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Cinco meses después del acuerdo de paz, la situación de los derechos humanos en Darfur sigue deteriorándose

Pese a la firma del Acuerdo de Paz de Darfur, en Sudán han aumentado los combates, los desplazamientos y la incertidumbre. Mientras la Misión de la Unión Africana en Sudán (AMIS) sigue mostrándose incapaz de proteger a la población civil, Amnistía Internacional repite una vez más sus llamamientos a Sudán para que dé su consentimiento al despliegue, sin más demora, de una fuerza de mantenimiento de la paz de la ONU que proteja a los civiles. Un informe de Amnistía Internacional hecho público hoy con el título de Darfur clama por la seguridad traza una sombría imagen de la deteriorada situación de los derechos humanos en Darfur.

 

El gobierno de Sudán ha lanzado recientemente la ofensiva militar más grande lanzada en el último año en Darfur Septentrional. Se están produciendo bombardeos aéreos a gran escala. Los ataques se caracterizan por las graves violaciones del derecho internacional humanitario, con actos como ataques indiscriminados y desproporcionados y ataques directos contra civiles. A menudo, las bombas parecen dirigirse contra clínicas y escuelas, como la bombardeada en Al-Hassan el 29 de julio. En un reciente bombardeo, lanzado el 27 de septiembre en Kusa Kurna, cerca de Sayah, al noreste de Al-Fasher, murieron tres mujeres: Halima 'Issa Abaker y dos hermanas suyas, Maryam y Hawa Ishaq Omar.

 

El informe describe cómo en grandes zonas de Darfur Occidental, los yanyawid mantienen un control casi total y están ocupando gradualmente las tierras que quedaron despobladas por los desplazamientos forzados masivos de 2003 y 2004. Las personas desplazadas viven prácticamente como prisioneras en campos, mientras continúan los homicidios ilegítimos, los desplazamientos forzados, los secuestros y las violaciones a manos de las fuerzas del gobierno sudanés y de los yanyawid.

 

Tal como dijo un masalit de Tomfoga, en Darfur Occidental: “Los yanyawid nos echaron de nuestras casas. Todavía siguen allí, esperándonos [...] Si un hombre va a los prados, lo golpean. Si la que va es una mujer... a las mujeres les hacen de todo”.

 

El conflicto se está propagando al este de Chad. Los ataques lanzados directamente por los yanyawid contra civiles de Chad desde Darfur a través de la frontera comenzaron a finales de 2005, y todavía continúan. Las comunidades atacadas han establecido lazos con los grupos armados de Darfur que se oponen al gobierno de Sudán, que ahora están captando gente en esas comunidades. Para poner fin a los ataques contra civiles e impedir que se extienda el conflicto, es preciso detener ya los ataques transfronterizos.

 

La AMIS no ha sido capaz de brindar una protección efectiva a la población civil, tal como ha quedado patente en las entrevistas mantenidas por Amnistía Internacional con numerosos refugiados de Darfur en el este de Chad. La AMIS se ha mostrado impotente a la hora de frenar los ataques del gobierno y los yanyawid, y no ha investigado las violaciones del alto el fuego, conforme establece su mandato. Su repetida incapacidad a la hora de ofrecer protección a lo largo de los últimos años la ha desacreditado a los ojos de los habitantes de Darfur, que ahora miran a las Naciones Unidas para que les den la protección que tan desesperadamente necesitan.

 

Otra persona refugiada citada en el informe dijo a la delegación de Amnistía Internacional en Chad:

 

La UA no está presente en el campo de desplazados ni en Mornei, pero sus soldados vienen con frecuencia a hacer encargos a la ciudad. Cuando están presentes, los yanyawid no se atreven a atacar. A la UA no le interesan las personas desplazadas. Cuando nos quejamos no hacen nada. Cuando se viola a niñas en las cercanías del campo, la única acción de la UA es llevar a la niña de vuelta al campo. No investigan lo ocurrido.

 

Los habitantes de Darfur han sufrido lo indecible en el conflicto que ha azotado la zona. Amnistía Internacional pide a los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU y a la Unión Africana que consigan que Sudán dé su consentimiento al despliegue de una fuerza de mantenimiento de la paz de la ONU, y que aumenten la capacidad de la AMIS para proteger a la población civil hasta que se despliegue la fuerza de la ONU.

 

Amnistía Internacional pide al gobierno de Sudán que:

 

· dé su consentimiento al despliegue de una fuerza de mantenimiento de la paz de la ONU en Darfur, de acuerdo con la resolución 1706 del Consejo de Seguridad;
· permita que la AMIS siga actuando en Darfur hasta que se despliegue la fuerza de mantenimiento de la paz de la ONU;
· ponga fin a todas las violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos cometidas en la actual ofensiva militar.

 

Amnistía Internacional insta a los grupos armados del Frente de Redención Nacional a que:
 
· tomen todas las medidas necesarias para garantizar que sus fuerzas no violan el derecho internacional humanitario, lo cual incluye la obligación de no ubicarse entre la población civil de Darfur.

 

Amnistía Internacional pide a los miembros del Consejo de Seguridad y de la Unión Africana que:
 
· adopten una postura común unida para conseguir el consentimiento de Sudán al despliegue de fuerzas de mantenimiento de la paz de la ONU;
· refuercen a la AMIS para que pueda cumplir con su mandato de proteger a la población civil hasta que pueda hacerse cargo de la situación una misión de la ONU.