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Cartel que pone "el odio no tiene cabida aquí"

Cartel en apoyo de la diversidad afectiva y sexual. © Artur Widak/NurPhoto/Shutterstock

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10 preguntas sobre la homofobia, transfobia y bifobia

  • La homofobia, la transfobia y la bifobia son formas de discriminación y violencia contra las personas por su orientación sexual o identidad de género.
Por Vega Alonso del Val (@VegaAlonsoV), colaboradora de Amnistía Internacional,

¿Por qué amar sigue siendo un delito en muchas partes del mundo? En pleno siglo XXI millones de personas se enfrentan a insultos, violencia, discriminación, tortura, encarcelación y hasta ejecuciones por su orientación sexual o identidad de género.

Más de 60 países castigan con penas de cárcel o castigos físicos las relaciones entre personas del mismo sexo. En otros, la homosexualidad es ilegal y castigada penalmente, sin olvidar los delitos de odio. En al menos siete países del mundo la ley contempla la pena de muerte para las relaciones sexuales consentidas entre personas del mismo sexo, y en otros cinco Estados el riesgo no está completamente descartado. A esto se suma la violencia verbal, física y sexual que viven las personas LGBTIQ+ en todo el mundo. Por ello, sigue siendo necesario alzar la voz y reivindicar los derechos de este colectivo. El 17 de mayo se celebra el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia para frenar la discriminación que todavía existe.

Lucha contra la homofobia, transfobia y bifobia

Activista de Amnistía Internacional durante la marcha del Orgullo en Ámsterdam. © Ana Fernández/SOPA Images/LightRocket vía Getty Images

1. ¿Qué son la homofobia, bifobia y transfobia?

La homofobia, la bifobia y la transfobia son formas de discriminación, rechazo o violencia hacia las personas por su orientación sexual o identidad de género.

La homofobia se dirige contra las personas homosexuales (personas que sienten atracción por otras de su mismo sexo). La bifobia afecta a las personas bisexuales (personas que pueden sentirse atraídas por más de un género). La transfobia se refiere al rechazo hacia las personas trans (personas cuya identidad de género no coincide con el sexo asignado al nacer).

2. ¿Cuáles son las causas y consecuencias de la homofobia, bifobia y transfobia?

Las causas de la homofobia, la bifobia y la transfobia son los prejuicios, estereotipos y discursos de odio construidos socialmente. Sus consecuencias incluyen violencia, discriminación y graves impactos en la salud y los derechos de las personas LGBTIQ+. De ahí la importancia de la educación sexual para frenar las causas.

Causas de la homofobia, bifobia y transfobia

  • Estereotipos y prejuicios sobre la orientación sexual y la identidad de género
  • Falta de educación sexual y en derechos humanos
  • Discursos de odio que legitiman la discriminación
  • Normas sociales y culturales que rechazan la diversidad

Consecuencias de la homofobia, bifobia y transfobia

  • Agresiones físicas, sexuales y psicológicas, e incluso asesinatos
  • Discriminación en el trabajo, la educación o el acceso a la vivienda
  • Restricciones legales, como la prohibición del matrimonio o la adopción
  • Problemas de salud mental como ansiedad, depresión o aumento del riesgo de suicidio
  • Ocultación de la identidad por miedo: según una investigación de 40dB para la Federación Estatal LGTBI+ (2024), 7 de cada 10 personas LGTBI+ no se han visibilizado en su entorno laboral

La homofobia, la transfobia y la bifobia también fomentan el acoso, los insultos y la violencia en la vida cotidiana, limitando la libertad de las personas para expresarse, relacionarse y vivir con dignidad.

Personas celebran el Orgullo LGBTIQ+ con banderas arcoíris en defensa de la diversidad sexual y contra la discriminación

La visibilidad es clave para combatir la homofobia, la transfobia y la bifobia y promover una sociedad más igualitaria. © SOPA Images/SIPA

3. ¿Por qué es importante celebrar el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia?

El Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia es importante porque visibiliza la discriminación que sufren las personas LGBTIQ+ y promueve la defensa de sus derechos humanos en todo el mundo. La orientación sexual y la identidad de género continúan siendo un tabú en muchos países, lo que provoca rechazo, abuso y vulneración sistemática de derechos.

Más de 60 Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas castigan las relaciones entre personas del mismo sexo y en algunos casos se puede imponer la pena de muerte. En otros, las personas LGBTIQ+ sufren humillaciones públicas, agresiones, secuestros o asesinatos. Incluso donde no existen leyes que lo penalicen, son frecuentes los insultos, el odio, la violencia y el aislamiento.

Por ello, este día es clave para concienciar a la sociedad, dar visibilidad a estas violaciones de derechos humanos y reclamar igualdad y protección para todas las personas. Se celebra cada 17 de mayo en todo el mundo.

4. ¿Por qué se celebra el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia el 17 de mayo?

El Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia se celebra el 17 de mayo porque ese día de 1990 la Organización Mundial de la Salud (OMS) dejó de considerar la homosexualidad una enfermedad mental, marcando un hito en los derechos LGBTIQ+.

Este avance se produjo tras décadas de lucha del movimiento LGBTIQ+. Ya en 1973, la American Psychiatric Association (APA) había eliminado la homosexualidad del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM). Sin embargo, durante mucho tiempo fue considerada una enfermedad que podía "curarse", lo que dio lugar a las llamadas ‘terapias de conversión’, prácticas como terapias hormonales, electroshock o cirugías cerebrales que causaron un enorme sufrimiento.

Más allá del ámbito médico, la homosexualidad también ha sido históricamente perseguida como pecado o delito, lo que ha contribuido a la discriminación y violencia contra las personas LGBTIQ+. Por ello, esta fecha se ha convertido en un símbolo internacional de la lucha por la igualdad y los derechos de las personas LGBTIQ+.

Una niña sostiene una bandera LGTBIQ+

Una niña sostiene una bandera LGTBIQ+. © Guillermo Gutierrez Carrascal/SOPA Images/Shutterstock

5. ¿En qué países se criminaliza la diversidad sexual?

La diversidad sexual se criminaliza en más de 60 países donde las relaciones entre personas del mismo sexo son ilegales y pueden castigarse con penas de prisión, castigos físicos o incluso la pena de muerte. Pero la violencia no siempre viene de la ley: en muchos otros países donde la homosexualidad no está penada, las personas LGBTIQ+ siguen sufriendo discriminación, crímenes de odio y persecución institucional. Arabia Saudí, Irán, Yemen, Afganistán, Pakistán, Mauritania, Nigeria (en algunos estados), Somalia, Uganda, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Brunei contemplan la pena de muerte como castigo.

África: leyes cada vez más duras

África concentra algunas de las legislaciones más represivas del mundo. En Uganda, la Ley contra la Homosexualidad de 2023 contempla cadena perpetua e incluso pena de muerte en casos de "homosexualidad agravada". En Burkina Faso, una nueva ley aprobada en 2025 tipifica como delito las relaciones consentidas entre adultos del mismo sexo, con penas de hasta cinco años de prisión. En Ghana, se tramita uno de los proyectos de ley más severos del continente, que castigaría también a quienes defienden los derechos LGBTIQ+.

América: retrocesos legislativos y violencia

En Estados Unidos, el gobierno de Donald Trump impulsó en 2025 un retroceso significativo: se presentaron más de 616 proyectos de ley anti-LGBTIQ+, de los cuales 74 llegaron a aprobarse. Entre mayo de 2024 y mayo de 2025, la organización GLAAD documentó 932 incidentes anti-LGBTIQ+ en 49 estados, con al menos 10 personas muertas. Brasil, por su parte, volvió a encabezar la lista mundial de asesinatos de personas trans, en un contexto de impunidad persistente.

Asia: censura, detenciones y castigos públicos

En China, las autoridades reforzaron la censura sobre cualquier expresión queer: cancelaron actuaciones de artistas trans, arrestaron a escritoras de relatos homoeróticos y ordenaron a plataformas digitales eliminar contenidos LGBTIQ+. En Malasia, redadas en locales de Kuala Lumpur y Penang terminaron con más de 200 personas detenidas. En Pakistán se registraron asesinatos de personas transgénero y en Vietnam se cancelaron celebraciones del Orgullo por presión estatal.

Oriente Medio y Norte de África: penas de muerte y torturas

En Irán, las relaciones homosexuales consentidas se castigan con flagelación y pena de muerte. En Yemen, un tribunal condenó en enero de 2025 a muerte a 18 hombres y a penas de prisión de hasta 15 años a otros 113 por delitos relacionados con su orientación sexual o identidad de género. En Túnez, Argelia y Marruecos aumentaron los enjuiciamientos en aplicación de leyes que criminalizan las relaciones entre personas del mismo sexo.

Europa: enmiendas constitucionales y crímenes de odio

En Eslovaquia y Hungría, los parlamentos aprobaron reformas constitucionales que solo reconocen dos géneros, cerrando la puerta al reconocimiento legal de identidades diversas. En Rusia, las personas LGBTIQ+ siguen siendo perseguidas bajo cargos de "propaganda" o "extremismo". En Azerbaiyán, Yasin Ibadov, joven LGBTIQ+, fue apuñalado mortalmente en Bakú en noviembre de 2025 por un familiar, en un caso que evidenció la falta de protección ante los crímenes de odio.

A pesar de este panorama, también se han producido avances: en Ucrania un tribunal reconoció por primera vez a una pareja del mismo sexo como familia y en Kosovo se emitió la primera condena por delito de odio basado en orientación sexual. Estos pasos demuestran que el cambio es posible cuando la sociedad civil, los tribunales y los gobiernos actúan.

Consulta todos los casos documentados en nuestro artículo Casos de homofobia y transfobia en el mundo en 2025

6. ¿Hay delitos de odio contra personas LGBTIQ+ en España?

Sí, en España se producen delitos de odio contra personas LGBTIQ+. Los delitos por orientación sexual e identidad de género son la segunda causa más frecuente de todos los delitos de odio, solo por detrás del racismo y la xenofobia.

Según el informe de 2024 del Ministerio del Interior, se registraron 528 delitos motivados por LGTBIfobia, lo que representa el 27,5% del total. Mientras que el conjunto de delitos de odio descendió un 13,8%, los relacionados con la orientación sexual y la identidad de género no siguieron esa tendencia y se mantuvieron estables, lo que evidencia la persistencia de esta violencia. Entre las víctimas, se registraron 66 menores de edad, un grupo especialmente vulnerable a agresiones y amenazas.

Sin embargo, estas cifras oficiales reflejan solo una parte de la realidad. El informe Estado del Odio 2026 de la Federación Estatal LGTBI+ revela que el 54% del colectivo ha sufrido acoso, discriminación o agresión en el último año, y que 1 de cada 2 personas trans ha sido víctima de violencia física. La brecha entre los datos oficiales y los reales es enorme: la infradenuncia sigue siendo uno de los principales obstáculos para combatir esta violencia.

Los discursos de odio, presentes también en el ámbito político y mediático, contribuyen a normalizar la intolerancia y a generar un clima que favorece la discriminación y la violencia hacia las personas LGBTIQ+.

Participantes en una marcha del Orgullo LGBTIQ+ reivindican derechos y visibilidad frente a la discriminación

Las marchas del Orgullo son espacios de reivindicación frente a la violencia y los delitos de odio contra las personas LGBTIQ+. © SOPA Images/SIPA

7. ¿Es legal criminalizar la homosexualidad y la identidad de género?

No, no existe ninguna justificación legítima para criminalizar la homosexualidad ni la identidad de género. Los derechos humanos son universales e inalienables, y ninguna ley puede vulnerarlos por la orientación sexual o la identidad de género de una persona.

El marco jurídico internacional es claro. En 1994, el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas dictaminó que las leyes que prohíben la homosexualidad violan el derecho a la privacidad y a no sufrir discriminación. Los Principios de Yogyakarta, adoptados en 2006 y actualizados en 2017, establecen cómo se aplican las normas internacionales de derechos humanos a la orientación sexual y la identidad de género, y obligan a los Estados a proteger a las personas LGBTIQ+.

En Europa, la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea (2000) fue el primer instrumento regional en prohibir expresamente la discriminación por motivos de orientación sexual.

Según la ONU, los Estados tienen la obligación jurídica de promover y proteger los derechos humanos sin distinción. Cualquier ley que criminalice la diversidad sexual o de género viola estos principios y contribuye a legitimar la violencia y la discriminación.

8. ¿Qué derechos humanos se vulneran a las personas LGBTIQ+?

Las personas LGBTIQ+ sufren múltiples violaciones de derechos humanos en todo el mundo, que afectan a su seguridad, su salud, su libertad y su dignidad. Estas vulneraciones se producen en ámbitos como la educación, el trabajo o la vida familiar.

Principales derechos humanos vulnerados

  • Derecho a la vida y a la integridad física, frente a agresiones, asesinatos y violencia por motivos de odio
  • Derecho a la igualdad y a no sufrir discriminación
  • Derecho a la salud física y mental, incluido el acceso a atención sanitaria sin prejuicios
  • Derecho a la educación y al trabajo en condiciones dignas
  • Derecho a la privacidad y a la vida familiar, incluido el matrimonio y la adopción
  • Derecho a la libertad de expresión, identidad y reunión

En muchos países, estas vulneraciones afectan a todos los ámbitos de la vida. Según la Agencia de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (FRA, 2024), más de un tercio de las personas LGBTIQ+ sufren discriminación en su vida diaria, especialmente en el ámbito laboral, el ocio, la educación y la atención sanitaria.

Las personas trans se enfrentan además a un problema específico: en muchos países se les niega la expedición de documentos de identidad que reflejen su género. Sin ese reconocimiento legal, pueden ver limitados derechos básicos como trabajar, viajar o acceder a servicios esenciales. Amnistía Internacional considera que esta falta de reconocimiento vulnera el derecho a la identidad, a la intimidad y a no sufrir discriminación.

Las llamadas ‘terapias de conversión’, ya mencionadas en la pregunta anterior, siguen practicándose en varios países, incluso con menores, en violación directa de su derecho a la salud y a la integridad física. En el caso de personas intersex, las intervenciones quirúrgicas sin consentimiento informado vulneran igualmente su derecho a la integridad corporal.

Manifestantes recorren Ámsterdam con mensajes de amor e inclusión durante la marcha por los derechos LGBTIQ+.

Manifestantes recorren Ámsterdam con mensajes de amor e inclusión durante la marcha por los derechos LGBTIQ+. © Ana Fernandez/SOPA Images/Shutterstock

9. ¿Se puede justificar la discriminación contra las personas LGBTIQ+ por motivos religiosos o culturales?

No, no existe ninguna justificación para discriminar a las personas LGBTIQ+. Ninguna creencia religiosa, norma cultural ni tradición puede justificar la discriminación, la violencia o la privación de derechos. Los derechos humanos son universales e inalienables, y se aplican a todas las personas sin distinción, independientemente del país, la religión o la cultura.

Este argumento, el uso de la religión o la “cultura tradicional” para restringir derechos, es el que utilizan muchos gobiernos que criminalizan la homosexualidad o la identidad de género. Sin embargo, la ONU es clara: los Estados tienen la obligación jurídica de respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de todas las personas sin discriminación, y esa obligación no admite excepciones culturales ni religiosas.

Amnistía Internacional defiende que la diversidad cultural y religiosa es un valor, pero que ninguna tradición puede invocarse para vulnerar derechos fundamentales como el derecho a la vida, a la integridad física, a la igualdad o a la no discriminación. Cuando una ley o práctica vulnera estos derechos, es la ley o la práctica la que debe cambiar, no los derechos humanos.

10. ¿Cómo defiende Amnistía Internacional los derechos de la comunidad LGBTIQ+?

Amnistía Internacional defiende activamente los derechos humanos de las personas LGBTIQ+ denunciando violaciones, presionando a los gobiernos y promoviendo cambios legales para garantizar la igualdad y la no discriminación.

Desde 1991, cuando Amnistía Internacional amplió su mandato para incluir como presas de conciencia a personas encarceladas por su orientación sexual, su trabajo se centra en:

  • Exigir el respeto de los derechos humanos de las personas LGBTIQ+, garantizando la igualdad y la no discriminación
  • Reclamar la derogación de las leyes que criminalizan las relaciones entre personas del mismo sexo y el fin de las ejecuciones basadas en estas leyes
  • Defender la liberación inmediata de las personas encarceladas por su orientación sexual o identidad de género
  • Investigar y denunciar la violencia contra personas LGBTIQ+ y exigir justicia para las víctimas
  • Promover la educación en igualdad para prevenir la discriminación
  • Defender el reconocimiento legal del matrimonio igualitario y otros derechos familiares
  • Proteger a quienes defienden los derechos LGBTIQ+ frente a la persecución

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