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- Verisheh Moradi (Usa las flechas para ver el resto de las imágenes)
Condenadas a muerte en Irán por ayudar a mujeres, niñas y niños refugiados
Al menos dos mujeres iraníes, Pakhshan y Veriseh, están condenas a muerte en Irán tras ser declaradas culpables de “rebelión armada contra el Estado”. Pakhshan fue condenada por sus actividades pacíficas humanitarias y de derechos humanos, incluida la asistencia a mujeres y menores desplazados en el noreste de Siria. Veriseh fue acusada de estar afiliada a grupos de oposición kurdos.
A Pakhshan Azizi, una mujer kurda de 40 años, la condenaron a muerte tras un juicio sin garantías, donde solo vio a sus abogados el mismo día del proceso. En prisión ha sufrido torturas, amenazas y aislamiento. Su padre y su hermana también fueron detenidos por “ayudar a una delincuente”.
A Verisheh Moradi, también kurda, de 39 años, la sometieron a desaparición forzada durante casi cuatro meses y le negaron contacto con su familia. Fue objeto de torturas, como por ejemplo amenazas de ejecución, para obligarla a hacer confesiones forzadas.
Las autoridades iraníes usan la pena de muerte para sembrar miedo, incluyendo a mujeres que defienden los derechos humanos y a hombres que se manifestaron por los derechos de las mujeres en manifestaciones.
Tu firma puede hacer que las autoridades iraníes sepan que el mundo está mirando, que no aceptamos esta barbaridad. Firma y exige la liberación de todas las personas condenadas a muerte en Irán.
Ayúdanos a llegar a 140.000
Firma y enviaremos esta petición en tu nombre A las autoridades iraníes.
Enviaremos esta petición junto con tu nombre, apellidos y país.
Como Presidente de la Magistratura iraní, le pido que:
• Anule inmediatamente las sentencias condenatorias y las penas de muerte de Pakhshan Azizi, Verisheh Moradi, Mohammad Reza Azizi, Fazel Bahramian, Mamousta Mohammad Khazrnejad, Manouchehr Mehman Navaz, Mehran Bahramian.
• Anule inmediatamente todas las sentencias de las personas condenadas a muerte por su participación en protestas, que no se soliciten nuevas penas de muerte y que se garantice que toda persona acusada de cualquier delito común reconocible es juzgada en procesos que cumplan las normas internacionales sobre juicios justos, sin recurrir a la pena de muerte.
• Se proporcione a las personas detenidas acceso a sus familias y a abogados de su elección, se las proteja de la tortura y otros malos tratos, y se investiguen todas las denuncias de tortura.
• Se ponga en libertad a todas las personas detenidas por ejercer pacíficamente sus derechos humanos.
• Se permita el acceso a observadores independientes pertenecientes a embajadas a los juicios de pena capital relacionados con las protestas.
Atentamente,

