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8 de marzo, Día Internacional de la Mujer

Las mujeres de Oriente Medio, protagonistas de las revueltas, pero no de los derechos

Marcha de mujeres en Egipto. Autor: Bora S. Kamel bajo licencia cc by nc-sa 2.0

Con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, Amnistía Internacional quiere destacar el papel fundamental que han jugado las mujeres en los alzamientos de Oriente Medio y el Norte de África. Asimismo, afirma que ese activismo se debe traducir en victorias para los derechos de la mujer.

“En todo Oriente Medio y el Norte de África las mujeres son una fuerza inspiradora para el cambio al haberse alzado contra regímenes represivos para defender derechos humanos fundamentales y promover la reforma y la igualdad”, ha declarado Widney Brown, directora general de Derecho Internacional y Política de Amnistía Internacional.

“En este Día Internacional de la Mujer nos solidarizamos con estas valientes mujeres, para apoyarlas en su lucha por los derechos humanos y la libertad, y hacerles saber que el mundo las respalda en este momento histórico.”

Las mujeres han ocupado un lugar fundamental en las protestas en toda la región. Sus llamamientos para que se ponga fin a la discriminación de género en todos los ámbitos de la vida pública, política y social han encontrado eco en toda la región.

Han asumido los mismos riesgos que los hombres y no se han librado de la peor parte de la violencia. Muchas manifestantes han sufrido hostigamiento, acoso, torturas y otros malos tratos relacionados específicamente con su género.

 

Arabia Saudí: Motores del cambio

Debido al sistema saudí de “tutela” controlada por los varones, las mujeres son discriminadas y se les niega el control de su propia vida en un amplio espectro de asuntos sociales, personales y económicos. Quizá una de las restricciones más inusitadas, aunque omnipresente, es la prohibición a las mujeres saudíes de conducir.

El año pasado, las activistas volvieron a lanzar la campaña para protestar por esta prohibición, llamada “Women2Drive”. Decenas de mujeres participaron en la acción. Muchas fueron detenidas y obligadas a firmar un compromiso de no volver a conducir nunca. Al menos una fue juzgada y condenada a 10 latigazos.

Amnistía Internacional considera que esta prohibición es un símbolo de las numerosas áreas de la vida en las que las mujeres saudíes siguen teniendo severamente restringidos sus derechos humanos.

La organización pide a las personas de todo el mundo que compartan imágenes de solidaridad con las activistas saudíes, apoyándolas en su reivindicación de “libertad al volante”. Amnistía Internacional España canalizará esta muestra de solidaridad a través de Twitter y Facebook.


Bahréin: Aayat al-Qormozi, voz de la revuelta

En Bahréin, miles de mujeres participaron en manifestaciones antigubernamentales; decenas fueron detenidas y, según informes, algunas sufrieron tortura u otros malos tratos.

Entre esos miles de mujeres está la estudiante universitaria y poetisa Aayat al-Qormozi. Aayat fue condenada el 12 de junio de 2011 a un año de prisión por un tribunal militar, por el delito de haber participado en manifestaciones ilegales, alterado la seguridad pública y hacer apología del odio al régimen.

Tras la lectura de un poema dirigido al Rey durante una concentración en demanda de reformas, Aayat fue denunciada y se vio obligada a entregarse. Durante los primeros 15 días Aayat estuvo detenida en régimen de incomunicación. Afirma que fue golpeada y torturada con descargas eléctricas.

A través de la página web de Amnistía Internacional Españalos internautas pueden escribir micropoemas en los que expresar los sentimientos que les han producido las movilizaciones de los ciudadanos de Oriente Medio y Norte de África y compartirlos en las redes sociales. Estos micropoemas se reunirán en un libro que se remitirá a la poetisa bahreiní.

 

Egipto: Mujeres en primera línea

Las mujeres estuvieron en la primera línea de las protestas y las reivindicaciones de cambio durante los vertiginosos días de la revolución, pero desde entonces se ha avanzado poco en la mejora de su situación y sus condiciones. Siguen estando discriminadas tanto en la ley como en la práctica, y nada se ha hecho para garantizar su participación equitativa en la toma de decisiones.

De hecho, el Consejo Supremo descartó en julio la idea de poner en marcha un sistema de cuotas para las mujeres en la ley electoral y en su lugar estableció el requisito de que cada partido político tenga al menos una mujer en su lista de candidatos, pero sin exigir que se las incluya en la parte alta de la lista.

Ni el 1% de los escaños del nuevo Parlamento está ocupado por mujeres, a pesar de constituir el 51% de la población del país.

 

Yemen: Las mujeres, a la vanguardia del cambio

Las mujeres han contribuido a crear una vibrante sociedad civil en Yemen, lo que se reconoció en la escena mundial el año pasado, cuando la yemení Tawakkol Karman, periodista y activista pro derechos de la mujer, fue una de las tres mujeres galardonadas con el Premio Nobel de la Paz.

También estuvieron en la vanguardia de las protestas multitudinarias a favor de la reforma política y en materia de derechos humanos que hicieron que Ali Abdullah Saleh, presidente de Yemen desde hace muchos años, firmara un acuerdo de traspaso de poder en noviembre de 2011.

Pero aunque Yemen está en plena transición política y social, la discriminación de la mujer sigue siendo generalizada. Las mujeres que participaron en las protestas del año pasado fueron objeto de hostigamiento, detención y, en algunos casos, palizas por su activismo político. Otras sufrieron intimidación a manos de sus familiares varones, a quienes las autoridades presionan para que “hagan valer su control”.

En Yemen, la discriminación de la mujer se refleja en las leyes de familia, que son un ejercicio tradicional de la autoridad del varón y una falta de respeto hacia la integridad personal de la mujer en lo que se refiere a la violencia en el seno familiar y la justicia para sus víctimas.

 

Mucho camino por recorrer

Para Amnistía Internacional, las mujeres deben participar, plenamente y en pie de igualdad con los hombres, en el proceso de reforma política y en materia de derechos humanos en Oriente Medio y el Norte de África. Hombres y mujeres deben tener los mismos derechos a la participación política y la toma de decisiones.

Por otra parte, debe reconocerse en la legislación su igualdad de derechos en cuanto a, entre otras cosas, el matrimonio, el divorcio, la custodia de los hijos y la sucesión. Las mujeres deben gozar de protección jurídica frente a la violencia de género, incluido el acoso sexual, la violencia intrafamiliar y la violación conyugal.

Para respaldar estas reclamaciones de las mujeres de Oriente Medio y el Norte de África, Amnistía Internacional España ha puesto en marcha una ciberacción que recoge firmas que serán enviadas a las autoridades de Arabia Saudí, Bahréin, Egipto y Yemen.