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El restablecimiento de la pena de muerte es un grave paso atrás

Londres.- Amnistía Internacional rechaza rotundamente la decisión del Gobierno interino de Irak de restablecer la pena de muerte y cree que esta medida no contribuirá a mejorar la seguridad para la población iraquí.

 

"La pena de muerte es un castigo cruel, inhumano y degradante. Viola el derecho a la vida, es irrevocable y puede aplicarse sobre inocentes”, afirma la organización de derechos humanos.

 

Fuentes oficiales del Gobierno iraquí anunciaron el pasado domingo que la pena capital se restablecería para una serie de crímenes, incluyendo asesinato, tráfico de drogas y para quiénes pongan en peligro la seguridad nacional.

 

Los informes de Amnistía Internacional muestran la grave situación que todavía prevalece en Irak y reconocen el deber del gobierno de proteger las vidas y garantizar la seguridad de todos los ciudadanos y residentes en el estado. Sin embargo, la organización no cree que la aplicación de la pena de muerte contribuya a lograr estos objetivos. La pena de muerte no ha demostrado tener un efecto disuasorio para que no se cometan crímenes ni mayor efectividad que otro castigo en ningún lugar del mundo.

 

Amnistía Internacional trabaja para poner fin a las ejecuciones en cualquier país y ha solicitado al gobierno interino de Irak, en numerosas ocasiones, que no restablezca la pena de muerte y que considere su abolición de forma permanente.

 

"Si el gobierno interino de Irak vuelve a aplicar la pena de muerte, estará yendo en contra de la tendencia global contra la pena de muerte. Más de la mitad de los países del mundo ya han abolido de hecho o en la práctica la aplicación de este castigo. En la última década, más de tres países por año la han abolido para todos los crímenes”, concluye la organización.

 

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