias humanitarias de nuestro tiempo: el genocidio de Israel sobre la población palestina de Gaza. Tras los horribles ataques de Hamás, la respuesta israelí ha devastado Gaza: decenas de miles de personas muertas, familias enteras borradas, ciudades arrasadas, hospitales y escuelas destruidos.
Israel ha sometido a la población gazatí a una hambruna evitable, ha forzado el desplazamiento de 1,9 millones de palestinos y palestinas y ha destruido las infraestructuras necesarias para la vida. El resultado: una catástrofe humanitaria sin precedentes.
Dos años después, y pese al llamado “plan de paz de Trump”, el genocidio continúa: Cientos de personas han muerto por los ataques israelíes, persiste el bloqueo y las restricciones a la ayuda humanitaria y a suministros esenciales como alimentos y medicinas e Israel sigue empujando a miles de personas a una muerte lenta por hambre, sed o enfermedades evitables. Y lo hace con total impunidad.
El alto el fuego corre el riesgo de crear el peligroso espejismo de que la vida en Gaza vuelve a la normalidad. Pero el mundo no debe dejarse engañar: el genocidio continúa y la impunidad también.
¡Actúa ya! Firma para exigir el fin real del genocidio, la entrada inmediata de ayuda humanitaria y la rendición de cuentas.
Ayúdanos a llegar a 300.000
Firma y enviaremos esta petición en tu nombre a las autoridades de Israel.
Enviaremos esta petición junto con tu nombre, apellidos y país.
Me dirijo a usted para que tome las medidas necesarias para detener inmediatamente el genocidio de la población palestina en Gaza. Durante más de dos años, la brutal ofensiva e implacables ataques por parte de Israel ha causado un grado sin precedentes de muerte y destrucción y un catálogo deplorable de violaciones de derechos y crímenes.
A pesar de la puesta en marcha de un acuerdo de paz, no hay nada que indique que Israel esté tomando medidas serias para revertir el impacto mortal de sus crímenes ni indicio alguno de que haya cambiado de intención. Las autoridades israelíes continúan aplicando sus despiadadas políticas, restringiendo el acceso a ayuda humanitaria y servicios esenciales vitales, e imponiendo deliberadamente condiciones calculadas para destruir físicamente a la población palestina de Gaza.
Además, el plan actual —el denominado ‘plan de paz de Trump’— es lamentablemente insuficiente ya que, entre otras cuestiones, no exige justicia y reparación para las víctimas de crímenes atroces ni rendición de cuentas de los perpetradores. Para detener el ciclo de sufrimiento y atrocidades se requiere el fin de la larga impunidad que yace en el núcleo de las violaciones recurrentes de derechos cometidas en Israel y el Territorio Palestino Ocupado. Los Estados deben cumplir con las obligaciones que han contraído en virtud del derecho internacional y llevar ante la justicia a los responsables de crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad o genocidio.
Atentamente,