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Las responsabilidades de derechos humanos comienzan en la campaña

Londres.- En una carta abierta publicada hoy, Amnistía Internacional ha pedido a los candidatos y las candidatas a la presidencia de Perú que propongan proyectos concretos para la lucha contra la impunidad, la discriminación y por la protección de la labor de los defensores de derechos humanos en sus programas electorales.

 

"Perú esta viviendo un momento político clave. La protección de los derechos humanos debe ser la máxima prioridad de los candidatos y las candidatas presidenciales. Un país sin derechos humanos es un país sin futuro," dijo Nuria García, investigadora para Perú de Amnistía Internacional.

 

En la carta abierta, Amnistía Internacional resalta el papel que ha tenido y tiene la discriminación en las violaciones de derechos humanos en todo el país. La discriminación que sufrieron personas de comunidades indígenas o campesinas, después de padecer miles de abusos y violaciones de derechos humanos a manos de Sendero Luminoso y del ejército durante los años de conflicto armado, sigue prevaleciendo en el país.

 

"Durante el conflicto armado, las comunidades marginadas fueron las principales victimas de graves abusos y violaciones a los derechos humanos como la tortura, los asesinatos y las "desapariciones". Hoy, esas mismas comunidades son las que sufren nuevas violaciones de derechos humanos, incluyendo la ausencia de asistencia médica y de educación," dijo Nuria García.

 

Amnistía Internacional reconoce que la reciente adopción del primer Plan Nacional de Derechos Humanos representa un paso importante para el país. Sin embargo, sus efectos sólo serán duraderos si quien dirija el país en los próximos cinco años tiene la suficiente voluntad política para perfeccionarlo, fortalecerlo y ponerlo en marcha efectivamente.

 

"Sólo garantizando el respeto de los derechos y libertades fundamentales se podrá lograr una verdadera consolidación del Estado de Derecho y la democracia en Perú, transitando con seguridad hacia una reconciliación que permita cerrar las heridas del pasado, asegurando un futuro en el que los horrores de las dos últimas décadas no puedan volver a repetirse y en el que los derechos de todos los y las habitantes del Perú sean tratados con el mismo respeto."