Amnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsCovid IconsCovid IconsCovid IconsCovid IconsCovid IconsCovid Icons
Actuamos por los derechos humanos
en todo el mundo
Un niño pequeño en brazos de su padre lleva una bandera estadounidense en la mano

Un niño pequeño lleva una bandera estadounidense. © SOPA Images/SIPA

Blog

Convención sobre los Derechos del Niño: ¿por qué no la ha ratificado Estados Unidos?

Por Delfina Rossetti, activista del Equipo de Infancia de Amnistía Internacional España,

Una vez más, Amnistía Internacional recuerda la importancia de la Convención sobre los Derechos del Niño y el cambio de paradigma que ha significado en el reconocimiento de las niñas y niños como sujetos de derecho.

¿Qué garantiza la Convención sobre los Derechos del Niño?

Reconoce la dignidad humana fundamental de todas las niñas, niños, y adolescentes y la necesidad de velar por su bienestar y desarrollo, estableciendo un conjunto de derechos sin distinción de ningún tipo, como el derecho a la vida, a la salud, a la educación, a la igualdad y a estar protegidos contra la explotación, el abuso y la discriminación, entre otros.

Además, enfatiza la importancia de escuchar a las niñas y los niños, promover su participación en las decisiones que les atañen y garantizar que su opinión sea tenida en consideración. Este enfoque participativo representa uno de los mayores logros e impactos de la Convención, ya que estableció un cambio de paradigma trascendental: dejaron de ser considerados meros objetos de protección para ser reconocidos como verdaderos sujetos de derecho.

Un niño sostiene una bandera arcoíris durante el desfile de la marcha del Orgullo en San Francisco

Un niño sostiene una bandera arcoíris durante el desfile de la marcha del Orgullo celebrado en San Francisco. © SOPA Images/SIPA

¿Cuáles son las consecuencias de la garantía y reconocimiento de derechos para niñas y niños por parte de la Convención?

La Convención no solo reconoce derechos a niñas y niños, sino que también establece obligaciones para los Estados parte, los poderes públicos, las madres y los padres y la sociedad en su conjunto. Es por eso que los gobiernos tienen la obligación de ajustar sus leyes, políticas públicas y prácticas a las normas de la Convención, y de hacer efectivos los derechos que allí se consagran.

¿Qué países forman parte de la Convención?

La Convención sobre los Derechos del Niño es el tratado de derechos humanos más ratificado en el mundo. En octubre de 2015 ya eran 196 países los Estados partes. Sin embargo, hay un solo país, miembro de la ONU, que no la ha ratificado pese a su importante rol durante la negociación: Estados Unidos.

¿Por qué EEUU no ha ratificado la Convención?

Desde que se firmó la Convención, ningún presidente de Estados Unidos —ni demócrata ni republicano— la ha enviado al Senado para su ratificación, lo que significa que, legalmente, no tiene validez en el país.

El mayor obstáculo radica en que la ratificación de la Convención implica que Estados Unidos deba adaptar su marco normativo para incorporar los 54 artículos que la componen y asegurar su cumplimiento. Se trata de un compromiso que dicho Estado, por diversos motivos, nunca estuvo dispuesto a asumir.

Además, la ratificación presenta un gran desafío: para que un tratado internacional sea aprobado en Estados Unidos, necesita el voto favorable de dos tercios de la Cámara Alta, un nivel de acuerdo difícil de alcanzar.

Por su parte, quienes se oponen a la ratificación, sostienen que hacerlo podría generar conflictos en términos de autoridad parental, soberanía nacional e impacto legal (conflicto entre el derecho internacional y las leyes estatales y federales de Estados Unidos).

La Convención reconoce, entre otros, el derecho de los niños a expresar su opinión en temas que les atañen (artículo 12). Sin embargo, ciertos grupos conservadores lo ven como una posible afectación a la “autoridad parental”. Sostienen que consagrar legalmente el derecho de las niñas, niños y adolescentes podría incidir negativamente en que los progenitores tomen decisiones sobre su crianza y educación.

También les preocupa que la ratificación implique una limitación a la soberanía de Estados Unidos, al otorgar a un tratado internacional poder sobre su legislación en materia de derechos de la infancia.

Una niña apunta en seco con una pistola en el stand de Sig Sauer durante la Reunión Anual y Exposición de la Asociación Nacional del Rifle (NRA)

Una niña apunta en seco con una pistola en el stand de Sig Sauer durante la Reunión Anual y Exposición de la Asociación Nacional del Rifle (NRA). © SOPA Images/SIPA

Por último, la tercera barrera para la adopción de este tratado es el supuesto conflicto entre el derecho internacional y las leyes federales y estatales de Estados Unidos. Lo que genera especial preocupación es un punto específico en el que la legislación estadounidense entra en contradicción con lo establecido por la Convención. Esta última prohíbe de forma explícita que se imponga la pena de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional a menores de 18 años (artículo 37). Por el contrario, en Estados Unidos, más de 20 Estados aún permiten este tipo de condena para delitos cometidos por menores de edad.

El conflicto entre el derecho internacional y la normativa estadounidense es un tema de constante debate. No ratificar la Convención conduce a situaciones como las ocurridas recientemente en el Estado de Florida, donde se encuentran trabajando sobre un proyecto de ley que busca modificar la legislación laboral juvenil, permitiendo que a partir de los 14 años se pueda trabajar en turnos nocturnos incluso en días de escuela y suprimiendo los descansos obligatorios para la comida en el caso de adolescentes de 16 y 17 años.

Conclusión: la ratificación de la Convención, una deuda pendiente

En reiteradas oportunidades hemos afirmado que la Convención sobre los Derechos del Niño es esencial para establecer estándares claros en materia de derechos de la infancia.

La negativa de Estados Unidos a ratificar la Convención lo aísla del consenso global al que han llegado casi todos los países del mundo e impide que la comunidad internacional pueda exigirle formalmente el cumplimiento de estos estándares. Ello deriva en una desprotección y vulnerabilidad extrema de las niñas, niños y adolescentes que se encuentran allí, que se traduce en un llamado a la conciencia colectiva. Es hora de que Estados Unidos reafirme su compromiso con los derechos de la infancia.

 

Contigo somos independientes

Amnistía Internacional lo forman personas que defienden una humanidad justa y libre alrededor del mundo. Personas como tú, que creen en nuestro trabajo. Por eso, si tú también defiendes los derechos humanos, te necesitamos para seguir siendo independientes. Puedes hacerlo desde aquí en menos de un minuto, con cuotas a partir de 4 € al mes.

Nos mantenemos firmes con nuestros principios: no aceptamos ni una sola subvención de ningún gobierno, ni donaciones de partidos políticos.

Haz posible nuestra independencia.