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No más expulsiones ilegales a El Salvador: ¡Devuelvan a Andry Hernández Romero y a los demás hombres!

Retrato de Andry José Hernández Romero
© Immigration Defenders Law Center
¡Gracias!

Esta acción ha finalizado. Hemos sido 1.530 firmantes

El 18 de julio de 2025, los 252 venezolanos expulsados ilegalmente por el gobierno de Trump a El Salvador fueron devueltos a Venezuela tras cuatro meses detenidos en el CECOT. Aunque están en libertad, persiste la preocupación por su seguridad y derechos.

Seguiremos vigilando que no sean detenidos nuevamente sin debido proceso y que quienes quieran continuar con sus solicitudes de asilo en EE.UU. puedan regresar para tramitarlas con garantías. Igualmente, seguiremos observando el trato que reciban en Venezuela y documentando los abusos que han sufrido para responder en consecuencia.

Gracias a todas las personas que participaron en esta acción. De momento, nos alivia que algunas familias puedan abrazar de nuevo a sus seres queridos y respirar aliviadas tras meses de angustia porque estaban recluidos en régimen de incomunicación.

Petición antes del cierre

La administración Trump expulsó ilegalmente a Andry José Hernández Romero, un maquillador gay venezolano, enviándolo a una prisión de máxima seguridad en El Salvador.

No hubo orden judicial que autorizara su expulsión. No se avisó a su abogado. No tuvo derecho a defenderse ni a impugnar las acusaciones contra él. Ninguna garantía procesal. Ni EE.UU. ni El Salvador dieron información oficial sobre su custodia o estado de salud. Por eso, Amnistía Internacional considera que Andry fue víctima de desaparición forzada.

Andry no fue el único: más de 200 personas también fueron enviadas ilegalmente a CECOT, una prisión conocida por sus condiciones brutales e inhumanas. El gobierno estadounidense violó una orden judicial cuando envió a Andry y a otros a El Salvador.

Recientemente, Andry y otras personas desaparecidas tras su expulsión han sido devueltas a Venezuela. Muchas de estas personas tenían solicitudes de asilo activas o protección legal. Ahora enfrentan riesgo de nuevas detenciones arbitrarias y violaciones de derechos humanos en el país del que huyeron, Venezuela.

Una nueva investigación de Amnistía Internacional concluye que en Venezuela se cometen graves violaciones de derechos humanos y crímenes de derecho internacional como parte de un ataque generalizado y sistemático contra la población civil, incluyendo desapariciones forzadas.

Estas expulsiones nunca debieron ocurrir. Fueron parte de una agenda antiinmigrante más amplia del presidente Trump y las víctimas fueron utilizadas como peones para infundir miedo en las comunidades migrantes.

Esto es urgente: exige al Secretario de Seguridad Nacional que devuelva inmediatamente a Andry y a todos los demás hombres expulsados; que garantice que, tanto Andry como aquellos que quieran continuar su solicitud en EE.UU. puedan regresar, hacerlo en libertad y con las debidas garantías legales; y que detenga cualquier otra expulsión.